Benito Juárez, primer presidente indígena de México, y su impacto en la modernización nacional

Una litografía de Benito Juárez García de 1900

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    • Autor, Darío Brooks*
    • Título del autor, BBC News Mundo
  • 59 minutos
  • Tiempo de lectura: 9 min

En una aislada comunidad zapoteca en las montañas de Oaxaca, hace 220 años vio la luz un hombre que dejó una de las huellas más relevantes en la historia de México.

Benito Juárez García es reconocido como el mandatario que estableció el marco legal e institucional que sostiene el país en la actualidad.

Antes de su liderazgo, México sufrió múltiples luchas por el poder, carecía de instituciones sólidas y enfrentó conflictos con Texas y Estados Unidos que fragmentaron su territorio.

"La principal contribución de Juárez y su grupo fue la modernización de México. La consolidación del Estado mexicano, porque hasta entonces no existía el país como una nación estructurada", afirmó el historiador Raúl González, investigador de la vida del expresidente mexicano, en entrevista con BBC Mundo en 2022.

Sin embargo, Juárez, el primer presidente indígena en la historia de México, recibió críticas que perduran hasta hoy.

Muchas de estas críticas se originan en la separación Iglesia-Estado que él promovió en un país fuertemente católico. Otras cuestionan su figura desde aspectos personales, como una supuesta ambición desmedida o su participación en la masonería.

Ante estas acusaciones populares, González explicó qué se encuentra detrás de los mitos y realidades del hombre homenajeado en Latinoamérica como el Benemérito de las Américas.

Los orígenes de Juárez

Benito Juárez nació el 21 de marzo de 1806, aún en el Virreinato de la Nueva España, en el pueblo de Guelatao, dentro de una familia zapoteca.

Quedó huérfano a los 3 años y fue criado por sus abuelos y tíos.

"Desde su infancia comprendió la importancia de la educación. Su tío le enseñó a leer y a hablar castellano, dado que él hablaba zapoteco, y entendía que estudiar era la única vía para avanzar", señaló González, citando documentos biográficos del expresidente.

Posteriormente se trasladó a Oaxaca, la capital del estado, donde inicialmente fue protegido por un genovés llamado Antonio Maza —padre de Margarita, quien sería esposa de Juárez—; luego pasó bajo el cuidado de un encuadernador, Antonio Salanueva, que le brindó educación y empleo desde su juventud.

"Juárez destacó por su rendimiento académico y dedicación", afirmó González. Gracias a ello, llegó a convertirse en abogado y profesor de derecho.

En su etapa adulta, su carrera política y en el ámbito jurídico avanzó rápidamente: fue diputado y gobernador de Oaxaca, ministro de Justicia a nivel nacional, presidente de la Suprema Corte y finalmente presidente de México.

Durante toda esta trayectoria, Juárez se forjó en el liberalismo contemporáneo y lideró un proceso de profunda transformación en el país.

Una vista del museo de Benito Juárez en Guelatao, Oaxaca

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¿Fue víctima de racismo?

En un país con una histórica deuda hacia su población indígena, que estuvo marginada durante siglos, la presidencia de un mexicano zapoteco representó un suceso sin precedentes.

Sin embargo, González señaló que no existen pruebas históricas que confirmen que Juárez haya sufrido discriminación o, por el contrario, haya sido favorecido debido a su origen indígena.

"Aunque en la actualidad este tema es muy presente, Juárez nunca documentó haber sufrido discriminación. Lo que sí identificó fue la división entre niños pobres y ricos en la escuela, pero no basada en su origen indígena. Él expresó: ‘Los niños pobres no recibían el mismo trato que los que tenían recursos’", explicó González.

Su estatura, de aproximadamente 1,40 m, tampoco representó un impedimento en su vida adulta.

¿Tuvo un estilo autoritario?

Una de las críticas que han persistido sobre Juárez es su manera de ejercer el poder.

Se le reprocha, por ejemplo, haber sido autoritario con los indígenas, como durante una revuelta en su período como gobernador de Oaxaca.

En 1847, habitantes zapotecos de Juchitán protestaron por el control de un yacimiento de sal. Juárez respaldó la decisión de un juez que desfavorecía a estas personas, lo que condujo a que fuera acusado de incendiar viviendas indígenas para sofocar la protesta.

González precisó que "Juárez ordenó que se cumpliera la sentencia judicial", dado que, como jurista, sostenía que la ley no debía hacer distinciones por raza.

"No se actuó contra ellos por ser indígenas, sino porque estaban incumpliendo una orden judicial", justificó el entonces gobernador.

Por otro lado, otros expertos como el historiador Jesús Velasco han señalado que Juárez tuvo un estilo "bastante autoritario", según lo expresado en un artículo publicado hace varios años.

La candidata presidencial indígena María de Jesús Patricio encabeza un mitin

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La separación entre Iglesia y Estado

La vida de Juárez transcurrió durante un periodo en que el nacionalismo adquirió mayor fuerza tras la independencia de 1821, y la Iglesia católica se situó como un poder paralelo al político.

Para la década de 1850, la Iglesia ostentaba "un poder incluso superior al del Estado", apuntó González, debido a su control sobre áreas clave como la justicia, educación, registro civil, minería y uso de tierras.

"Una de las contribuciones más significativas de Benito Juárez fueron las Leyes de Reforma promulgadas cuando asumió la presidencia en 1857", señaló el historiador.

Estas leyes liberales establecieron constitucionalmente la separación entre Iglesia y Estado, la libertad religiosa, la nacionalización de bienes extra eclesiásticos, la creación de tribunales civiles y el registro civil.

Ello provocó una fuerte oposición de los sectores conservadores y el rechazo social de partes de la población que percibían que su religión estaba siendo atacada.

Benito Juárez en una caricatura política

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El tratado McLane-Ocampo

Durante la Guerra de Reforma entre liberales y conservadores, México quedó inmerso en otro conflicto interno, lo cual obligó a Juárez a ejercer un gobierno con escaso respaldo militar.

En esta etapa se firmó el tratado McLane-Ocampo, suscrito en México por el canciller Melchor Ocampo y el representante estadounidense Robert McLane.

El acuerdo concedía a Estados Unidos el derecho de paso por el istmo de Tehuantepec, un punto estratégico entre el Pacífico y el Golfo de México, en un tiempo en que el Canal de Panamá aún no existía.

A cambio, Juárez buscaba el apoyo militar estadounidense para enfrentar el intento conservador de reinstaurar la monarquía, encabezada por un europeo.

Los opositores a Juárez interpretaron la firma como una prueba de que, para mantenerse en el poder, estaba dispuesto a ceder control territorial a EE.UU., vecino que años antes le había arrebatado la mitad de su territorio.

No obstante, el tratado nunca fue aprobado por el congreso estadounidense, por lo que en la práctica no entró en vigor.

Además, Gonzáles aclaró que debido al tratado y las Leyes de Reforma, los gobiernos liberales enfrentaron escaso apoyo popular.

"En general, la población se opuso porque en su vida diaria parecía no verse afectada. No comprendían que el asunto en juego era la viabilidad del país y la preservación de su independencia. Esto lo explicó Juárez en un manifiesto", destacó el historiador.

Personas en el Hemiciclo a Juárez de Ciudad de México

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Benemérito de las Américas

Durante el gobierno de Juárez se produjo la invasión francesa de 1862, año en que ocurrió la emblemática Batalla de Puebla el 5 de mayo, en la que las fuerzas mexicanas derrotaron a uno de los ejércitos europeos más poderosos.

Aunque finalmente se impuso el Segundo Imperio Mexicano, liderado por un archiduque austriaco respaldado por Napoleón III, los conservadores y el Vaticano, Juárez mantuvo un gobierno itinerante.

Su lucha por restablecer la república en 1867 es destacada en México y varios países latinoamericanos como una valiente acción de un jefe de Estado civil, sin formación militar.

"No tenía formación militar ni en su grupo la había, pero diseñó una estrategia para oponerse y contrarrestar la intervención extranjera", indicó González.

En naciones como Colombia, Perú, Argentina y República Dominicana es reconocido por sus acciones contra el intervencionismo externo. Desde entonces se celebra su legado como el Benemérito de las Américas.

La masonería de Juárez

Desde sus tiempos en Oaxaca, Juárez formó parte de la masonería y llegó a alcanzar el nivel máximo dentro de la logia mexicana.

Ello provocó críticas basadas en las acusaciones comunes contra los masones, como que forman parte de un grupo internacional con influencia oculta en el poder.

González señaló que Juárez era católico, aunque "poco practicante", y que su afiliación masónica respondía al contexto político de su época.

"Ingresó a la masonería en 1847, cuando no existía ninguna organización internacional que lo condicionara. En ese momento no había partidos políticos como los conocemos, sino corrientes conservadoras y liberales", explicó el historiador.

"Las logias funcionaban como espacios para agruparse y debatir políticamente, práctica que perduró durante todo el siglo XIX. Existían además clubes dedicados a promover la candidatura de ciertos políticos".

Para el investigador, la afiliación masónica de Juárez fue un aspecto paralelo a su acción política directa, ya que "no se observa su influencia concreta en la práctica política".

Una ilustración de una reunión de masones

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El padre de la México actual

Tras la restauración de la república en 1866, Juárez y los liberales retomaron el gobierno desde Ciudad de México.

En su discurso triunfal pronunció la frase que se ha vuelto emblemática: "El respeto al derecho ajeno es la paz".

Posteriormente enfrentó disputas internas entre liberales que aspiraban a la presidencia. Juárez ganó las elecciones de 1868 y permaneció en el cargo hasta su muerte el 18 de julio de 1872.

Diversos expertos coinciden en que esta etapa fue fundamental, ya que las Leyes de Reforma y las estructuras institucionales impulsadas por Juárez constituyen la base del México contemporáneo.

González destacó que es "la aportación más significativa de Juárez y su grupo" a la modernización de un país que, hasta entonces, estaba dominado por relaciones entre grupos de poder con objetivos divergentes.

"Muchas de las acciones de Juárez responden a su contexto histórico específico. Sin embargo, la creación de un Estado nacional soberano e independiente es un legado atemporal que no puede modificarse", aseguró.

"Cometió errores y no fue perfecto, pero en balance fueron menos los desaciertos. Es un balance ampliamente positivo".

*Este artículo fue publicado originalmente en 2022 y se comparte nuevamente en conmemoración a los 220 años del nacimiento de Benito Juárez.

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