Destacan que la conclusión del Consejo Europeo de este jueves será lo que el presidente del Gobierno «manifestó desde el primer día»

El vicepresidente noveno del Parlamento Europeo y eurodiputado socialista, Javi López, resaltó que «España, bajo el liderazgo de Pedro Sánchez, se ha convertido en la guía moral de los debates y la política europeas». «Esto se evidenció cuando alzó la voz contra el genocidio en Gaza y se repite ahora con la guerra en Irán, que pone en peligro toda la región», señaló durante un desayuno informativo en Madrid.
Según explicó el político catalán en un acto organizado por Nueva Economía Fórum, este jueves hay un Consejo Europeo «muy relevante» y la conclusión reflejará lo que el presidente español «afirmó desde el primer día: que se trata de una guerra inmoral, preventiva, ilegal y contraria a los intereses estratégicos de Europa». «Hemos tardado dos semanas», enfatizó, mostrando su descontento por la falta de una condena más firme de los 27 desde el inicio.
López señaló que si «el derecho internacional sirve como argumento para Ucrania o Groenlandia, pero luego se ignora cuando se trata de Irán o Venezuela«, entonces no están defendiendo «principios», sino «intereses geopolíticos», y el derecho internacional se convierte en un instrumento para ellos. Añadió: «Se pierde credibilidad».
En contraste, el vicepresidente europeo subrayó que la postura del Gobierno español con el lema No a la Guerra ha sido «clara» al rechazar una intervención «ilegal, preventiva y unilateral«, acompañada de una firme denuncia al régimen de los ayatolás. Asimismo, destacó que «no sólo infringe el derecho internacional, que también», sino que «principalmente representa un grave error estratégico para Europa, causando caos geopolítico, crisis humanitaria, serias tensiones energéticas y fuertes presiones inflacionarias sobre las economías» de los países miembros.
«Europa será la principal perjudicada. La decisión la han tomado Israel y EEUU, pero nosotros sufriremos las consecuencias de esta guerra. Además, hay un beneficiario claro en todo esto: Rusia. Apoyar esta guerra no solo significa traicionar nuestros valores, sino también nuestros propios intereses. Respaldar una intervención ilegal es inmoral y ha desestabilizado nuestro entorno, tensionado los mercados y debilitado nuestra seguridad», añadió.
El eurodiputado socialista también argumentó que «la paz en Europa no puede depender de la imprevisibilidad de terceros, como se ha visto en los últimos meses», y defendió la creación de «una fuerza de disuasión propia» entre los países miembros. Asimismo, enfatizó la necesidad de «aumentar la inversión en seguridad, como ha hecho España en los últimos años», pero priorizando «una inversión mejor, con coordinación y eficiencia, a nivel europeo, con una estrategia común», apoyando «una base industrial propia para evitar una nueva dependencia», y «sin fetichizar cifras arbitrarias como el 5% del PIB», sino «pensando en lo que se requiere y actuando en conjunto»: «Esa es la clave».
López quiso enfatizar que «el mundo en el que vivíamos ha cambiado para siempre», que no se trata de «una crisis pasajera», sino de una «mutación estructural, una etapa acelerada de transición hacia un nuevo equilibrio» cuyo desenlace es incierto. En este sentido, destacó que Europa debe «ajustar sus cartas de navegación a este nuevo contexto sin renunciar a su identidad».

