Este método retiene la tarjeta y permite a los delincuentes obtener el código secreto

La denominada estafa del hilo invisible en cajeros automáticos funciona de la siguiente manera: los delincuentes introducen un hilo casi imperceptible —de ahí su nombre— en la ranura donde se inserta la tarjeta, lo que impide que el usuario la recupere tras finalizar la operación. Después, aparece una persona que simula ser un “buen samaritano” y se acerca a la víctima, sugiriendo, por ejemplo, introducir nuevamente el PIN. El verdadero objetivo es observar el código secreto. Una vez que el usuario se aleja, el estafador tira del hilo y logra extraer la tarjeta, empleando el PIN para realizar extracciones.
Este procedimiento se considera particularmente efectivo porque no requiere conocimientos avanzados de hacking ni uso de violencia. Los estafadores simplemente introducen un hilo de nylon o una lámina muy fina en la ranura para tarjetas (en ocasiones también en la salida del dinero), con la intención de que la tarjeta quede atrapada mientras el cajero aparenta funcionar normalmente. Esta manipulación induce al usuario a teclear el PIN varias veces hasta que finalmente la tarjeta queda retenida.
Esta técnica comparte ciertas características con otros fraudes, como el “skimming”, que consiste en instalar un dispositivo que copia la banda magnética de la tarjeta. También existen métodos como el “cambiazo”, que implica entregar otra tarjeta similar a la víctima tras confundirla; y la “regleta”, que consiste en colocar una falsa ranura con pegamento para retener billetes, según ha explicado la Guardia Civil en sus redes sociales. El “hilo invisible” se distingue por su simplicidad y baja visibilidad, lo que aumenta el riesgo para quienes no inspeccionan detenidamente el cajero antes de utilizarlo.
Desarticulado un grupo criminal por estafar a 85 ancianos haciéndose pasar por revisores de la luz por todo el país (DIRECCIÓN GENERAL DE LA GUARDIA CIVIL)
Cómo prevenir fraudes en cajeros automáticos
Las autoridades y los bancos han difundido recomendaciones claras para minimizar el riesgo de ser víctima de fraudes en cajeros automáticos. Entre ellas, revisar la ranura y asegurarse de que no haya objetos extraños, hilos o elementos inusuales antes de realizar cualquier operación es una sugerencia recurrente. Si el cajero presenta resistencia o señales de manipulación, se recomienda no usarlo y buscar otro dispositivo.
Cubrir el teclado al ingresar el PIN es otro consejo fundamental. Además, cuando esté disponible, usar la función contactless para retirar efectivo ayuda a evitar el contacto físico con la ranura. Finalmente, nunca debe aceptarse ayuda de desconocidos ni confiar en personas que merodean sin motivo aparente cerca del cajero.
En caso de que la tarjeta quede retenida sin justificación, es importante no abandonar el cajero y avisar de inmediato a la entidad bancaria o a la policía. No se debe dejar el lugar sin notificar la situación para proteger los fondos y evitar que se concrete el fraude. Según la Guardia Civil, conviene evitar cajeros que presenten alteraciones y priorizar aquellos ubicados en zonas bien iluminadas.
El uso de efectivo sigue siendo predominante en España, a pesar del aumento de los pagos con móvil y tarjeta. Esta realidad mantiene a los cajeros automáticos como blancos atractivos para los delincuentes. Por este motivo, las entidades financieras advierten sobre la aparición de fraudes cada vez más simples, económicos y difíciles de detectar para el público.

