El Partido Popular liderado por Mañueco mejora sus marcadores en Castilla y León, sumando más de 55.000 sufragios y alcanzando 33 procuradores, lo que supone dos más que en 2022.
Los populares conquistan siete de las nueve capitales y amplían su influencia a 1.649 municipios, arrebatando a PSOE las plazas de Burgos, Valladolid y Zamora.
Vox incrementa sus votos pero reduce su presencia territorial, ubicándose en un 18,67% y perdiendo 56 municipios donde era la fuerza mayoritaria.
El PSOE mantiene su posición como segunda fuerza electoral, añadiendo dos escaños y mejorando sus cifras en municipios grandes, mientras que Soria ¡YA! experimenta un retroceso considerable.
Alfonso Fernández Mañueco confirma su victoria en Castilla y León después de una jornada electoral en la que no solo se mantiene, sino que también amplía sus resultados. El Partido Popular incrementa más de 55.000 votos respecto a 2022 y eleva su número de representantes a 33 procuradores, dos más que en las elecciones anteriores.
Con este desempeño, el PP rompe por primera vez desde 2003 la tendencia de descenso constante de apoyo en la región.

Vox se sitúa por debajo del 20% previsto por las encuestas, quedando en un 18,67%, con aproximadamente 233.000 votos y 14 diputados. Por su parte, el PSOE mejora ligeramente, alcanzando el 30,35% y sumando dos escaños más que en 2022, estabilizándose con 30 representantes.
Este cambio también se refleja en el mapa: el PP pasa de dominar en 1.527 a 1.649 municipios (tres de cada cuatro), aumentando en 122 localidades, principalmente en Soria y Zamora.
El cambio más destacado ocurre en las capitales. En 2022, el PP solo logró imponerse en Salamanca y Segovia; en 2026 obtiene siete de las nueve.
Recupera Burgos, Valladolid y Zamora del PSOE, León de UPL y Ávila de Por Ávila. Palencia es la única capital que mantiene Carlos Martínez, y Soria experimenta un cambio sin precedentes: de Soria ¡YA!, que en 2022 alcanzaba casi el 50% de los votos, al PSOE, que ahora lidera con el 37%.
En el ámbito rural, el PP también amplía su dominio: gana en 1.405 municipios con menos de 500 habitantes frente a 1.313 en 2022, mientras que el PSOE resiste mejor en municipios medianos y grandes, especialmente en aquellos con más de 10.000 habitantes donde la brecha con el PP se reduce.
PSOE y Vox avanzan a costa del mapa popular
Los socialistas mantienen su estatus como segunda fuerza en 1.012 localidades, principalmente en Salamanca, Burgos y Zamora, donde la competencia con los populares es más reñida. Vox, a pesar de aumentar votos, retrocede: pierde 56 municipios donde tenía la mayoría en 2022, de ellos 52 pasan a manos del partido de Mañueco.
El grupo de Abascal ocupa la segunda posición en 612 municipios, 140 más que en las últimas elecciones. Sin embargo, este avance es relativo: en la mayoría ya figuraba entre los dos o tres primeros partidos, simplemente supera al PSOE en localidades dominadas cómodamente por el PP. Por otro lado, aparecen como tercera fuerza en 1.281 municipios, casi la mitad del territorio.
El dominio territorial exhibe matices: el Partido Popular incrementa su apoyo en más de cinco puntos en 1.077 municipios, con un crecimiento destacado en Soria, una de las provincias donde el voto regionalista más desciende, con un promedio de aumento superior al 13%, y en Burgos, donde supera el 9%.
El crecimiento también alcanza el área metropolitana de las grandes urbes, con incrementos notables en municipios como Arroyo de la Encomienda (+46%) y San Andrés del Rabanedo (+37%).
Aunque los populares retroceden en 719 localidades, el 94 % corresponde a pueblos con menos de 500 habitantes, donde el efecto de pocos votos puede amplificar las cifras porcentuales. En los lugares donde la caída es más intensa, como Arévalo, Vox registra simultáneamente una subida.
El mapa socialista corresponde en gran parte al contrapunto de Soria ¡YA!. Aumentan en 139 de los 183 municipios en la provincia de Soria, con un promedio superior al 60% tanto en la capital como en la provincia, coincidiendo casi exactamente con los 138 municipios donde los regionalistas retroceden y el PSOE avanza.
Fuera del área bajo la alcaldía de Carlos Martínez, el PSOE obtiene mejores resultados en municipios más grandes.
Crece en ocho de las nueve capitales, con Valladolid (+7%) y Burgos (+6%) como principales motores, y aumenta en casi todas las localidades de más de 5.000 habitantes, como Ponferrada (+11%) o Miranda de Ebro (+9%).
En contraste, en áreas rurales, el partido pierde terreno de forma general en municipios entre 500 y 5.000 habitantes, donde las pérdidas superan las ganancias.
Por lo que se refiere a Vox, la formación crece en zonas donde el PP pierde apoyo y se mantiene estable en áreas dominadas por Mañueco.
Obtienen más votos en 1.230 municipios y su crecimiento es especialmente notable en localidades de 1.000 a 5.000 habitantes, con un aumento promedio del 17%, y en las de más de 10.000 habitantes, un 14,7%.
En las capitales los resultados son variados. Crecen marcadamente en Soria (+31%) y Palencia (+8%), pero retroceden en Zamora, León y Salamanca. La provincia con mayor avance medio es nuevamente Soria (+41%), seguida de Burgos y León.
El patrón más significativo: en 534 municipios donde baja el PP, Vox sube, indicando un trasvase que, aunque no masivo, es consistente en toda la región.
Respecto a la intensidad del voto, el PP supera el 40% en 1.173 municipios y supera el 50% en 515, con fuerte concentración en Salamanca, Burgos y Zamora. El PSOE supera ese nivel en 250 localidades (destacando Burgos) y Vox apenas en 30, moviéndose en un rango estrecho del 12% al 18% en las capitales.
El panorama regionalista evidencia el colapso de Soria ¡YA!: pierde más de 10.000 votos, un 55% de su apoyo, su promedio provincial cae del 34% al 16%, y pasa de ser primera fuerza en 94 municipios a apenas 8, con un solo procurador en contraste con los tres obtenidos en 2022. Su intensidad electoral se reduce: solo supera el 40% en cuatro municipios.
Por Ávila reduce sus apoyos en un 18% y cede 10 de sus 17 municipios, aunque mantiene su escaño y sigue conservando niveles altos en algunas zonas de su territorio.
UPL es la excepción entre los partidos locales: incrementa ligeramente su resultado hasta el 20% promedio en León, añade 1.600 votos, conserva sus 3 procuradores (aunque lejos de los 4-5 pronosticados por encuestas) y mantiene intensidades sólidas, superando el 40% en cuatro localidades y alcanzando el 27% en la capital leonesa.

