El Gobierno implementará este viernes acciones integrales para enfrentar el aumento de precios causado por el conflicto en Irán

El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, el pasado jueves en rueda de prensa.

El Ejecutivo validará este viernes un Plan de Respuesta Integral frente al conflicto en Irán, incorporando medidas estructurales y temporales para contener el aumento de precios en España.

Este plan se focalizará en amparar a los sectores más perjudicados, como el agroalimentario y el transporte, especialmente afectados por la subida de combustible y fertilizantes.

Entre las acciones previstas destacan reducciones fiscales en electricidad y combustibles, la prohibición de despidos motivados por la crisis energética y la suspensión de desalojos.

Por ahora, no se contempla una bajada del IVA en alimentos, aunque el Gobierno permanece abierto a ampliar las medidas si la situación se agrava.

El Ejecutivo aprobará este viernes, en un Consejo de Ministros extraordinario, el Plan de Respuesta Integral frente a la guerra en Oriente Medio, con medidas «estructurales y coyunturales» para afrontar las repercusiones económicas en España derivadas del conflicto en Irán.

Según comunicó hoy Moncloa, el Plan «protegerá a los más vulnerables» y a los sectores más afectados, como el agroalimentario y el transporte, debido al aumento de precios en carburantes y otros productos como los fertilizantes.

A pesar de que la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, anunció que este plan se aprobaría en el Consejo de este martes, desde Moncloa consideraron que podría ser prematuro, aunque no demoraría demasiado.

Hasta el viernes, el Gobierno mantendrá un «contacto continuado» con grupos parlamentarios, agentes sociales y sectores afectados sobre este asunto.

De hecho, este lunes el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, se reunirá junto al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, con representantes del sector agroalimentario.

Medidas fiscales para electricidad y combustibles

En discusión están medidas fiscales destinadas a controlar el precio de la electricidad y reducir los costes de los carburantes, prestando especial atención a los sectores más afectados, principalmente el agro y el transporte.

Por ello, el Gobierno descarta una bonificación general, una medida aplicada durante la guerra en Ucrania, para centrarse en sectores clave.

Además, se contempla la prohibición de despidos motivados por la crisis energética, la paralización de desahucios y la implementación de planes de movilidad que fomenten el transporte colectivo en grandes empresas, tal como anunció la semana pasada Yolanda Díaz.

Sumar también solicita incluir la congelación de alquileres y el control de precios en la cesta de la compra, dos medidas que generan dudas dentro del sector socialista del Gobierno.

‘No’ a la reducción del IVA en alimentos

Por el momento, el Ejecutivo considera que no es necesario aprobar una reducción del IVA en alimentos, pese a que la semana pasada el presidente de Mercadona, Juan Roig, solicitara un IVA cero.

«Ahora debemos enfocarnos en el impacto actual del conflicto, que se concentra en el aumento del precio de los carburantes», aclaró este lunes el ministro Carlos Cuerpo.

No obstante, puntualizó que, en caso de que los precios se incrementen aún más, el Gobierno está listo para responder con flexibilidad y ampliar el paquete de medidas si fuera necesario.

Por su parte, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, detalló este lunes que el plan incluirá medidas energéticas para todos los consumidores afectados por este contexto, así como estrategias antifraude.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tiene previsto asistir al Consejo de Ministros extraordinario este viernes si regresa a tiempo de Bruselas, donde el jueves tendrá lugar una reunión de los Veintisiete en la que se abordará, entre otros temas, la situación en Oriente Próximo.

Scroll al inicio