Impacto del conflicto en Oriente Medio: subida del gas eleva la inflación y ralentiza la economía europea

España enfrenta con mayor resiliencia el impacto del shock energético gracias a las renovables, limitando el efecto del aumento en la factura eléctrica Banderas de la Unión Europea

Europa se encuentra preparada para enfrentar las secuelas de la escalada del conflicto en Oriente Medio, con un escenario caracterizado por el incremento de la inflación y la desaceleración económica provocados por el alza en los precios del gas y el petróleo.

El ataque iraní del pasado miércoles contra Emiratos Árabes Unidos y Catar, que causó un incendio en la refinería de Ras Laffan, ha intensificado la presión en los mercados energéticos. Como consecuencia, el gas natural para entrega a un mes en el mercado TTF de Países Bajos, referente en Europa, subió este jueves un 17%, ubicando su precio alrededor de los 63,75 euros por megavatio hora (MWh).

Desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, el precio del gas europeo ha incrementado cerca del 100%, pasando de 32 euros a 63 euros por MWh. Mientras tanto, el barril de Brent, referencia europea, ha escalado más del 60%, superando los 119 dólares.

Nuevas alzas

Se prevé que la subida de precios persista. “El conflicto con Irán ha elevado su nivel de tensión”, afirma Norbert Rücker, director de Investigación Económica y Next Generation en Julius Baer. Explica que el riesgo de interrupciones prolongadas en el suministro energético crece a medida que el conflicto avanza desde un estancamiento comercial hacia cierres de plantas y daños en infraestructuras.

“El ataque al centro exportador de gas natural de Qatar aumenta la inquietud en el mercado, y los precios del petróleo y gas natural reaccionan en consecuencia. Las incertidumbres crecieron e incluyen la magnitud de los daños, las respuestas pendientes de los países del Golfo y la capacidad militar restante de Irán”, señala.

Rücker destaca que, conforme el nivel de tensión crece, el activismo político exagerado y las restricciones comerciales “podrían intensificarse y extendiendo el aumento en los costos energéticos”.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció este miércoles en el Congreso su plan de acelerar la implantación de energías renovables en el país a través de un decreto ley destinado a mitigar las consecuencias económicas derivadas del conflicto en Irán (Congreso)

Los bancos centrales europeos se preparan para escenarios adversos

En este contexto, los bancos centrales del Viejo Continente han comenzado a ajustar su estrategia de política monetaria. Este jueves, el Banco Central Europeo (BCE) decidió mantener los tipos de interés en el 2%, descartando nuevas reducciones y preparándose para posibles incrementos. La institución supervisora del euro contempla en su escenario principal una inflación más alta de lo previsto anteriormente, junto con un ritmo de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) en la zona euro más débil que el estimado en diciembre pasado.

Las proyecciones actualizadas por los técnicos del BCE indican que la tasa de inflación se situará, en promedio, en el 2,6% en 2026, comparado con el 1,9% del pronóstico anterior; para el próximo año se espera un incremento de precios del 2% en la eurozona, dos décimas superior a la previsión de diciembre; y del 2,1% en 2028, superando también el 2% calculado previamente.

El eurobanco explica que “la inflación se ha revisado al alza respecto al pronóstico de diciembre, especialmente para 2026, debido a la subida de los precios energéticos derivada del conflicto en Oriente Próximo”.

Crecimiento reducido

El conflicto también impactará negativamente en el crecimiento de la eurozona. Los expertos del BCE esperan que la expansión del PIB sea, en promedio, del 0,9% para 2026, tres décimas menos que lo pronosticado en diciembre; 1,3% en 2027, por debajo del 1,4% previsto anteriormente; y 1,4% en 2028, manteniendo la estimación previa.

Esta revisión a la baja, principalmente para 2026, reflejaría las repercusiones de la guerra en los mercados de materias primas, las rentas reales y la confianza global, según el BCE. Se prevé que una interrupción prolongada en el suministro de petróleo y gas “elevá la inflación y reducirá el crecimiento más allá de las proyecciones del escenario base”.

Asimismo, el Banco Nacional de Suiza mantuvo sin cambio sus tipos de interés en 0% este jueves. Señala que las expectativas de aumento de precios han crecido debido al encarecimiento energético derivado del conflicto en Irán, por lo que seguirá monitoreando “de cerca” la situación y ajustará la política monetaria “de ser necesario” para garantizar la estabilidad de los precios a medio plazo.

En una línea similar y por razones parecidas, el Banco de Inglaterra sostuvo este jueves sus tipos en 3,75%. Su Comité de Política Monetaria decidió por unanimidad mantener los niveles actuales, anticipando que el índice de precios al consumo (IPC) “se incrementará a corto plazo debido a este nuevo impacto en la economía”.

La entidad indicó que “el conflicto en Oriente Medio ha provocado un aumento considerable en los precios globales de la energía y otras materias primas”, lo que tendrá efecto en el combustible doméstico y en los costos operativos de las empresas británicas.

Asimismo, el banco enfatizó las consecuencias del cierre de facto del estrecho de Ormuz, controlado por Teherán, el cual afecta no solo al 20% del transporte marítimo de petróleo y gas natural licuado, sino también otras mercancías, con un impacto notable en las cadenas de suministro.

“Buscar una solución” al conflicto

En este marco, los líderes de la Unión Europea solicitaron este jueves a Estados Unidos, Israel e Irán que finalicen el conflicto que mantienen. Los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete, junto a representantes de las instituciones europeas, instaron a la desescalada en la región durante la cumbre de Bruselas, que se centra en responder a la crisis en Oriente Medio.

La alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, instó a “encontrar una salida” que evite una escalada bélica mayor. “Los ataques de Irán a infraestructuras energéticas en Catar generan más desorden. Es evidente que se requiere una solución pacífica, no un aumento del conflicto”, solicitó la jefa de la diplomacia europea.

En la misma sintonía, el presidente francés, Emmanuel Macron, llamó a una “rápida desescalada” y propuso una “moratoria” para ataques contra infraestructuras y civiles. Por su parte, el canciller alemán, Friedrich Merz, demandó el fin de un conflicto que ya afecta negativamente a la economía europea por el “rápido incremento de los precios energéticos”.

Igualmente, el presidente español, Pedro Sánchez, uno de los primeros líderes europeos en manifestar una postura clara contra la ofensiva de Estados Unidos e Israel, reafirmó que se trata de una guerra “ilegal” que, además de causar pérdidas humanas, impacta en la economía y cuyos ciudadanos comienzan a padecer sus consecuencias.

Las renovables, un factor clave para España

España enfrenta con mayor solvencia el aumento del costo energético en comparación con otros países de la UE, gracias a su avance en las energías renovables que ha contenido la subida en las facturas de electricidad y gas. Gran parte de Europa sufre debido a los elevados precios del petróleo, el gas y derivados, provocados por el cierre del estrecho de Ormuz, pero la diferencia radica en el coste de la electricidad.

El país está menos expuesto a estas subidas pues genera una proporción significativa de su electricidad a partir de fuentes distintas al gas natural. Además, ha experimentado un invierno especialmente ventoso y lluvioso, lo que propició una elevada producción de energía eólica e hidroeléctrica.

Según el ministro español de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, España se ha preparado en los últimos años para amortiguar el impacto del incremento en los precios del gas. Advierte que la situación actual es distinta a la de 2022, cuando comenzó la guerra en Ucrania, entre otras razones porque se ha trabajado para reducir el efecto del alza del gas sobre la electricidad que consumen los hogares.

El ministro recuerda que en 2019, por ejemplo, en tres de cada cuatro horas del día —el 75%— el precio de la electricidad estuvo determinado por el gas, mientras que para 2025 esto ocurrirá solo en el 19% de las horas. “En las dos últimas semanas, España ha sido el país europeo donde los precios eléctricos se han visto menos perjudicados por este shock, actuando así como un escudo protector”, destacó.

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