Sánchez comunica a la militancia socialista su firme posición de rechazo a la guerra: «Actualmente, muchas personas están orgullosas de nuestro país»

«Algunos hablan de paz, pero jamás perturban a quienes generan la guerra», critica a las derechas

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Congreso

Durante el último mes, Pedro Sánchez ha convertido en su lema más repetido cuatro palabras. Ya sea en el Congreso, en Europa, en campaña electoral o en redes sociales. «No a la guerra» es la frase que el presidente del Gobierno ha reiterado incansablemente desde que el 28 de enero pasado, EEUU e Israel lanzaran ataques sobre Irán, desencadenando un conflicto en Oriente Próximo que persiste hasta hoy. Un mes después de la guerra, Sánchez se dirigió este domingo a la militancia socialista mediante una carta donde reafirma su posición frente a la guerra y critica a quienes «no están en ese lugar», aludiendo de forma indirecta a las derechas.

«España dejó clara su postura desde el principio», ha expresado el jefe del Ejecutivo en la carta, señalando que el ‘no a la guerra’ es algo más que una simple «posición política». Para Sánchez, es «una manera de entender y estar en el mundo». Reiterando lo que dijo el pasado miércoles desde la tribuna del Congreso, recordó la movilización ciudadana que se produjo en España hace 23 años contra la guerra de Irak —»yo estuve allí»— y criticó las decisiones tomadas entonces por el líder del Ejecutivo, José María Aznar: «Comprendí qué sucede cuando un Gobierno abandona a su pueblo y cede ante los intereses de una potencia extranjera».

Ese mismo tono crítico ha mantenido Sánchez en la actualidad para reprochar de manera velada a los populares su postura sobre el conflicto abierto en Oriente Próximo. «Hay quienes, ayer y hoy, titubean cuando la firmeza es necesaria», escribió el secretario general de los socialistas en su carta a la militancia, y añadió: «[Hay] quienes optan por la ambigüedad cuando se debe tomar partido. Quienes hablan de paz, pero nunca incomodan a quienes provocan la guerra».

En las últimas semanas, Sánchez ha convertido su rechazo al conflicto iniciado por EEUU e Israel en su principal bandera, intentando también movilizar al electorado sensibilizado con esta cuestión. «Hay momentos que recuerdan por qué alguien se dedica a la política», señaló el presidente a sus militantes, identificando el tiempo presente como «uno de esos momentos». «Hoy, muchas personas se sienten orgullosas de nuestro país. Ese orgullo es también vuestro», añadió Sánchez, presentando a su Gobierno como «un referente para numerosos progresistas de todo el mundo».

No es casualidad que, según un barómetro reciente del CIS, el 69,2% de los españoles exprese rechazo frente a las «acciones» realizadas por EEUU e Israel contra Irán, respaldando mayoritariamente la postura que defiende La Moncloa. Este porcentaje asciende al 89% entre quienes votaron a los socialistas en las elecciones de 2023, lo que convierte esta cuestión en un punto importante de unión con sus seguidores.

Con la intención de aprovechar ese amplio rechazo al conflicto, el jefe del Ejecutivo también destacó en su carta el decreto aprobado el jueves por el Congreso, que incluye un paquete de medidas para mitigar los efectos económicos que la guerra en Oriente Próximo está causando en España. «El mayor escudo social y económico de toda la Unión Europea, con una inversión de 5.000 millones de euros», presumió Sánchez.

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