La defensa de Luis Bárcenas presenta ante el tribunal del caso Kitchen documentos que buscan evidenciar un «trato vejatorio» sufrido en prisión, que se interpreta como una represalia.
Entre las evidencias se incluye una orden de registro con desnudo integral realizada a Bárcenas en septiembre de 2013 en la cárcel de Soto del Real.
También se incorporan decisiones sobre sanciones, como la restricción de paseo por 30 días, consideradas por la defensa como medidas abusivas y represalias.
La defensa sostiene que no se encontraron objetos prohibidos durante el registro y que Bárcenas formalizó una protesta por el trato recibido.
La representación legal de Luis Bárcenas ha remitido al tribunal encargado del caso Kitchen documentos destinados a demostrar el «trato vejatorio» al que fue sometido el extesorero del PP en prisión, señalando que se trató de una represalia por parte del Ministerio del Interior.
Este lunes inició el juicio por el presunto espionaje sufrido por Bárcenas desde 2013, en un período en el que el ministro del Interior era Jorge Fernández Díaz, imputado en esta causa, y Mariano Rajoy ejercía como presidente del Gobierno.
La abogada de Bárcenas, Marta Giménez-Cassina, busca ampliar el enfoque: opina que su cliente, además de haber sido espiado, fue castigado injustamente en prisión como una forma de represalia.
Entre los documentos que ha presentado, a los que tuvo acceso EL ESPAÑOL, destaca una «orden de cacheo con desnudo integral» a Bárcenas, realizada el 17 de septiembre de 2013 en la prisión de Soto del Real (Madrid).
Además, Giménez-Cassina aportó al tribunal las resoluciones de diferentes sanciones impuestas al extesorero, como la prohibición de pasear durante 30 días, castigo que la letrada califica de excesivo y que sospecha que respondió a una represalia.
Según la resolución que ordena el cacheo total, la causa fue la sospecha de que Bárcenas introducía en prisión sustancias u objetos no permitidos.
En una comunicación enviada a la Audiencia Nacional, la defensa de Bárcenas indica que esta acusación nunca se confirmó. No obstante, el cacheo tuvo lugar el 17 de septiembre de 2013, poco más de mes y medio tras el ingreso provisional en prisión del exdirigente.
El informe del registro, consultado por EL ESPAÑOL, señala que comenzó a las 18:20 horas de esa jornada y se utilizó una raqueta para la detección de objetos. El procedimiento duró cinco minutos, sin presencia de otros internos.
El documento detalla que no se hallaron objetos prohibidos. Bárcenas dejó constancia escrita a mano de su «protesta» por el trato recibido.
Desde el 27 de junio de 2013, Bárcenas estuvo internado en Soto del Real en régimen de prisión preventiva.
Durante este período, también presentó una queja por lesiones leves en las muñecas causadas por grilletes demasiado ajustados, por lo cual recibió atención médica.
El director de la prisión de Soto del Real en aquel momento será uno de los casi cien testigos que declararán en el juicio del caso Kitchen.
En la sesión inaugural del lunes, el PSOE, que actúa como acusación popular, solicitó al tribunal la nulidad del juicio para retroceder en el proceso e investigar nuevamente a la exministra y exsecretaria general del PP, María Dolores de Cospedal.

