El mercado de los carburantes está liberalizado y cada operador establece el precio que desea, por lo que los representantes de los consumidores sostienen que la medida más provechosa para los conductores es limitar los precios y márgenes, en lugar de reducir impuestos

La medida del Gobierno de reducir el IVA del gasóleo y la gasolina del 21% al 10%, junto con la rebaja del impuesto sobre hidrocarburos para contrarrestar el aumento del petróleo provocado por el conflicto en Oriente Medio, ya comienza a reflejarse en el gasto de los conductores, aunque en menor medida de lo previsto.
El Ejecutivo calculó que la reducción supondría alrededor de 30 céntimos por litro; sin embargo, dicha estimación no se ha cumplido dado que algunas estaciones de servicio incrementaron las tarifas de gasolina y gasóleo, aprovechando que en España el mercado de carburantes está liberalizado, permitiendo que cada operador establezca sus precios. No obstante, esta libertad cuenta con ciertos ‘límites’: cuando los precios se elevan excesivamente, los conductores optan por repostar en la competencia.
En este escenario, la asociación de consumidores Facua denunció que una de cada cuatro gasolineras incrementó los precios el domingo, día en que entró en vigor el real decreto ley con las nuevas medidas. Según sus datos, entre el 2 y el 22 de marzo, el gasóleo aumentó un promedio de 34 céntimos y la gasolina, 11 céntimos.

El alza de precios compensa la reducción del IVA
En relación al gasóleo, Facua detalla que de las 9.255 gasolineras de la Península y Baleares que el pasado domingo comunicaron al Ministerio para la Transición Ecológica su actualización de precios, 2.337 no se limitaron a trasladar la rebaja del IVA del 21% al 10%, sino que aplicaron un nuevo aumento. En otras palabras, “en el 25,3% de los casos, el descenso del precio final fue menor al que correspondía con la reducción fiscal y en varios casos no aplicaron reducción alguna, e incluso incrementaron los precios”, señala la organización.
Además, según sus datos, en 175 casos el precio del gasóleo se mantuvo sin cambios, lo que representó una subida oculta que absorbió completamente la rebaja fiscal. Otras 54 estaciones incluso establecieron precios superiores a los que tenían antes de la bajada del IVA.
Esta situación se explica porque el domingo el precio medio del gasóleo en la Península fue de 1,802 euros por litro. La rebaja media fue de 16,1 céntimos respecto a los 1,963 euros del día anterior. Sin embargo, si todas las gasolineras hubieran trasladado la bajada del IVA sin aprovechar para subir precios, la reducción media habría sido de 17,8 céntimos y el precio medio, de 1,785 euros por litro.
En cuanto a la gasolina, la tendencia fue similar. 1.837 de las gasolineras que el domingo notificaron nuevos precios al ministerio aprovecharon la bajada del IVA para aplicar un alza adicional. De estas, 177 absorbieron por completo la reducción fiscal manteniendo sus precios estables y otras 40 incrementaron los precios sobre la tarifa anterior.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció este viernes que el Plan integral de respuesta a la crisis en Oriente Medio movilizará 5.000 millones de euros para "proteger a los ciudadanos, apoyar a las pymes, al sector primario y, por supuesto, a la industria".
La medida más efectiva: establecer topes de precios
Estos recientes incrementos evidencian, según Facua, que la reducción del IVA y del impuesto sobre hidrocarburos no es la estrategia más adecuada, puesto que “permite que las empresas sigan aumentando sus beneficios, fenómeno observado especialmente en los combustibles desde principios de marzo”. La asociación considera que la mejor acción sería establecer límites a precios y márgenes en las estaciones de servicio.
Sostienen que bajar los impuestos es una “medida cosmética fiscal”, y anticipan nuevas alzas en los carburantes en los próximos días que “absorberán en su totalidad” las rebajas fiscales. Insisten en que reducir impuestos sin fijar límites en los precios “es justamente lo que solicitan los especuladores”.
Detener la especulación
Para impedir prácticas especulativas, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) supervisa en tiempo real los precios del combustible de más de 12.000 gasolineras. El propósito de este seguimiento es “prevenir posibles abusos” y determinar si los aumentos responden a dinámicas genuinas del mercado o a comportamientos especulativos que perjudican el bolsillo de los conductores, indicó la presidenta de la CNMC, Cani Fernández.
Este sistema fue fundamental durante la crisis energética originada por la guerra en Ucrania. Ahora, ante un nuevo contexto internacional complejo, la entidad ha decidido reactivarlo como medida preventiva para garantizar transparencia en el mercado de carburantes.

Fernández señala que disponer de información en tiempo real permite actuar con rapidez cuando se identifican irregularidades. Reconoce que, en momentos de crisis internacional, es habitual la subida de precios. No obstante, considera que dicha alza debe basarse en factores objetivos y no en prácticas especulativas.
“Ahorro de 20 euros por depósito”
Por otro lado, la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, aseguró que la reducción impositiva no está siendo aprovechada para inflar los márgenes de beneficio de las empresas y calculó que representará un ahorro de 20 euros por cada depósito de combustible.
Frente al riesgo de especulación, Saiz advirtió que el Gobierno continuará “monitorizando” la situación para proteger a los ciudadanos y verificar que las medidas adoptadas sean eficaces y les beneficien directamente.
Desde el Ejecutivo buscan evitar “cualquier oportunidad de enriquecerse a costa de la desgracia ajena”, por lo que la CNMC se encarga de supervisar que no existan “abusos” en la subida de precios, afirmó Saiz.

