Solicitan extender la flexibilización del control fronterizo en aeropuertos y aerolíneas europeas para prevenir congestiones durante Semana Santa

Las entidades alertan sobre largas esperas y problemas técnicos en la implementación del Sistema de Entrada y Salida, que será obligatorio desde el 10 de abril

Pasajeros hacen cola en el aeropuerto Adolfo Suárez Barajas de Madrid. REUTERS/Sergio Pérez

A menos de quince días para la puesta en marcha completa del Sistema Europeo de Entradas y Salidas (EES, por sus siglas en inglés Entry Exit System), creado para registrar de forma digital a los ciudadanos extracomunitarios que acceden o salen del espacio Schengen, las principales aerolíneas y aeropuertos del continente han solicitado la opción de suspenderlo en periodos de alta afluencia, con el fin de evitar largas colas durante la Semana Santa o el verano.

El EES entrará en vigor obligatoriamente en todos los puntos fronterizos a partir del 10 de abril. Frente a esta cercanía, las asociaciones que representan a los principales aeropuertos y aerolíneas de Europa, Airports Council International Europe (ACI) y Airlines for Europe (A4E), han manifestado su preocupación respecto a la capacidad operativa de los aeropuertos para gestionar el incremento de trámites sin impactar negativamente en los pasajeros.

Como respuesta a la situación, Olivier Jankovec, director general de ACI Europa, y Ourania Georgoutsakou, directora de A4E, advirtieron que “es probable que los viajeros que crucen hacia el espacio Schengen experimenten aún mayores esperas en el control fronterizo durante la Semana Santa debido a problemas operativos persistentes vinculados a la implementación del EES”.

Ambos líderes solicitaron a la Unión Europea que preserve la facultad de suspender el sistema total o parcialmente en circunstancias de alta demanda, como las vacaciones de verano de 2026, para evitar “interrupciones operativas graves”. Las dos organizaciones insisten en que, si los contratiempos técnicos y operativos permanecen sin resolver, dicha flexibilidad debe mantenerse en periodos críticos, incluso en la próxima temporada invernal.

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Problemas técnicos y falta de personal

La implementación gradual del EES ha evidenciado fallos en varias áreas esenciales. Las entidades indicaron que desde el 10 de marzo, fecha en la que el registro obligatorio abarca al menos a la mitad de los viajeros extracomunitarios, los tiempos de espera en los controles aeroportuarios han alcanzado hasta dos horas durante las horas punta.

Entre las causas principales de los retrasos se identifican, según las mismas fuentes, una carencia “persistente y estructural de personal de control fronterizo”, dificultades técnicas y de mantenimiento en los quioscos de autoservicio, además de un uso limitado de las puertas automáticas para el control fronterizo.

Asimismo, Jankovec y Georgoutsakou expresaron su “preocupación” acerca de la “confiabilidad del sistema informático central del EES”, y señalaron que la adopción por parte de los Estados miembros de la aplicación de preinscripción de viajeros ha sido hasta ahora “muy reducida”, destacando que solo Suecia y Portugal la emplean.

Fortalecer la seguridad

El proceso de transición hacia el EES comenzó de manera escalonada en octubre del año anterior. El periodo de adaptación se extendía hasta este 31 de marzo para lograr el registro completo de los nacionales de terceros países que cruzan la frontera, antes de la obligatoriedad total prevista para el 10 de abril.

El sistema exige el control y la captura de datos biométricos de todos los viajeros provenientes de fuera de la Unión Europea, lo que, según los operadores, implica una adaptación compleja de las infraestructuras aeroportuarias.

Viajeros en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Alejandro Martínez Vélez - Europa Press

Las aerolíneas y aeropuertos apoyan los objetivos del sistema para reforzar la seguridad en las fronteras, aunque insisten en que su implementación debe ser “viable operativamente” y “no perjudicar a los viajeros ni la eficiencia en las operaciones aeroportuarias”.

Ambas organizaciones remarcan que la flexibilidad “ha resultado fundamental para evitar interrupciones operativas graves durante el despliegue paulatino del sistema”. Según indican, la falta de solución a los problemas técnicos y de recursos humanos podría afectar la experiencia de millones de viajeros en las temporadas de alta afluencia próximas.

“Reiteramos nuestra solicitud a la Comisión Europea y a los Estados miembros para que amplíen la opción de suspender total o parcialmente el EES—cuando sea necesario desde el punto de vista operativo—durante toda la temporada de verano de 2026”, subrayaron Jankovec y Georgoutsakou.

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