Desde la amenaza de aranceles más altos bajo Donald Trump hasta el conflicto persistente en Oriente Medio, los europeos están reevaluando el desempeño de la UE en la arena internacional.
Aunque la UE sigue siendo considerada un actor global importante, recientes datos muestran que la confianza en su influencia está empezando a disminuir debido a una creciente inestabilidad geopolítica.
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Una encuesta realizada por Euroconsumers, que recopiló opiniones de casi 10,000 personas en diez países — Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Hungría, Irlanda, Italia, Polonia, Portugal y España — arroja luz sobre cómo los europeos perciben la posición global del bloque.
Una potencia reconocida — pero con limitaciones claras
La mayoría de los europeos sigue viendo a la UE como una fuerza importante a nivel mundial. Cerca del 63% la consideran una potencia económica principal, y el 60% la perciben como un actor político influyente.
No obstante, la percepción cambia sustancialmente en cuanto a la capacidad militar. Solo el 36% cree que la UE es una potencia dura creíble, lo que evidencia una diferencia entre su peso económico y su fortaleza en defensa.
Las opiniones también varían frente a crisis específicas. En Ucrania, el 42% de los encuestados considera que la UE ha mostrado un liderazgo firme. En contraste, el 41% opina que no lo ha hecho en Gaza.
Las divisiones internas se identifican como un obstáculo importante: aproximadamente dos tercios de los participantes aseguran que los desacuerdos entre los Estados miembros están debilitando la influencia global de la UE.
Un enfriamiento en la relación transatlántica
El sondeo indica una caída de la confianza hacia Estados Unidos como socio a largo plazo. Solo el 28% de los entrevistados confía en que Washington seguirá siendo fiable en los próximos años.
Las dudas son especialmente pronunciadas en países como Dinamarca, Alemania, Portugal, Irlanda, Bélgica y España, donde grandes porcentajes cuestionan la estabilidad de la alianza transatlántica.
En este escenario, cerca de la mitad de los encuestados cree que la UE debe enfocarse en crear nuevas alianzas fuera de Estados Unidos. Por otro lado, el 51% apoya fortalecer las relaciones comerciales con economías asiáticas como Japón y Corea del Sur, mientras que el 37% prefiere estrechar lazos económicos con China.
Las tensiones comerciales parecen ser una causa principal, ya que el 70% respalda las medidas de la UE en respuesta a los aranceles estadounidenses.
Al mismo tiempo, las opiniones están divididas sobre la gestión de Bruselas frente a las políticas de Donald Trump. Un 38% desaprueba la respuesta de la UE, mientras que un 34% la apoya.
También cambia el comportamiento del consumidor. Cerca del 44% indica haber reducido o dejado de adquirir productos estadounidenses — cifra que aumenta hasta un 55% en Dinamarca.
Demandas por mayor autonomía
El apoyo a una Unión Europea más autosuficiente es elevado. Alrededor del 80% respalda una mayor inversión en tecnología europea para disminuir la dependencia de potencias externas.
De forma similar, existe respaldo generalizado para reforzar las capacidades de defensa y diversificar las relaciones comerciales.
No obstante, las expectativas se mantienen comedidas. Aunque muchos europeos prefieren una UE con mayor protagonismo en la escena mundial, persisten inquietudes sobre el impacto económico, especialmente mientras las familias continúan enfrentando el aumento en el costo de vida.

