Sánchez presenta datos de empleo exagerados y oculta sus relaciones con casos de corrupción

Pedro Sánchez comunicó que España ha llegado a los 22 millones de afiliados a la Seguridad Social, aunque ese dato es una estimación y no refleja una cifra exacta en este momento.

El incremento del empleo en marzo se explica principalmente por el efecto de la Semana Santa y la temporada turística, lo que distorsiona la cifra de afiliación.

Sánchez utiliza un discurso optimista sobre empleo y economía para desviar la atención del proceso judicial por corrupción que afecta a su exministro José Luis Ábalos y a su asesor Koldo García.

El presidente intensifica el uso de símbolos nacionales y mensajes patrióticos en su comunicación pública, coincidiendo con procesos judiciales y las próximas elecciones.

En la semana en que comenzó el primer juicio contra José Luis Ábalos, Pedro Sánchez madrugó. A las 7:22 publicó un enigmático tuit: «22».

Desde ese momento, las redes sociales se llenaron de comentarios irónicos. Algunos creían que era un error; otros recordaban el famoso sketch del Dúo Sacapuntas.

Una hora después, a las 8:22, se aclaró el misterio: «Por primera vez, España alcanza los 22 millones de afiliados y afiliadas en la Seguridad Social», escribió el presidente del Gobierno en su cuenta oficial de X.

Sánchez apareció vestido con una camiseta de la Selección española con el número 22 en la espalda, elogió a quienes «levantan, impulsan y construyen este país», afirmó que están «haciendo historia» y subrayó que «España tiene el mejor equipo».

Se anticipó así más de media hora respecto a la hora oficial en la que el Ministerio de Trabajo difunde el dato.

Sin embargo, la cifra no es totalmente exacta. España aún no ha alcanzado los 22 millones de afiliados a la Seguridad Social, sino que se trata de un cálculo estadístico.

En marzo hubo un promedio de 211.510 nuevas afiliaciones debido a las contrataciones vinculadas a la Semana Santa y al inicio de la temporada turística. Pero si se elimina este efecto estacional, el dato ajustado de afiliación cae drásticamente a 80.274.

La cifra de 22 millones que menciona Sánchez proviene de un cálculo total de afiliación que representa una tendencia económica para anticipar posibles escenarios futuros, y no refleja la realidad exacta del momento presente.

Quedan tres meses hasta junio, periodo en el que se espera un aumento de la ocupación, condicionado por factores como el clima, las ofertas turísticas o las repercusiones del conflicto de Irán sobre la economía y los precios. De este modo, se estima una ocupación cercana a los 21,8 millones de personas.

Un juicio bajo los focos

Este lunes, Sánchez intentó marcar agenda con el dato de afiliaciones justo antes del inicio del juicio del caso Mascarillas, que implica a su excolaborador José Luis Ábalos y a Koldo García.

Es el primero de varios juicios contra ambos, quienes enfrentan penas de hasta 24 años en el caso de Ábalos y de 19 años para su asesor.

Durante las 23 sesiones están previstos 80 testigos y peritos, entre ellos el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, y la presidenta del Congreso, Francina Armengol.

No es la primera vez que Sánchez recurre a un discurso optimista sobre la economía para ocultar otras dificultades. En las sesiones de control, cuando le cuestionan sobre la falta de apoyos parlamentarios o la ausencia de Presupuestos, responde centrando la atención en datos de crecimiento y utilizando expresiones como que España «va como un cohete» o «va a toda máquina».

Se puede interpretar en este sentido el reciente nombramiento de Carlos Cuerpo, ministro de Economía, como nuevo vicepresidente primero.

El presidente busca concentrar el debate parlamentario y social en el ámbito económico. Sin embargo, sus socios parlamentarios critican este triunfalismo y afirman que el crecimiento del PIB «no está mejorando» la situación económica de las familias.

Apuntando al patriotismo

La elección del atuendo de Sánchez en el vídeo que publicó en redes sociales tampoco fue casual. Desde hace semanas, intenta exhibir los símbolos nacionales.

Ya lo hizo durante el cierre de la campaña electoral en Castilla y León, posando frente a una gran bandera española proyectada durante gran parte de su discurso.

En su comparecencia en el Congreso sobre Irán, también expresó su «orgullo» de ser español: «España es hoy, por fortuna, una referencia internacional en la defensa de la paz y del derecho internacional, y en un mundo incierto y carente de empatía, debo decir que es un orgullo ser español», afirmó desde la tribuna.

Estos símbolos reaparecen ahora, seguramente con la mirada puesta en las elecciones andaluzas próximas. Pero también a pocas semanas de la sentencia del TJUE sobre Carles Puigdemont, mientras Sánchez continúa buscando el apoyo de los separatistas.

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