Impacto potencial del conflicto en Oriente Medio en la bajada del precio de la vivienda en España si se extiende hasta año y medio

El déficit de 700.000 viviendas mantiene los precios en niveles máximos, pero una crisis prolongada en el sector energético podría elevar el euríbor, encarecer las hipotecas, reducir la demanda y hacer caer los precios de los inmuebles

La guerra en Oriente Medio

La limitada oferta de viviendas en España, combinada con una demanda elevada, ha sido el motor que ha impulsado los precios hasta niveles récord. Durante los últimos doce meses, los inmuebles de segunda mano han experimentado una subida media del 19,9%, situando el precio del metro cuadrado en febrero en 2.959 euros, según datos de Fotocasa. Esto implica que una vivienda estándar de 80 metros cuadrados tenga un coste medio de 235.981 euros.

Los expertos anticipan que el valor de las viviendas seguirá incrementándose debido a un déficit acumulado de aproximadamente 700.000 unidades en España, de acuerdo con cifras del Banco de España. Sin embargo, el conflicto en Oriente Medio podría alterar este panorama y abaratar los precios, siempre que se den ciertas condiciones.

Esta situación se debe a un conjunto de causas y efectos. El enfrentamiento entre Estados Unidos, Israel e Irán puede incrementar el costo de la energía y elevar la inflación en la Unión Europea. Para combatirla, el Banco Central Europeo podría abandonar su política monetaria actual y aumentar los tipos de interés, lo que encarecería las hipotecas, complicaría el acceso a la financiación para potenciales compradores y provocaría un nuevo aumento del euríbor, que actualmente se halla en el 2,52%.

A la par, la crisis energética podría desencadenar una recesión económica global, reduciendo el consumo y aumentando la tasa de paro. Este escenario podría llevar a muchos propietarios a decidir vender sus propiedades. Simultáneamente, los fondos de inversión podrían liquidar activos inmobiliarios debido a la reducción del turismo. Este conjunto generaría un aumento de la oferta y una caída en la demanda, resultando en una disminución de los precios de los pisos.

Un portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid denuncia la crisis habitacional, calificándola como un ‘problema estructural’. Advierte a los fondos buitres sobre la organización del colectivo para resistir y enumera sus demandas: reducción del 50% en los alquileres, contratos indefinidos y recuperación de viviendas vacías.

Una guerra prolongada: ¿la ‘solución’?

No obstante, este escenario solo sería viable si el conflicto en Oriente Medio se extiende. “Si dura un año y medio o más, esta situación podría materializarse”, señala Ignasi Rosello, miembro de la junta directiva de la Federación Internacional de Profesiones Inmobiliarias (Fiabci Spain).

Según su perspectiva, “una guerra de semanas o incluso pocos meses no tendría impacto en la reducción de los precios”. Explica que, “si la economía mantiene buen ritmo, hay empleo y los bancos conceden hipotecas, los precios no caerán; sin embargo, si el conflicto se prolonga más allá de lo previsto, sí podría suceder”.

De forma similar, Ferran Font, director de estudios de pisos.com, afirma que a corto plazo los precios de las viviendas no se reducirán porque “el mercado se encuentra en niveles sólidos”. Incluso podrían aumentar debido a los efectos bélicos, especialmente en el sector de viviendas nuevas, ya que la guerra podría generar un nuevo incremento en el coste de las materias primas empleadas en la construcción, con repercusiones directas en los gastos de producción.

Señala también que “venimos de un récord en transacciones, precios elevados y subidas aceleradas. Hoy resulta complicado prever una caída en los precios; para que esto ocurra, la situación tendría que modificarse significativamente”.

Por su parte, Miguel Ángel Gómez Huecas, presidente de la Federación de Asociaciones de Empresas Inmobiliarias (Fadei), prevé que los precios podrían “establecerse e incluso descender” si las administraciones públicas comienzan a construir más vivienda pública y aumentan el stock disponible. “Un mayor inventario inmobiliario llevará a una reducción gradual de los precios. A más oferta, menores precios”.

Hipotecas más caras y euríbor al alza, las primeras consecuencias

La escalada bélica ya ha provocado un aumento en el costo de las hipotecas y un repunte del euríbor. El principal índice referencial de hipotecas variables en España experimentó un aumento medio del 2,415 en marzo, anticipando incrementos inmediatos en las cuotas mensuales para quienes tienen hipotecas a interés variable y complicando las condiciones para aquellos que buscan financiamiento hipotecario.

El 10 de marzo, el euríbor registró su mayor aumento diario en casi veinte años, situando la media mensual por encima de la de marzo de 2025. Este salto pone fin a dos años de alivio para quienes poseen hipotecas variables, que hasta ahora disfrutaban de cuotas descendentes. Según Pedro Ruiz, portavoz de Finanzas Personales del comparador Kelisto, “el euríbor frenó bruscamente su tendencia a la baja debido a un factor claramente externo: la escalada bélica en Irán”.

La presión sobre el euríbor no solo afecta a los hipotecados actuales, sino también a quienes planean contratar una hipoteca durante el resto de 2026, quienes se enfrentarán a condiciones más restrictivas.

“Desde hace meses, la banca ha venido ajustando su cartera hipotecaria para mitigar riesgos como los presentes. De hecho, desde el verano pasado, todas las entidades financieras han incrementado las tasas de interés en sus hipotecas fijas”, explica Pedro Ruiz.

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