Tensión en la prueba de eliminación con técnica de ahumado y selección de ingredientes por parte de los compañeros

La segunda gala de ‘MasterChef 14’ estuvo marcada por la tensión y varios desafíos para los concursantes. La velada comenzó con una prueba en la que los participantes debieron reinventar un sándwich bikini y elaborar platos bajo el concepto swavoury, una tendencia que combina sabores salados con dulces.
Más tarde, la actividad prosiguió con una exigente prueba al aire libre en el jardín botánico Desert City de Madrid, donde los aspirantes prepararon menús de alta cocina mexicana para 55 comensales, entre ellos representantes de asociaciones contra el cáncer.
En esa etapa, Camilla tomó el liderazgo del equipo rojo, mientras Pepe lo hizo en el azul. La presión del desafío y la intensidad de la competencia afectaron el desempeño de varios concursantes, provocando que tanto Gema como Camilla experimentaran mareos y vómitos tras una ronda de degustación picante.
Privilegios y ahumados en la eliminación
Las dificultades se intensificaron en la prueba de eliminación, en la que los siete participantes en riesgo tuvieron que aplicar la técnica del ahumado. La dirección de ‘MasterChef’ añadió una dificultad extra: los concursantes salvados eligieron los ingredientes y comenzaron a cocinar los platos de sus compañeros, otorgándoles solo 15 minutos para manejar la fase inicial de la prueba.
Camilla, Carlota, Germán, Chambo, Maggie, Ana María, Vicente y Soko llegaron a la prueba de eliminación y, antes de iniciar, los jueces solicitaron a Omar que usara su privilegio por haber sido el mejor en la prueba anterior: salvar a dos concursantes. Eligió a Chambo y Germán, lo que generó malestar entre algunos de sus compañeros.

Esta dinámica influyó en el resultado final para quienes tenían el delantal negro. El jurado evaluó preparaciones como los buñuelos de Soko —elaborados con miel y crema inglesa de queso ahumado— o la parmentier de Carlota, que estuvieron cerca de la eliminación.
Durante la jornada, los 55 comensales presenciaron la prueba de exteriores diseñada por el chef Roberto Ruiz, en una jornada especialmente dura por la presión y el calor, lo que provocó mareos y malestares en algunos participantes.
El ambiente de compañerismo y apoyo también se reflejó en el plató tras conocer la expulsión. Al escuchar el veredicto, los compañeros expresaron desde la galería gritos de ánimo y afecto, mientras que los jueces, dirigidos por Pepe Rodríguez, resaltaron el esfuerzo y la solidaridad del aspirante.
El segundo eliminado
La eliminación de la noche estuvo marcada por el agotamiento emocional y técnico acumulado durante las diversas pruebas del programa, especialmente en la prueba de eliminación, donde los nervios perjudicaron a uno de los concursantes. El jurado consideró que el plato presentado, una crema de boniato con bacalao ahumado, estaba poco trabajado y carecía del protagonismo del ahumado, razón por la que fue seleccionado para abandonar las cocinas.

El segundo eliminado de esta edición fue Vicente, el participante que decidió pausar su vida personal y profesional al trasladarse desde Estocolmo para formar parte del talent culinario emitido por RTVE.
Vicente, quien dejó su rutina diaria y su residencia en la capital sueca para unirse a ‘MasterChef 14’, expresó en su despedida: “Me voy con el síndrome del impostor, no sé si regresaré a Estocolmo, pero lucharé hasta poder abrir mi propio negocio”.
También admitió: “De repente me voy y siento que no sé hacer nada, ni siquiera un huevo frito, llevo toda la vida cocinando y de repente siento que no sé nada”. La partida del valenciano fue recibida con muestras de afecto tanto del jurado como de sus compañeros.

