Bárcenas presenta ante el tribunal de ‘Kitchen’ evidencias del maltrato recibido en prisión durante la operación de espionaje

El antiguo tesorero del Partido Popular ha puesto a disposición de la Audiencia documentos que, según su percepción, constituyen una maniobra de coacción.

Bárcenas entrega al tribunal de 'Kitchen' las pruebas del "trato vejatorio" que sufrió en prisión durante el espionaje

Luis Bárcenas, ex tesorero del PP, ha presentado ante el tribunal encargado de juzgar la ‘Operación Kitchen’ un conjunto de denuncias que remitió durante casi dos años a la dirección de Soto del Real por el «trato vejatorio» recibido en prisión mientras el Ejecutivo del PP supervisaba su espionaje. En un nuevo escrito, al que tuvo acceso EL MUNDO, el ex alto cargo del partido ofrece a la Sección Cuarta de la Audiencia Nacional pruebas de lo que considera una táctica de intimidación aplicadas también dentro del centro penitenciario madrileño.

Desde la perspectiva de Bárcenas, el maltrato por parte del personal penitenciario, vinculado con la operación ejecutada por el Gobierno de Mariano Rajoy contra él, comenzó poco tiempo después de su ingreso en prisión preventiva por el ‘caso Gürtel’. Apenas unos meses tras la publicación por parte de EL MUNDO de sus mensajes de texto con el presidente, donde éste le manifestaba apoyo privado, a pesar de que la Justicia había descubierto sus cuentas bancarias ocultas en Suiza.

El ex responsable financiero del PP aporta, entre otros ejemplos, un parte en su contra por la «sospecha de ocultar sustancias u objetos prohibidos». Un comportamiento que, como destaca en su escrito, «nunca fue demostrado». Posteriormente, se sucedieron múltiples acciones contra él por parte de los encargados de la prisión, incluyendo «una orden de cacheo desnudo integral» tras acusarlo de «introducir objetos prohibidos». Otra acusación que, resalta Bárcenas, «fue infundada».

Este tipo de acciones en su contra se intensificaron con el paso del tiempo, y prueba que en enero de 2014 formalizó una queja «por lesiones en las muñecas causadas por el uso excesivo de grilletes». Simultáneamente, denunció el «trato vejatorio» recibido de los funcionarios a cargo de su custodia.

A partir de entonces, le denegaron «comunicaciones ordinarias» y fue sancionado por rehusar facilitar el número telefónico con el que realizó sus llamadas autorizadas.

Bárcenas mantiene, como reveló en la entrevista exclusiva concedida a EL MUNDO, que la ‘Operación Kitchen’, por la cual hoy se juzga a antiguos responsables del Ministerio del Interior, se extendió hasta Soto del Real. Incluso asevera que sufrió un grave y súbito ataque alérgico en una ocasión, acto que requirió atención médica fuera del centro penitenciario y que asocia con un intento premeditado de envenenamiento.

En uno de los documentos remitidos ahora por el ex tesorero, comunicaba al director de Soto del Real su negativa a ser trasladado fuera de la cárcel debido al maltrato recibido por parte de los miembros de las Fuerzas de Seguridad. «Rechazo salir a consulta médica en las condiciones vejatorias y perjudiciales para mi estado físico», escribió de su puño y letra, señalando expresamente el «comportamiento» de la Guardia Civil encargada de su custodia.

Bárcenas está personado como acusación en este proceso judicial y demanda 41 años de cárcel para los antiguos responsables de Interior además de una indemnización de 1,2 millones de euros por los daños ocasionados a él y a su familia.

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