Yolanda Díaz estuvo presente en la ceremonia de la 98ª edición de los premios Oscar en Los Ángeles para respaldar la cinematografía española, luciendo un vestido diseñado por Purificación García.
La vicepresidenta se reunió con la delegación española y los candidatos, destacando su estrecha relación con el director Oliver Laxe, cuyo film ‘Sirat’ recibió nominaciones.
Javier Bardem aprovechó la ocasión para expresar un mensaje contra la guerra en Oriente Medio y manifestar su solidaridad con Palestina durante la gala.
El Ejecutivo español ha aumentado la financiación al cine nacional, destinando más de 700 millones de euros en subvenciones bajo la gestión de Pedro Sánchez.
La segunda vicepresidenta del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, asistió a la ceremonia de la 98 edición de los premios Oscar celebrada en Los Ángeles (EEUU) con el fin de «respaldar al cine español», en una jornada dominada en el país por las elecciones en Castilla y León.
«Acudimos para apoyar al cine español», declaró Díaz, quien participaba por primera vez en este evento de alto perfil y mantiene una amistad con Oliver Laxe, director de Sirat, largometraje español que aspiraba a dos premios Oscar, en las categorías de mejor película internacional y mejor sonido, aunque no logró galardón.
La representante política asistió acompañada por el conselleiro de Cultura, Lengua y Juventud de la Xunta de Galicia, José López Campos.
Después de veintisiete años, un integrante del Ejecutivo viaja a Estados Unidos para participar en esta ceremonia. La presencia de políticos españoles en este evento de referencia cinematográfica ha sido muy poco habitual.
El único caso previo de un miembro del Gobierno en esta ceremonia fue Mariano Rajoy en 1999: el entonces ministro de Cultura se desplazó a Los Ángeles en apoyo al equipo de José Luis Garci, nominado por El abuelo en la categoría de mejor película extranjera.
Díaz además quiso respaldar la moda gallega optando por un vestido de Purificación García. La autoridad, que evitó la alfombra roja, llevó un vestido beige con una pashmina sobre el hombro, complementado con pendientes de aro en forma de sol.
La vicepresidenta mantuvo durante la tarde del domingo encuentros con la delegación española y los nominados a los Premios Oscar. También se reunió con Laxe, quien vistió un traje de chaqueta de Adolfo Domínguez con cuello mao, pantalón con sobrefalda lateral y un broche en forma de sandía, símbolo de apoyo a Palestina.
La participación española en esta edición ha destacado por las manifestaciones políticas de este tipo. Javier Bardem entregó el premio a la mejor película internacional y durante su discurso rechazó la guerra en Oriente Medio y la situación en Palestina: “No to war and free Palestine!” (“¡No a la guerra y Palestina libre!”), pronunció el actor antes de presentar a los nominados.
Pocos minutos antes, en la alfombra roja, calificó el conflicto en Irán como una «ofensiva ilegal» y llevó la chapa que usó en la solapa de su traje durante la gala de los Goya 2003, con el lema ‘No a la guerra’, icónica durante el mandato de Zapatero por la oposición a la guerra de Irak.
El actor español fue uno de los pocos que se mostraron en contra del conflicto bélico que ya cumple tres semanas. Bardem también portaba una chapita con el dibujo de Hamdala, imagen de un niño de espaldas que simboliza la resistencia palestina desde 1969, y reafirmó su solidaridad con el pueblo de Gaza alzando la voz para exigir la libertad de Palestina.
Respaldo al cine español
Desde 2018, el Gobierno de Pedro Sánchez ha impulsado el cine español mediante distintas ayudas públicas, incluyendo líneas de financiación continuas y programas específicos articulados principalmente por el (ICAA), bajo el Ministerio de Cultura.
Por ejemplo, en los Presupuestos de 2023 —los más recientes aprobados por el Congreso—, el Fondo de Protección a la Cinematografía aumentó un 52,8%.
Asimismo, el Ejecutivo ha invertido en ayudas generales para producción, fomento del uso de las lenguas cooficiales en películas, apoyos a salas y creación de audiencias, junto a subvenciones para guiones y desarrollo de proyectos gestionados por las comunidades autónomas.
En total, se han asignado más de 700 millones de euros en subvenciones al cine desde que Sánchez asumió la presidencia del Gobierno.
A pesar de estas políticas destinadas a favorecer la cultura cinematográfica y mejorar las condiciones laborales en el sector, el cine español continúa perdiendo espectadores y cuota de mercado.

