Almería conecta su capital con el mar tras cuatro décadas e inaugura la fase inicial de integración Puerto-Ciudad

Juanma Moreno en la inauguración de la primera fase de integración Puerto-Ciudad.

Almería ha dado inicio a la fase inicial del proyecto de integración Puerto-Ciudad, habilitando dos hectáreas del Muelle de Levante y Ribera I para uso público.

La iniciativa elimina obstáculos físicos y facilita el acceso peatonal al mar, con una inversión total de 24 millones de euros, de los cuales la Junta de Andalucía contribuye con 15 millones.

Se ha restaurado la locomotora alemana Deutz de 1929 como un elemento histórico visitable y se ha rehabilitado el ‘Tinglado’ para eventos, combinando funciones portuarias y ciudadanas.

Asimismo, la intervención ha renovado la fachada del edificio administrativo del puerto, mejorando su eficiencia energética mediante el uso de materiales locales.

Almería ha inaugurado hoy la primera fase de integración Puerto-Ciudad, considerada como “una ventana al mar”. Según Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía, esto marcará un antes y un después en la ciudad, ya que “pocas urbes pueden abrirse al mar de esta manera”.

El proyecto implica la apertura al público de dos hectáreas acondicionadas en la entrada al Muelle de Levante y en la explanada contigua hasta el cantil del Muelle Ribera I.

De esta forma, los habitantes de Almería podrán utilizar espacios que han estado parcialmente abiertos desde el pasado 5 de diciembre, cuando se permitió el acceso con motivo de la Feria de Navidad, aunque las obras continuaron hasta completar esta fase.

La zona de Puerto de Almería recién inaugurada.

Moreno subrayó que desarrollar este proyecto, que Almería ha reclamado durante 40 años, ha sido una tarea «extremadamente compleja» que representa solo el inicio de un proceso.

«Lo siguiente será la fase inicial del proyecto principal, la segunda fase, con el fin de que Almería complete su apertura total al mar desde su centro histórico«, detalló Moreno.

En este contexto, destacó que «pocas ciudades pueden abrir su núcleo urbano al puerto y tenerlo tan próximo al centro». Su referencia más cercana es Málaga, donde esa apertura «cambió radicalmente la ciudad».

«El Gobierno de Andalucía está involucrado con gran compromiso» y ha financiado un tercio de los 47 millones de euros del costo total de las obras. La intención es «continuar construyendo una Almería moderna, dinámica y activa».

Almería está atravesando una etapa de transformación y auge”, afirmó Moreno, agregando que Almería forma parte fundamental de ese proyecto común que comparten Andalucía y España.

En el evento participaron también la presidenta de la APA, Rosario Soto; el presidente de Puertos del Estado, Gustavo Santana; y la alcaldesa de la capital, María del Mar Vázquez.

Desarrollo de los trabajos

La obra ha consistido en la urbanización del acceso al Muelle de Levante y la zona adyacente de Ribera I hasta el cantil, con nueva pavimentación y la eliminación de barreras físicas entre puerto y ciudad para mejorar el tránsito peatonal y la continuidad visual hacia el mar.

Además, la APA ha finalizado la rehabilitación de la fachada de su edificio administrativo, construido en los años 70, aplicando una nueva envolvente térmica con materiales como Dekton, vidrio y aluminio para aumentar la eficiencia energética y convertirlo en un referente arquitectónico en la entrada del puerto. En la urbanización se usaron materiales provinciales como granito, travertino de Almería y mármol blanco de Macael.

El costo total del proyecto alcanza casi 24 millones de euros, con la Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda de la Junta de Andalucía aportando 15 millones.

Elementos incorporados

Entre los nuevos atractivos se incluye la locomotora alemana Deutz, adquirida por el Puerto de Almería en 1929 y usada para el transporte de mercancías hasta 1967, que ha regresado este mes tras su restauración para convertirse en un hito visitable del nuevo frente portuario.

El proyecto también ha contemplado la adecuación de la explanada del Muelle Ribera I, reorganizada para combinar usos portuarios con actividades ciudadanas, deportivas y culturales.

Paralelamente, se ha recuperado el ‘Tinglado’ como espacio singular dentro del puerto, con más de 2.600 metros cuadrados destinados a eventos, siendo una actuación diferenciada pero integrada en el conjunto del proyecto.

Estos espacios, junto con otras áreas habilitadas, conservan su carácter portuario, por lo que su uso puede ajustarse según las necesidades operativas, tal como ocurre en la Operación Paso del Estrecho (OPE).

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