El ministerio público ha respaldado la postura de los futbolistas invocando «la libertad de expresión» y «la libertad sindical de AFE».
Más información: El fútbol español se fragmenta: el Villarreal-Barça en Estados Unidos expone todos los problemas ante la mirada mundial
La disputa ha concluido. La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha rechazado la demanda interpuesta por LaLiga contra la AFE por «huelga ilegal» debido a los hechos ocurridos en la jornada 9, cuando los jugadores detuvieron el juego durante los primeros 15 segundos de cada partido.
Aunque LaLiga intentó impedir que el público tuviera acceso a esas imágenes, estas se difundieron globalmente y resultaron decisivas para que la iniciativa de trasladar el Villarreal – Barça a Miami fracasara.
Tebas presentó entonces una denuncia contra la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) tras no lograr un acuerdo con dicha entidad en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA) para determinar si aquella acción debía considerarse huelga.
«En situaciones como la del paro, cuando se presentan estos conflictos y no se alcanza un consenso, es imprescindible la mediación. Es necesario entender que recurrir a los tribunales es un acto de civilidad», explicó el presidente de LaLiga antes de la ceremonia de entrega de los galardones de la Asociación de la Prensa Deportiva de Madrid (APDM).
La decisión de la Audiencia Nacional
Este miércoles, 25 de marzo, la Fiscalía de la Audiencia Nacional dictaminó, en una sentencia a la que tuvo acceso EL ESPAÑOL, que los hechos denunciados no constituyeron un acto que ejerciera el derecho fundamental de huelga, considerando la corta duración del parón y la falta de una interrupción o alteración colectiva real en la prestación del trabajo habitual de los futbolistas profesionales.
Asimismo, reconoció que las acciones correspondieron al ejercicio de la libertad sindical de AFE y a la libertad de expresión de los futbolistas profesionales amparada en el artículo 39 del Convenio colectivo para la actividad de fútbol profesional; sin perjuicio de que, en su caso, puedan reclamarse posibles daños mediante conflictos colectivos o individuales, pero no calificándose como «huelga ilegal».
La protesta en el Getafe – Real Madrid por el partido de Miami. 15 segundos sin jugar y gritos de “Tebas vete ya”.
📺La imagen que nadie vio en televisión. pic.twitter.com/VkJhYKxILQ
— Javier Gimeno (@JGGimeno) October 19, 2025
La jornada 9 de La Liga marcó un cambio significativo para el fútbol español. Los futbolistas se levantaron en contra de la patronal y de Javier Tebas, quien no solo despreció las protestas de quienes sostienen esta disciplina, sino que también intentó ocultarlas de las transmisiones televisivas.
Todos los equipos de la Primera División autorizaban a sus jugadores a manifestarse ante una medida que alteraba la integridad de la competición.
Incluso los futbolistas del Barça no participaron en los primeros segundos del encuentro contra el Girona, demostrando que la decisión de jugar en Miami fue tomada por el club sin su consentimiento.
En todos los encuentros, el procedimiento seguido por la retransmisión de LaLiga fue idéntico: durante los 15 segundos del paro, se mostraba una vista panorámica del estadio, una toma cenital o una imagen alejada de los jugadores para no revelar lo sucedido, acompañada de un rótulo que decía ‘Compromiso por la paz’.
Los jugadores de todos los equipos de Primera y el sindicato acordaron suspender el juego por unos segundos para denunciar «la ausencia de transparencia, diálogo y coherencia por parte de LaLiga».
La AFE mencionó «las continuas negativas y propuestas inviables» del sector patronal, junto con el rechazo absoluto a «un proyecto que no cuenta con la aprobación de sus protagonistas principales», refiriéndose a los futbolistas.
La protesta de los jugadores surgió debido al descontento y cansancio provocados por la falta de consideración de las instituciones hacia ellos, sobre todo en decisiones tan cruciales como trasladar un partido de LaLiga fuera de España (el Villarreal-Barcelona está programado para el 20 de diciembre en Miami), donde varios puntos del convenio colectivo no serían respetados.

