Europa continúa dependiendo en gran medida de combustibles fósiles extranjeros. La guerra entre Estados Unidos e Irán ha vuelto a enfatizar la urgencia de fortalecer las redes eléctricas y las energías renovables. Sin medidas rápidas, una nueva crisis energética podría estar próxima. Consulta al chatbot AI de Euronews sobre cómo la UE puede reducir su dependencia energética.
Aunque la UE ha disminuido sus importaciones de combustibles fósiles desde la invasión de Ucrania, sigue dependiendo considerablemente de recursos externos. Según Eurostat, en 2023 la tasa de dependencia energética del bloque alcanzó el 58%, lo que indica que más de la mitad del consumo energético de la UE procedía de importaciones.
ADVERTISEMENT
ADVERTISEMENT
La dependencia de las importaciones varía entre los estados miembros, pero en 2023 el 65% de las importaciones energéticas de la UE correspondieron a petróleo y derivados, el 25% a gas natural, el 5% a combustibles fósiles sólidos y apenas el 2% a energías renovables.
El conflicto persistente en Oriente Medio demuestra que alcanzar la independencia energética sigue siendo un desafío. El aumento de los precios de los combustibles fósiles evidencia que depender del exterior afecta negativamente a la economía europea, debilita el mercado único y expone a la UE a riesgos derivados de tensiones internacionales.
El Paquete de Redes 2025 de la UE busca enfrentar estas dificultades. Mediante la creación de una red energética interconectada entre países, el plan pretende establecer un mercado energético unido para la UE, disminuir las importaciones y evitar que 450,000 ciudadanos europeos sufran un nuevo déficit energético.
La Comisión Europea está preparando medidas adicionales en respuesta a los sucesos en Oriente Medio. La próxima gran oportunidad para que los líderes aborden estas cuestiones será durante la Cumbre Europea de Redes, programada para abril de 2026.
¿Interesa conocer qué contempla el nuevo Paquete de Redes de la UE? Consulta al chatbot AI de Euronews.

