Ya a los dos días de haber ingresado en la cárcel de Badajoz, solicitaron su traslado a un módulo de aislamiento.

Los hermanos (Julián y Manuel González) ya no se encuentran en la prisión de Badajoz, donde estaban encarcelados acusados del homicidio y enterramiento de su vecina Francisca Cadenas en Hornachos (Badajoz) en mayo de 2017. Este miércoles por la mañana fueron trasladados al centro penitenciario de Morón de la Frontera (Sevilla).
En este nuevo establecimiento, los hermanos permanecerán en aislamiento para proteger su seguridad, tras haber recibido amenazas y enfrentamientos directos en la prisión de Badajoz. Esta situación motivó la solicitud de su defensa para su traslado, debido al riesgo que perciben de agresiones físicas, dado que otros presos los reconocen por la amplia cobertura mediática en las últimas semanas.
De hecho, el abogado José Duarte solicitó ya, a las 48 horas de su ingreso en prisión el pasado sábado 14 de marzo, su traslado a un módulo de aislamiento. No obstante, en esa misma unidad también sufrieron acoso por parte de ciertos internos y temían por su integridad física.
El juez de Villafranca de los Barros, encargado del caso, decretó para ambos prisión provisional, comunicada y sin fianza, por presuntos delitos de asesinato y contra la libertad. Durante la investigación se buscará demostrar con pruebas la implicación exacta de ambos en el asesinato de su vecina, de 59 años. El hermano menor, Julián, de 59 años, confesó el crimen aunque indicó que estaba bajo el efecto de cocaína y que la muerte ocurrió de forma súbita tras un único golpe durante una fuerte discusión con Francis dentro de la vivienda, debido a que ella lo sorprendió consumiendo la droga.
En todo momento, Juli exoneró a su hermano de su implicación en el crimen. Sin embargo, la investigación sostiene que ‘Lolo’ participó de algún modo en los hechos, aunque argumenta como coartada que esa noche se encontraba en Mérida visitando a su padre hospitalizado. Por otro lado, es fundamental esclarecer si al momento de la llegada del hermano mayor a la vivienda, la mujer — cuyos restos indican que estuvo amordazada antes de morir — aún estaba viva, lo cual determinará ya sea su implicación directa en el crimen o su participación en el encubrimiento del cadáver durante nueve años. Además, existe otra cuestión por resolver: la causa del homicidio podría estar relacionada con una agresión sexual, asunto que la acusación particular planteará en el juicio para solicitar la prisión permanente revisable para los hermanos.

