Empleado despedido por fumar cannabis en el trabajo demanda a la empresa alegando que solo consumía chocolate con cannabis

El empleado acusado de consumir durante la jornada laboral ha solicitado un pago en recompensa por valor de 18.750 euros

Eneko Martínez, divulga en redes sociales sobre derechos laborales

Algunos no ven inconveniente en consultar las redes sociales durante el horario laboral o en salir a fumar con frecuencia. Estas situaciones pueden ser consideradas de distinta forma, aunque rara vez conllevan despidos. Sin embargo, existen límites infranqueables que conviene no exceder. Un ejemplo claro es el consumo de drogas durante la jornada de trabajo, hecho que culminó en la solicitud de una indemnización.

En una compañía de logística, un caso donde un empleado fue sancionado por consumir cannabis en su turno ha captado la atención del ámbito legal y laboral, tras derivar en una inusual reclamación de indemnización por supuesta vulneración del honor. Así lo expone Eneko, quien se presenta en redes como @EnekoMtz. Este experto en derechos laborales detalla los aspectos de este caso, que abre el debate sobre los límites de la conducta en el entorno profesional y la defensa de los derechos individuales.

Un empleado hace sarcasmo al ser descubierto fumando cannabis: “Es chocolate”

El episodio se inició en el área de descanso del centro logístico, donde el supervisor percibió un olor intenso a cannabis. De acuerdo con Eneko en su perfil de TikTok, el trabajador —denominado Genaro en su relato— no solo reconoció el consumo, sino que respondió irónicamente ante la intervención de la dirección. “Huele a cannabis”, comentó el responsable, ante lo cual el empleado replicó: “Sí, es chocolate”. Tras confirmarlo, la empresa impuso una sanción consistente en quince días de suspensión de empleo y salario, conforme a los protocolos internos de seguridad, ya que el puesto requería operar maquinaria pesada.

La actitud de Genaro no se limitó a acatar la sanción. Posteriormente, se sometió voluntariamente a un análisis de sangre, cuyo resultado fue negativo en la detección de sustancias. Ante ello, la dirección decidió anular la sanción y reubicar al empleado en un área con menor riesgo de exposición. Según relata Eneko, esta medida fue considerada un acto de buena voluntad: “La empresa, en un gesto de generosidad no merecido del todo, suspende la sanción y lo traslada a un puesto más tranquilo”.

Una indemnización de 18.750 euros por la acusación de fumar en el trabajo: su honor “está herido”

Lejos de conformarse, Genaro presentó una reclamación formal pidiendo una indemnización de 18.750 euros, alegando que la actuación de la empresa había lesionado su honor. Según relata Eneko, “Genaro sostiene que su honor está dañado y exige dieciocho mil setecientos cincuenta euros de compensación”. La demanda fue evaluada por la jurisdicción laboral, que rechazó totalmente la solicitud. El tribunal dictaminó que no existió vulneración del derecho al honor, dado que la empresa actuó conforme a los protocolos de prevención y seguridad propios del sector logístico.

“El juzgado lo tenía claro: no hubo vulneración del honor alguna”, concluyó Eneko en su análisis, donde resaltó la relevancia de preservar la seriedad y la seguridad en el ámbito laboral, especialmente en sectores donde el manejo de maquinaria demanda máxima responsabilidad.

Tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil llevan tiempo reivindicando sus derechos laborales, la peligrosidad de su posición y las condiciones de su jubilación

De acuerdo con la información compartida por Eneko en sus redes sociales —espacios donde trata conflictos laborales actuales—, el trabajador continuó desempeñando funciones en la empresa tras el suceso. Fuentes internas indicaron que, tras un tiempo, Genaro decidió dejar su puesto, aunque los detalles de su salida no han sido difundidos.

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