Desafíos en la alineación de Flick ante la reorganización de los titulares en la fase final del torneo

Hansi Flick da órdenes a sus jugadores durante el partido de Champions ante el Newcastle. El alemán cuenta con cinco futbolistas en la enfermería, cuatro de los cuales forman habitualmente parte del once titular. Sin embargo, los jugadores de la segunda unidad están aprovechando sus oportunidades y han generado un problema positivo para el cuerpo técnico. 

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La clasificación para los cuartos de final de la Champions llegó acompañada de malas noticias para el Barça. Las alarmas saltaron cuando Joan García cayó al suelo mirando hacia el horizonte del Spotify Camp Nou. «No puede ser», debieron pensar varios seguidores entre la afición.

La imagen de sus compañeros arropándolo evidenciaba una preocupación que superaba lo estrictamente interno y afectaba a todo el barcelonismo. No es un secreto la importancia de este futbolista de Sallent en el equipo. Su ausencia, tras la lesión de menisco sufrida en la primera parte de la temporada, supuso un golpe duro. Además, atraviesa un periodo de forma destacado.

Por suerte, los exámenes realizados este jueves descartaron cualquier lesión grave. Todo quedó en un susto. El futbolista está en buenas condiciones y estará disponible para el partido del domingo contra el Rayo Vallecano. Resta por ver si Hansi Flick decidirá dosificarlo para evitar riesgos innecesarios.

Lo ocurrido con Eric García no se puede calificar como una lesión formal. El jugador de Martorell empezó a sentir molestias en el isquio, causadas por una sobrecarga previa que se agravó tras una acción precipitada durante el juego. No podrá jugar ni frente al Rayo ni con la Selección.

La enfermería del Barça ya albergaba a Christensen, De Jong, Koundé y Baldé. La recuperación de la lesión muscular en el bíceps femoral del francés progresa adecuadamente. Inicialmente, se estimó un mes de ausencia y, salvo imprevistos, estará listo para el encuentro frente al Atlético después de la semana de selecciones.

Preparado para reincorporarse al grupo de Flick, lleva varios días trabajando en el césped a ritmo moderado y próximamente debería avanzar a la etapa final de su recuperación.

Hansi Flick dirige el entrenamiento del Barça previo al partido contra el Newcastle.

Hansi Flick dirige el entrenamiento del Barça previo al partido contra el Newcastle. Reuters

Una situación parecida es la de Alejandro Balde. El lateral izquierdo también sufrió una lesión muscular en el bíceps femoral, con un tiempo estimado de recuperación de 4-5 semanas. No obstante, en su caso se maneja con más precaución su regreso tras el parón.

Balde ha tenido lesiones graves en esa zona y su musculatura lo hace más vulnerable a nuevos problemas musculares. Se deberá evaluar si estará listo para el reinicio tras el parón o si precisará unos días adicionales, sin apuros.

Frenkie de Jong, pieza fundamental en el esquema de Hansi Flick, también debería estar completamente recuperado para el regreso después de la ventana internacional. Su lesión también afectó al isquio, un área problemática para el Barça últimamente, donde han tenido problemas jugadores como Koundé, Balde, Eric y Pedri.

De Jong se lesionó en un entrenamiento el pasado 26 de febrero, con un pronóstico de 6-7 semanas. Se espera que esté en óptimas condiciones para la eliminatoria de Champions (8 de abril). No se descarta que Flick le conceda algunos minutos contra el Atlético en Liga para que recupere ritmo, algo ideal para que pueda salir de titular en la ida de cuartos en el Spotify Camp Nou.

La incertidumbre sobre Christensen

Finalmente, un caso totalmente distinto es el de Andreas Christensen. El club informó el 21 de diciembre que «el jugador del primer equipo Andreas Christensen presenta una rotura parcial del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda«.

Todas las partes implicadas asumieron que probablemente el defensa escandinavo no regresará esta campaña. Christensen sigue un tratamiento conservador y se busca no forzar su recuperación. Además, él y su entorno mantienen negociaciones con el club sobre una posible renovación a la baja.

El jugador de Heilderberg afronta un cierre de temporada marcado por las ausencias, pero también por el emergente protagonismo de la nueva generación, que podría modificar la jerarquía interna del vestuario.

Nombres como Gerard Martín y Marc Bernal han consolidado su lugar gracias a su rendimiento y personalidad en escenarios exigentes como los de la Champions.

Flick ya había indicado públicamente que valora la paciencia y el carácter en los canteranos, y los minutos entregados a Bernal en competiciones europeas o a Gerard en el lateral y como central zurdo son evidencias claras de esa confianza.

Marc Bernal celebra el primer gol del partido ante el Atlético de Madrid.

Marc Bernal celebra el primer gol del partido ante el Atlético de Madrid. EFE

Cada destacada actuación de los jóvenes no solo cubre una necesidad urgente, sino que también plantea la cuestión de si continúan siendo simples soluciones temporales o si han llegado para formar parte estable de la rotación principal.

El dilema de Flick surgirá cuando los lesionados empiecen a regresar y figuras como Balde, Koundé, De Jong o el propio Eric García reciban el alta médica.

En teoría, el once tiene titulares fijos en casi todas las posiciones, pero el rendimiento de Gerard Martín en el carril izquierdo o como central, así como la confiabilidad de Bernal en el mediocampo, obligan al entrenador a considerar más allá de las jerarquías establecidas.

Si se prioriza el mérito actual, pueden verse relegados jugadores titulares; si se mantiene el orden previo, se corre el riesgo de frenar el impulso y energía que han devuelto competitividad al equipo.

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