El centro escolar, en Australia, tampoco permitía el uso de bicicletas por parte los alumnos

Ir andando al colegio incrementa el desempeño académico y físico de los niños: mejora la oxigenación cerebral, la concentración, la memoria y la capacidad de aprendizaje previo a las clases, además de reducir la obesidad y favorecer la salud cardiovascular, según un estudio de la Asociación Española de Pediatría. No obstante, en Australia existía un colegio que seguía una política contraria: durante más de 30 años prohibía a sus alumnos llegar o salir andando o incluso en bicicleta.
Actualmente, los estudiantes del Carroll College de Broulee, localidad situada en la costa sur de Nueva Gales del Sur, han vuelto a redescubrir la utilidad de sus pies más allá de dar patadas, tras la decisión del gobierno local de autorizar un acceso peatonal en fase de prueba. Esta medida elimina una restricción que se fundamentaba en una interpretación incorrecta de las condiciones de funcionamiento del centro educativo.
La prohibición, vigente desde 1994, respondía a preocupaciones sobre el tráfico y no permitía que los estudiantes se desplazaran al centro escolar a pie o en bicicleta. Al levantarse la restricción, los responsables del colegio han constatado que esta medida “jamás fue legalmente exigible”, según explicó el párroco Joshua Scott, presidente del colegio, en una entrevista con ABC Australia.
Durante la revisión de las condiciones, los concejales municipales aclararon que la restricción no estaba incluida en el acuerdo con el colegio. “Eso implica que no podía aplicarse legalmente, pero nosotros pensábamos que sí”, señaló el sacerdote.
La comunidad educativa recibió la modificación con entusiasmo. “Nos entusiasma mucho especialmente como colectivo. Esta situación llevaba demasiado tiempo sin resolverse”, expresó el director Andrew Kenneally, quien valoró la independencia y el bienestar que adquirirán los estudiantes.
Varios alumnos del último año, como Lukas Muir, opinan que el cambio tendrá un impacto económico y práctico inmediato: “Dispongo de una bicicleta de montaña y no poder utilizarla para ir al colegio ha sido bastante complicado, sobre todo porque vivo tan cerca”, declaró a ABC.
Varios centenares de familiares de alumnos del colegio Irlandesas Loreto de Sevilla se congregaron este viernes en una plaza próxima al domicilio de la joven de 14 años que el miércoles cayó desde un balcón en la calle Rafael Laffón, donde rindieron homenaje a la menor y denunciaron supuestos casos de acoso escolar en el centro. El tío de la joven, presente en la concentración, anunció que tomarán las acciones legales pertinentes. (Europa Press)
Condiciones y seguridad en el entorno escolar
El acceso peatonal al colegio estuvo restringido cuando la carretera George Bass Drive tenía un límite de velocidad de 100 km/h y presentaba limitada infraestructura. Actualmente, la zona cuenta con una rotonda y una reducción de la velocidad a 40 km/h durante el horario escolar.
Para asegurar la seguridad durante esta fase de prueba, se habilitará un sendero de césped con señalización a lo largo del lado oeste de George Bass Drive, permitiendo que los alumnos crucen en un “refugio peatonal” situado a 600 metros al sur del colegio.
El consejo local aprobó un periodo de prueba de seis meses, que beneficiará aproximadamente a unas 40 familias, según cálculos del colegio. Se espera que esta medida incentive la actividad física, reduzca la congestión de tráfico y brinde mayor autonomía a los estudiantes. El director Kenneally considera que la apertura del acceso peatonal podría también aumentar la matrícula escolar: “Ahora que es posible habilitar esta opción, hay mayor posibilidad de que quienes residen en Broulee elijan Carroll College”, comentó.

