Senegal impugna la proclamación de Marruecos como campeón de África y advierte sobre una posible «Tercera Guerra Mundial»

Sadio Mané, levantando el trofeo de la Copa África conquistada por Senegal La Federación Senegalesa llevará el caso ante el TAS, mientras en redes se multiplican las reacciones airadas entre jugadores y otras voces.

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Senegal ha expresado una profunda indignación tras la histórica resolución de la CAF que anuló su triunfo en la final de la Copa África y otorgó el título a Marruecos por decisión administrativa.

El fallo del Jurado de Apelación otorga la derrota a los ‘Leones de Teranga‘ por 3-0, al considerar que la retirada momentánea del terreno de juego en Rabat infringió las normas disciplinarias vigentes.

Para el equipo vencedor en el campo, esta medida representa un golpe que trasciende el aspecto deportivo, desencadenando un conflicto jurídico e institucional con potencial para influir en el futuro próximo del fútbol en África.

La final disputada el 18 de enero en Rabat estuvo rodeada de controversia. Con el marcador empatado, el árbitro anuló un gol de Senegal y, poco después, señalizó un penalti a favor de Marruecos tras revisar la jugada en el VAR.

En ese ambiente de alta tensión, numerosos integrantes de la selección senegalesa, junto con el cuerpo técnico, abandonaron el campo por varios minutos, mientras Sadio Mané intentaba persuadir a sus compañeros para retornar al juego.

Marruecos erró el lanzamiento desde el punto penal y, en la prórroga, Senegal finalmente se impuso. Sin embargo, dos meses después, la controversia en las oficinas ha transformado aquella noche en el epicentro de un caso sin precedentes.

El comunicado de Senegal

El comunicado de la Federación Senegalesa de Fútbol, divulgado tras conocerse la sentencia, mezcla un registro jurídico con un claro matiz político. La FSF califica la resolución como «injusta, inédita e inadmisible», señalando que, a su parecer, «daña la credibilidad del fútbol africano y del senegalés».

Asimismo, declara que llevará el caso «en el menor tiempo posible» ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo en Lausana y enfatiza que luchará por «los principios de integridad y justicia deportiva» hasta agotar todas las instancias.

La federación argumenta que el proceso disciplinario fue deficiente y que la interpretación del reglamento ha sido forzada con la intención de sancionar injustamente a su selección.

En privado, el tono se intensifica. Según una fuente de la federación citada por L’Équipe, la próxima reunión del órgano rector del fútbol africano será muy conflictiva: «Estamos furiosos. El 29 de marzo hay una sesión del Comité Ejecutivo de la CAF, será como una Tercera Guerra Mundial«.

Reacciones de los jugadores

En el vestuario, las protestas han estallado a través de las redes sociales. Moussa Niakhaté compartió imágenes alzando el trofeo de la Copa África con un mensaje retador: «Venid a por ellas», refiriéndose a la copa y a la medalla de campeón.

En otra publicación, reforzó su postura: «Esto no es IA, es real», reafirmando que nadie podrá borrar lo que ocurrió sobre el terreno de juego.

Pathé Ciss también posó con su medalla y, con un tono irónico, se dirigió a Marruecos y la CAF: «Podéis añadir tres goles más a los llorones», aludiendo directamente al resultado administrativo.

Pape Demba Diop eligió una frase que se difundió rápidamente entre los aficionados: «Creo que estamos en el manicomio».

La propia selección se unió a este mensaje simbólico de desafío. La cuenta oficial del equipo nacional compartió videos de la celebración del título con su público, sin añadir comentarios, como recordando quién fue realmente el vencedor.

Para numerosos seguidores, esas imágenes representan la verdadera victoria, más allá de lo que dictaminan los comités disciplinarios.

Ataques a Infantino

La indignación no se limita a Senegal. Una figura emblemática del fútbol africano como Claude Le Roy ha criticado abiertamente la dirección de la confederación y al presidente Patrice Motsepe.

En un programa televisivo, el entrenador francés expresó que jamás hubiese imaginado «ni por un instante» que la CAF llegase tan lejos y señaló a «acuerdos turbios» así como a la influencia de Gianni Infantino en esta decisión.

Para Le Roy, este caso pone en duda la autonomía del fútbol africano y alimenta aún más la sensación de injusticia que se vive en Dakar.

Ahora toda la presión recae en las oficinas de Lausana. La apelación ante el TAS es el último recurso de Senegal para recuperar el título y, simultáneamente, un test sobre el alcance del poder disciplinario de una confederación frente a lo acontecido en el campo.

Mientras tanto, en el país de la Teranga se debate sobre reglamentos, pero por encima de todo, se habla de orgullo: un trofeo que consideran propio y una decisión que, pase lo que pase, ya ha dejado heridas profundas.

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