Detalles sobre la propuesta de paz de 15 puntos presentada por EE.UU. a Irán

Donald Trump.

Fuente de la imagen, EPA

    • Autor, Redacción
    • Título del autor, BBC News Mundo
  • 34 minutos
  • Tiempo de lectura: 6 min

Estados Unidos afirma haber remitido a Irán un plan de paz con 15 puntos para poner fin a la guerra, mostrando el interés de la administración de Donald Trump por concluir un conflicto que ya cumple cuatro semanas y que está generando una fuerte presión sobre la economía global.

Hasta ahora no está claro si Teherán está dispuesto a iniciar un diálogo con Washington, y públicamente han rechazado cualquier acercamiento de este tipo.

No obstante, un funcionario iraní admitió ante la agencia Reuters este miércoles que su país recibió una propuesta de negociación estadounidense a través de Pakistán, y que Pakistán junto con Turquía podrían ser sedes para las conversaciones destinadas a disminuir la tensión en el Golfo.

EE.UU. no ha divulgado oficialmente los detalles de esos 15 puntos aunque, según medios de Estados Unidos e Israel, el plan contemplaría la demanda de desmantelar el programa nuclear iraní, mantener abierto el estrecho de Ormuz y restringir la producción de misiles.

Asimismo, Trump ha ordenado el despliegue de miles de militares en la región, incluidos 3.000 soldados de élite de la 82º División Aerotransportada, una acción que podría ser interpretada como un aviso serio a Teherán, según declaró a la BBC el ministro de Economía de Israel, Nir Barkat.

Sin embargo, esto no garantiza que Teherán acceda a sentarse a negociar.

Como indica el corresponsal de Seguridad de la BBC, Frank Gardner, «cuanto más insiste la Casa Blanca en afirmar que Irán está urgido por un acuerdo, menos dispuesto se muestra Irán a concretarlo».

Contenido de los 15 puntos

La BBC no ha tenido acceso directo al plan que afirma haber enviado el presidente Trump a Irán. Tampoco existe confirmación oficial sobre su contenido. Sin embargo, algunos medios internacionales han revelado ciertos detalles.

De acuerdo con el Canal 12 de Israel, las demandas del plan serían las siguientes:

– Las plantas nucleares de Natanz, Isfahán y Fordow dejarán de operar y serán destruidas.

– Se establecerá supervisión transparente por parte del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) sobre todas las actividades nucleares en Irán.

– Irán renunciará al apoyo y financiamiento de grupos armados afines en la región, abandonando el respaldo a sus antiguos aliados.

– Se procederá al desmantelamiento de la infraestructura nuclear acumulada.

– Se comprometerá a no desarrollar armas nucleares en ningún momento.

– No se realizará enriquecimiento de material nuclear en territorio iraní, y todo material enriquecido será entregado al OIEA.

– El estrecho de Ormuz permanecerá abierto y se declarará «zona marítima libre».

– Los misiles iraníes estarán sujetos a una decisión futura, con restricciones en cantidad y alcance, y serán empleados exclusivamente con fines defensivos.

Dos barcos comerciales frente a Dubái.

Fuente de la imagen, AFP via Getty Images

Como contraprestación, lo que Irán obtendría según ese plan sería lo siguiente:

– Asistencia estadounidense para la ejecución de un proyecto nuclear civil en Bushehr con el objetivo de generar electricidad.

– La suspensión de todas las sanciones vigentes.

– La eliminación del riesgo de que se impongan nuevas sanciones.

También se ha mencionado la posibilidad de un alto el fuego temporal de un mes durante la realización de las negociaciones, aunque esto no ha sido confirmado por la Casa Blanca.

No está claro si Israel ha intervenido en la redacción de dicho plan.

Al ser consultado por la corresponsal de Medio Oriente de la BBC, Lucy Williamson, acerca de si el gobierno israelí participó en la elaboración de los 15 puntos, el ministro de Economía Nir Barkat «bajó la mirada, levantó las manos con una media sonrisa y permaneció en silencio».

Barkat sí manifestó que es poco probable que Teherán acepte el plan, que «se ve bien en el papel», pero que se requerirían garantías para su realización.

Una semana marcada por la confusión

Desde el inicio de la semana, ha prevalecido la incertidumbre acerca de la posible existencia de negociaciones entre las partes.

El lunes, poco antes de que expirara el plazo de 48 horas que Trump concedió a Teherán para reactivar el tránsito en el estrecho de Ormuz o de lo contrario EE.UU. «destruiría» varias «centrales eléctricas iraníes, empezando por la mayor», el presidente estadounidense afirmó que Irán había retornado a la mesa de diálogo.

Esto aplazaba la amenaza de los ataques a instalaciones eléctricas, que de haberse concretado habrían incrementado la escalada del conflicto con impactos en los mercados bursátiles y de energía.

Dos personas se asoman a un agujero en un edificio alcanzado por un misil en Irán.

Fuente de la imagen, Majid Saeedi/Getty Images

Sin embargo, Teherán negó haber iniciado negociaciones con EE.UU., declaró que Washington estaba «negociando consigo mismo» y afirmó que «alguien como nosotros nunca llegará a un acuerdo con alguien como vosotros. Ni ahora, ni nunca», según expresó el portavoz del Cuartel Central Khatam al-Anbiya de Irán, máximo mando militar del país.

«No llamen acuerdo a su derrota», sentenció.

El martes, sin embargo, Trump aseguró que Irán «desea cerrar un acuerdo» y que tanto el vicepresidente JD Vance como el secretario de Estado Marco Rubio participaban en las negociaciones.

El presidente declaró a la prensa que los negociadores iraníes habían otorgado a EE.UU. un «premio muy significativo», relacionado con el petróleo, el gas y el estrecho de Ormuz.

«Ayer hicieron algo que realmente fue excepcional», afirmó Trump. «Nos hicieron un regalo, y ese regalo llegó hoy. Fue un regalo muy importante, con un valor de una suma considerable», añadió, sin brindar detalles adicionales.

Scroll al inicio