Pablo Echenique fue juzgado por un tuit en el que, de forma irónica, proponía deportar sacerdotes debido a casos de pederastia, estableciendo un paralelismo con la criminalización de los migrantes.
Echenique defendió que su publicación tenía un tono irónico y respondía a unas declaraciones del arzobispo de Oviedo sobre los riesgos asociados a la inmigración.
La denuncia fue interpuesta por la Fundación Abogados Cristianos, que consideró el tuit como una incitación al odio y discriminación, aunque tanto el fiscal como la defensa pidieron la absolución.
En el juicio se discutió la interpretación literal del tuit y su repercusión, destacando que no todo contenido ofensivo constituye un delito de odio y resaltando la función de la ironía en el mensaje.
El exdiputado Pablo Echenique, quien fue secretario de Organización de Podemos, sostuvo que su tuit en el que llamó a «deportar» curas, tras relacionarlos con la pederastia, estaba cargado de «ironía».
«Se trató de una comparación absurda. Puse en el mismo nivel dos situaciones que considero igualmente absurdas: por un lado, criminalizar a las personas migrantes porque una parte de ellas haya cometido un delito, y por otro, afirmar que se debe castigar a todos los sacerdotes porque algunos hayan sido pederastas», aclaró.
Así se expresó el exfuncionario este viernes en la Audiencia Provincial de Madrid, donde fue juzgado por un presunto delito de incitación al odio y discriminación. Enfrenta un año de cárcel y una multa.
Concretamente, el 10 de mayo de 2024, Echenique publicó en Twitter el mensaje siguiente: «Estadísticamente, es mucho más probable que un sacerdote cometa un delito de agresión sexual contra menores que que lo haga un migrante».
«Desde la perspectiva de la seguridad ciudadana, sería más efectivo deportar sacerdotes que endurecer la política migratoria«, concluyó su tuit, en respuesta a unas polémicas declaraciones del arzobispo de Oviedo sobre los riesgos de la inmigración masiva.
Durante el juicio de este viernes, Echenique solo respondió a las preguntas de su abogado y del fiscal. Ambos pidieron la absolución.
El acusado indicó que su tuit fue una «réplica» a unas manifestaciones del arzobispo de Oviedo, quien afirmó que en España había una «apertura buenista» y que entre los inmigrantes podían colarse «indeseables con carnés de terrorista», recordó Echenique.
El antiguo segundo de Podemos explicó que su tuit consistió en una comparación irónica, absurda y satírica, una respuesta a las palabras del arzobispo.
«Deportar sacerdotes es imposible. Fue una ironía», enfatizó Echenique. «Soy ateo, pero respeto profundamente la labor social de la Iglesia, como Cáritas. Sé que esa labor muchas veces la desempeñan sacerdotes», agregó.
Delito de odio
Sin embargo, a mediados de 2024, tras observar el tuit, la Fundación Abogados Cristianos interpuso una denuncia contra el exdiputado por presunto delito de odio y discriminación.
Lo anterior llevó a la apertura de un procedimiento judicial y Echenique tuvo que declarar como investigado en septiembre de 2024, en el Juzgado de Instrucción número 38 de Madrid.
Ante el juez, admitió haber escrito el tuit y insistió en él. Ratificó que, en efecto, es más probable que un sacerdote cometa un delito sexual que un migrante.
Este viernes, el exministro socialista Ángel Gabilondo, actual defensor del Pueblo—y antiguo seminarista—, fue el primer testigo en declarar durante el juicio.
Esta institución publicó, el 27 de octubre de 2023, el informe titulado Informe sobre los abusos sexuales en el ámbito de la Iglesia católica y el papel de los poderes públicos.
El estudio concluye que el 1,13% de los menores de 18 años en España han sufrido abusos sexuales en el entorno eclesiástico, y que el 0,6% ha padecido conductas inapropiadas por parte de religiosos. Mientras que más del 3% ha sufrido abusos en el núcleo familiar, perpetrados por un pariente.
Por su parte, la presidenta de Abogados Cristianos, la abogada Polonia Castellanos, ha enfatizado que el tuit de Echenique no se fundamenta ni en los datos del informe del Defensor del Pueblo ni en estadísticas oficiales sobre la nacionalidad de los delincuentes.
Además, tras un acalorado enfrentamiento con el abogado de Echenique, la presidenta del tribunal de la Sección Primera de la Audiencia madrileña, Adela Viñuelas, anuló los testimonios de dos periodistas especialistas en pederastia en la Iglesia Católica, considerándolos irrelevantes.
Esto ocurrió mientras uno de ellos —corresponsal en Roma— era interrogado por el abogado defensor, Gorka Velle.
«El tuit no es inocuo»
Al cierre del juicio, Castellanos leyó el tuit de Echenique, sustituyendo la palabra sacerdote por inmigrante.
Quedando así: «Estadísticamente, es mucho más probable que un inmigrante cometa un delito de agresión sexual a menores que que un sacerdote. Desde la perspectiva de la seguridad ciudadana, sería más efectivo deportar migrantes que endurecer la política migratoria».
«El tuit no es inocuo. ¿Qué ocurriría si invierto los factores? En matemáticas, no; pero aquí sí cambia el resultado. En ese caso, esta nueva versión del tuit resultaría condenable. ¿Pero contra los católicos todo vale?», cuestionó la abogada de Abogados Cristianos.
El fiscal recordó que «no todo lo odioso constituye un delito de odio». Por su parte, Velle, defensor de Echenique, señaló que el verbo deportar «no fue elegido al azar» por su cliente.
«Se trató de una comparación irónica con las declaraciones del arzobispo de Oviedo sobre la migración», explicó el abogado.
Finalmente, el defensor remarcó que «los cristianos no forman un grupo vulnerable». «Si hablásemos de la época de San Pablo o del incendio de Roma bajo Nerón…», ejemplificó.
Cerca del mediodía, tras poco más de hora y media de juicio, Pablo Echenique ejerció su derecho a la última palabra. Aprovechó para subrayar: «Una interpretación no literal deja claro lo que intento comunicar [en el tuit]».
«Juzgar una ironía como un mensaje literal nos llevaría a terrenos complejos…», advirtió el exdiputado.

