La concejal de Turismo de Cartagena ha dejado de militar en Vox, tal como hizo anteriormente el vicealcalde / En Torre Pacheco, el grupo está fracturado y los miembros disidentes han entrado a formar parte del gobierno junto con el PP

La estructura de Vox en Murcia es un verdadero polvorín que, desde hace algo más de un mes, no deja de agitarse. Expulsiones, dimisiones, fracturas dentro de grupos parlamentarios… El partido enfrenta un flujo constante de voces críticas que, en cascada, se hacen sentir y profundizan la grieta abierta. El cajón se abrió a finales de febrero, cuando la dirección nacional intentó sustituir a su entonces líder regional, José Ángel Antelo, lo que culminó con su expulsión del partido, envuelta en polémica. Desde ese momento, la crisis no ha cesado.
El último episodio ocurrió este mismo miércoles. La concejal de Turismo en el Ayuntamiento de Cartagena, Beatriz Sánchez del Alamo, comunicó su baja como militante de Vox, formación por la que ocupa su escaño en el consistorio. «La trayectoria del partido es absoluta y el trato hacia los miembros ha sido indignante. Han dinamizado sus propios principios», expresó en sus redes sociales, acusando a la cúpula de «transformar el partido en un verdadero despropósito». «Hasta aquí. No todo está permitido».
La baja de Sánchez del Alamo —que abandona la afiliación a Vox pero, por ahora, no renuncia a la concejalía— se suma a la del vicealcalde de Cartagena, Diego Salinas, quien hace un mes también renunció a su carnet de militante. «La deriva del partido y el trato recibido por Antelo no concuerdan con los principios y valores que siempre he defendido», escribió en redes sociales. En las elecciones de 2023, Vox obtuvo cuatro concejales en Cartagena, segunda ciudad más poblada de Murcia, aunque actualmente solo dos mantienen alineación con la dirección nacional y regional del partido.
No solo en este enclave está fracturado el grupo de Vox. También en la esfera parlamentaria mayor de la Región, la Asamblea, ha ocurrido lo mismo. Allí, quien fuera en su momento líder de la formación y uno de sus perfiles destacados, Antelo, actualmente forma parte del Grupo Mixto tras ser expulsado del partido. Su negativa a abandonar voluntariamente la presidencia de Vox Murcia, como le exigía la cúpula de Santiago Abascal, provocó que el partido forzara su relevo —los miembros de la dirección provincial dimitieron en bloque— y posteriormente le abrió un expediente disciplinario por las críticas que expresó en redes sociales y medios de comunicación.
Ese expediente disciplinario permanece en manos del Comité de Garantías, órgano encargado de gestionar la expulsión de Antelo dentro de la estructura de Vox. Entre sus miembros estaba José Franciso Garre, portavoz en el Ayuntamiento de Torre Pacheco, quien el pasado viernes renunció a su carnet de afiliado al partido de Abascal. Denunció haber recibido «presiones» y haber percibido comportamientos que calificó de «casi mafiosos» por parte de la dirección nacional. Esta, por su parte, lo acusó de «venderse al PP» y de no justificar un pago efectuado desde el grupo parlamentario.
Su dimisión fue seguida por la de otras dos concejalas de la formación, lo que provocó la disolución del grupo municipal de Vox —que antes estaba compuesto por cuatro miembros. Los tres concejales disidentes acordaron el pasado jueves, sin el visto bueno de la dirección nacional, integrarse en el gobierno municipal en coalición con el PP.
El viernes pasado, coincidió con el estallido de la crisis en Torre Pacheco, Vox anunció la formación de su nueva dirección regional en Murcia, cubriendo así las vacantes creadas tras la renuncia en bloque de la cúpula anterior y la expulsión de Antelo. José Manuel Pancorbo, quien fue consejero de Fomento de la Región de Murcia durante la coalición PP-Vox (2023-2024), asume ahora el liderazgo orgánico.
Asume un liderazgo en una comunidad donde las dificultades internas que sufre el partido de Abascal —que vienen de antes— contrastan con las buenas expectativas electorales que posee. En 2023, Murcia fue la comunidad autónoma donde Vox logró sus mejores resultados: 17,7 % del voto, su récord hasta entonces, superado ahora en Aragón y Castilla y León. En los últimos meses, algunas encuestas incluso indicaron que Vox podría convertirse en la segunda fuerza en la Región, superando al PSOE.

