La leyenda del golf volcó su todoterreno el pasado viernes y permaneció ocho horas detenido tras negarse a realizar una prueba de orina.
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El viernes 27 de marzo, los servicios de emergencia del condado de Martin, en Florida, respondieron a un llamado en South Beach Road. El vehículo involucrado era un Land Rover negro que había volcado. El conductor que pudo abandonar el coche por la puerta del acompañante era Tiger Woods. La escena resultaba tristemente conocida.
De acuerdo con el sheriff John Budensiek, Woods intentó rebasar a un camión de limpieza a presión en una carretera de dos carriles con un límite de 50 km/h, circulando a una velocidad mucho mayor.
Al rozar el remolque del camión, el Land Rover volcó sobre el lado del conductor y el golfista logró salir caminando. No hubo heridos; sin embargo, las consecuencias legales fueron inmediatas: la policía detectó signos visibles de deterioro en su estado.
«El señor Woods mostró indicios claros de deterioro», confirmó el sheriff. La prueba de alcoholemia dio resultado negativo, pero Woods rechazó someterse a un test de orina. Fue arrestado y acusado de conducir bajo la influencia de sustancias, daños a la propiedad y negativa a una prueba legal —todos delitos menores—.
Pasó ocho horas detenido antes de ser liberado bajo fianza. Personas cercanas al golfista revelaron a los medios que Woods ha estado tomando “gran cantidad de medicación para el dolor” debido a sus múltiples cirugías.
Dormido al volante en 2017
No era la primera ocasión. En mayo de 2017, un oficial halló a Woods dormido al volante de su Mercedes-Benz estacionado en el arcén, con el motor encendido y las luces de emergencia activadas.
El toxicólogo detectó posteriormente en su sangre Vicodin, Dilaudid, Xanax, Ambien y THC. Woods explicó que fue una reacción inesperada a la mezcla de analgésicos que tomaba tras su cuarta cirugía lumbar y terminó aceptando culpa por conducción imprudente.
La fotografía policial de ese momento —despeinado y con mirada perdida— se convirtió en una de las imágenes más difundidas de ese año.
A punto de perder la pierna en 2021
El accidente más grave ocurrió en febrero de 2021, en una carretera suburbana de Los Ángeles, donde Woods circulaba a entre 135 y 140 km/h en una zona con límite de 72. Su todoterreno dio varias vueltas de campana y terminó destrozado en un terraplén.
Imagen del coche de Tiger Woods tras el accidente de coche sufrido en 2021
El personal de rescate tuvo que extraerlo utilizando herramientas hidráulicas. Como consecuencia sufrió una fractura abierta en la tibia derecha, le colocaron un clavo intramedular, varios tornillos, y le realizaron una cirugía de emergencia que salvó la extremidad.
Desde entonces, Woods ha sido sometido por lo menos a otra intervención vinculada con ese accidente, una rotura del tendón de Aquiles en 2025 y otra cirugía de columna en otoño del mismo año.
Las infidelidades que lo cambiaron todo
El origen del declive personal de Woods se remonta a noviembre de 2009, cuando chocó su Cadillac Escalade contra un árbol cerca de su mansión en Florida. Este accidente descubrió una serie de infidelidades que acabaron con su matrimonio con la modelo sueca Elin Nordegren.
Woods reconoció públicamente sus «faltas»: «Fui infiel. Tuve aventuras. Engañé. Lo que hice fue inaceptable», afirmó.
El divorcio, finalizado en 2010, implicó un acuerdo económico cercano a los 100 millones de dólares, aunque medios estimaron que la cifra pudo alcanzar los 300 millones cuando se incluyeron acuerdos prenupciales reajustados y pérdidas por patrocinios.
Nordegren, quien obtuvo la custodia de sus dos hijos, Sam y Charlie, describió aquella etapa con una frase: «He pasado por un infierno». Ahora, a los 50 años, Tiger Woods vuelve a estar en el centro de la atención pública por motivos negativos.

