El Senado interrogará a Óscar Puente, José Luis Ábalos, Koldo García e Isabel Pardo de Vera por la tragedia de Adamuz, donde fallecieron 46 personas.
La comisión indagará el deterioro del sistema ferroviario desde 2018 y su posible vinculación con corrupción y falta de inversión en Transportes.
El PP demanda transparencia total, solicitando todas las comunicaciones y documentos relacionados con el accidente y las obras en el corredor Madrid-Sevilla.
La mayoría absoluta del PP garantizará un control riguroso en la investigación, incluyendo el análisis de contratos y expedientes sobre modificaciones de velocidad.
El Senado ya ha establecido el plan de trabajo para su nueva comisión de investigación, enfocada en la tragedia de Adamuz, donde fallecieron 46 personas, apenas horas antes de que otro accidente ferroviario en las Rodalies de Cataluña terminara con la vida de un conductor en prácticas.
La Cámara Alta concentrará su análisis en la crisis de la red ferroviaria, apuntando políticamente a Óscar Puente, José Luis Ábalos, Koldo García e Isabel Pardo de Vera.
Así, toda la dirección del Ministerio de Transportes durante la etapa de Pedro Sánchez será llamada a declarar, según el plan de trabajo anunciado este viernes y al que ha accedido EL ESPAÑOL.
Estos cuatro, junto con Raquel Sánchez, la otra ministra de Fomento durante los años del gobierno de Sánchez y del periodo identificado con «corrupción sistémica» en Transportes, deberán comparecer ante los senadores para explicar las causas de la tragedia de Adamuz.
Pero también, más en profundidad, sobre «el deterioro general del sistema ferroviario desde 2018», año en que Sánchez asumió La Moncloa. El propósito declarado del PP es político: vincular «el declive de los servicios públicos» con las «mordidas y manipulaciones» en Transportes y con la «falta de Presupuestos» desde 2022.
La portavoz del PP en el Senado, Alicia García, presentó este viernes el plan de trabajo, coincidiendo con el inicio de la operación salida de Semana Santa y en un contexto marcado por un fuerte «malestar social» debido a la suspensión de servicios de alta velocidad y problemas en Cercanías.
«España ha pasado de ser un referente internacional en materia ferroviaria«, lamentó García, «a convertirse en motivo de preocupación y también de indignación». Según la portavoz popular, se ha transitado de «un sistema seguro, puntual, fiable y eficiente, digno de orgullo» a uno caracterizado por el «caos» y «tragedias inexplicables».
A su parecer, «los españoles pagan más impuestos que nunca y reciben peores servicios públicos», con «presas del siglo pasado, sectores ferroviarios clausurados sin justificación y carreteras intransitables«.
El PP atribuye la responsabilidad a la sucesión de ministros nombrados por Pedro Sánchez durante sus años en Moncloa: «Existe un responsable directo: el Gobierno de Pedro Sánchez, Óscar Puente y José Luis Ábalos«, enfatiza García.
El plan de trabajo
La mayoría absoluta del PP en el Senado le brinda la facultad de definir el alcance de la investigación. El plan incluye un extenso conjunto de documentación para reconstruir meticulosamente qué se ejecutó y qué fue omitido en la línea Madrid-Sevilla y en el tramo de Adamuz.
Los senadores requerirán «todas las comunicaciones acontecidas los días del accidente». Igualmente «toda la documentación sobre las obras realizadas en el tramo accidentado», las diligencias abiertas por la Fiscalía Europea respecto al uso de fondos de la UE y «los informes entregados a los juzgados sobre contratos manipulados en Adif«.
Además, la comisión solicitará «todos los expedientes que justifican los cambios de velocidad» aplicados en distintos sectores de la red.
El objetivo es esclarecer cuándo se impusieron limitaciones temporales de velocidad, por qué razones y qué resoluciones se adoptaron posteriormente sobre mantenimiento y seguridad.
«Hemos registrado un plan de trabajo ambicioso. Seguiremos todas las pistas del dinero hasta el final. Solicitaremos toda la documentación, sin excepción. Reconstruiremos cada decisión. Una a una», resumió García.
«Cuando sucede una tragedia, la exigencia mínima es transparencia completa. Y en este caso no ha ocurrido», añadió.

