Información del artículo
-
- Autor,
- Título del autor, BBC News Mundo
- 17 minutos
- Tiempo de lectura: 7 min
142857 es un número reconocido, al menos en ciertos círculos… y con un toque juguetón.
Su fama comenzó hace siglos, cuando empezó a captar la atención de matemáticos destacados y apasionó a los estudiosos de la teoría de números.
También fue valorado por círculos esotéricos.
Entre sus admiradores se encuentran ocultistas como Willis F. Whitehead, quien definía al 142857 como "la manifestación numérica de la vida, la luz y el amor".
Pero en un ámbito más terrenal, se estableció como un ícono de las matemáticas recreativas.
Su difusión se debe a figuras como Martin Gardner y Shakuntala Devi -la calculadora mental india conocida como la "computadora humana"-, quienes demostraron que cualquier persona puede entretenerse explorando sus propiedades.
Incluso tuvo protagonismo en la novela de culto "La estrella de Ratner" (1976) del reconocido autor posmoderno estadounidense Don DeLillo, donde un grupo de científicos intenta interpretar un mensaje enviado por una estrella lejana de la Vía Láctea: esos seis dígitos.
Para ilusionistas es particularmente fascinante porque permite eludir la lógica creando la impresión de prever eventos o leer pensamientos, basándose en sus singulares cualidades numéricas.
Uno de los trucos accesibles para cualquiera comienza con pedir a la persona que saque su calculadora del teléfono y teclee 10101.
Luego, sin que mire, se le indica multiplicar ese número por cualquiera del 1 al 6, dividirlo entre 7, y después multiplicar el resultado por 99.
Con seguridad, se afirma que el número resultante contendrá exactamente los dígitos 1, 2, 4, 5, 7 y 8.
Pero, ¿qué es lo que lo hace tan singular?
La explicación matemática de su atractivo
Para empezar a entender lo fascinante del 142857, conviene multiplicarlo.
No te preocupes: nos encargamos de hacer esos cálculos, sólo observa los resultados.
142857 x 1 = 142857
142857 x 2 = 285714
142857 x 3 = 428571
142857 x 4 = 571428
142857 x 5 = 714285
142857 x 6 = 857142
¿Has notado que todos los resultados contienen los mismos dígitos, solamente en diferente orden?
Este número tiene 6 dígitos y al multiplicarse por cualquier número del 1 al 6 genera todas las posibles rotaciones circulares de esos dígitos.
Esta característica poco común lo convierte en un número cíclico: un número de n cifras que, al multiplicarse por cualquier entero desde 1 hasta n, produce una rotación en el mismo orden circular de sus cifras.
Volviendo a las multiplicaciones, hay otros aspectos interesantes.
Por ejemplo, al multiplicar 142857 por 3, el resultado es 428571.
Es como si estos números estuvieran unidos por un hilo circular invisible: si se corta en cualquier punto, la secuencia continúa en sentido horario.
En este ejemplo, parece que el hilo fue cortado entre el 1 y el 4, pero los números siguientes a ese 4 mantienen el orden hasta completar el ciclo.

Fuente de la imagen, Getty Images / BBC
Esto sucede con todas las multiplicaciones: al multiplicar por 6, el número comienza con 8 y sigue con la secuencia girada: 5, 7, 1, 4 y 2.
Pero, ¿qué ocurre si superamos ese límite y multiplicamos 142857 por 7?
El misterio del 7
Al multiplicar 142857 por 7 sucede algo extraordinario: el producto es 999999.
Es como si, tras seis rotaciones mágicas, el número quisiera seguir impresionando.
Aprovechando el tema de los nueves, se puede jugar con sus partes:
- 14 + 28 + 57 = 99
- 142 + 857 = 999
- 1428 + 5714 + 2857 = 9999
¿Dejamos deliberadamente de lado 1+4+2+8+5+7 porque suma 27? Así es (pero si seguimos el patrón de reducir la suma a un solo dígito, 2+7=9).
Otra curiosidad: si se inserta un 9 en el centro del número —obteniendo 142 9 857—, al multiplicarlo por cualquier número del 1 al 6, el producto mantiene la característica cíclica, siempre conservando un 9 en el centro.

Volviendo a 142857 × 7, este resultado no es fortuito: está intrínsecamente ligado al hecho de que 142857 es el período decimal de 1/7, lo cual explica la armonía en la rotación de sus dígitos y el perfecto funcionamiento de este «carrusel».
Al dividir 1 por 7, se obtiene:
1 ÷ 7 = 0,142857142857142857…
Los seis dígitos (142857) se repiten indefinidamente sin interrupción. Este bloque repetitivo se conoce en matemáticas como el período decimal de la fracción.
Aquí está la clave: al dividir 2, 3, 4, 5 o 6 entre 7, la secuencia 142857 siempre reaparece, pero comenzando en diferentes puntos del ciclo.
Y finalmente, el ciclo se cierra:
7 ÷ 7 = 1
Por eso, el 999999 resultante al multiplicar 142857 por 7 no es una coincidencia: representa ese 1, que en términos matemáticos también se expresa como 0,999999…
Si se desea verlo en un contexto cotidiano, basta con dividir los días del año entre los días de la semana.
365 ÷ 7 = 52.142857
Aquí aparece nuestro número, precedido por 52, que representa las semanas en un año.
Ese 0,142857 extra equivale a un día.
De hecho, cada año no bisiesto «avanza» el calendario un día de la semana; por ejemplo, si un año comienza un lunes, el siguiente inicia un martes.
Si se observa la relación entre el 7 y el 142857 en sentido inverso, se obtiene:
1 ÷ 142857 = 0,000007000007…
Más allá del 7
¿Termina este patrón al superar el 7?
142857 x 8 = 1142856.
A simple vista, podría parecer que sí, pero si tomamos el resultado, quitamos la primera cifra y la sumamos al resto, obtenemos:
1 + 142856 = 142857… el número original, comenzando por el dígito más pequeño.
Parece forzado, pero si se repite este procedimiento, siempre reaparece el número cíclico, iniciando con sus dígitos en orden ascendente (1, 2, 4, 5, 7, 8):
- 142 857 × 9 = 1285 713 → 1 + 285 713 = 285 714
- 142 857 × 10 = 1428 570 → 1 + 428 570 = 428 571
- 142 857 × 11 = 1571 427 → 1 + 571 427 = 571 428
Y así continúa hasta llegar a…
142857 x 14 = 1999998
- 1 + 999998 = 999999
Algo similar sucede al multiplicar por 21 (2 999 997 → 2 + 999 997 = 999 999), 28, 35… En resumen, habrás notado el patrón: todos son múltiplos de 7.

Los especialistas en matemáticas recreativas han investigado más para ver si se puede volver al punto de inicio.
Un caso representativo es:
142857 x 142857 = 20408122449
Marcando 6 dígitos (n) desde la derecha y sumando lo que queda…
122449 + 20408 = 142857
Si esto no es suficiente…
142857 x 6.430.514.712.336 = 918.644.040.260.183.952
Y aplicando el mismo método de agrupar cada 6 dígitos desde la derecha…
183952 + 040260 + 918644 = 1142856.
Como excede 6 cifras, se suma 1 + 142856 = 142857.
En definitiva, sin importar cuán grande o complejo sea el recorrido, 142857 siempre regresa a su forma original.
¿Son únicos?
Aunque el 7 y el 142857 son excepcionales, no son los únicos.
Se han identificado otros números similares, aunque la cantidad exacta es desconocida.
Lo que sí queda claro es que, entre ellos, 142857 destaca no solo por ser el primero que se encuentra sino también por ser el único que no comienza con cero.
El siguiente número cíclico es 0588235294117647, que corresponde a la división de 1 entre 17.
Sus 16 dígitos reaccionan de forma similar: al multiplicarlos por cualquiera de los números del 1 al 16, el producto resulta en una rotación cíclica de esas cifras, aunque con un ciclo más largo.
Además, cuando se multiplica por 17, el resultado es 99999999999999999, es decir, 16 nueves, igual que 142857 x 7 da 6 nueves.
Una característica notable es que la longitud en dígitos de un número cíclico siempre es uno menos que el número que lo genera. El generado por 7 tiene 6 cifras; el de 17, 16.
Otra observación clave al analizar los números menores a 100 que generan números cíclicos es que: 7, 17, 19, 23, 29, 47, 59, 61 y 97.
Todos son números primos.
Aunque no todos los números primos generan un número cíclico, sí ocurre que todos los números cíclicos se originan a partir de un número primo.
Para tener la capacidad de crear números cíclicos, ese número primo debe poseer una propiedad especial: al dividir 1 por él, se genera una secuencia repetitiva de dígitos cuya longitud es, como se observa, exactamente uno menos que su valor.
Gracias a esta propiedad, los dígitos pueden girar en un ciclo perfecto, sin perder ninguno ni repetirse antes de tiempo. Esta es la clave que asegura que cada cifra tenga su lugar y que el ciclo no se interrumpa.
Hasta ahora, los números cíclicos no tienen aplicaciones prácticas en ingeniería, finanzas o ciencia aplicada, pero sí han resultado útiles en teoría de números, criptografía teórica y codificación.
Y, por supuesto, también han servido como recurso educativo y recreativo, ideal para analizar patrones numéricos y estimular la curiosidad matemática.
* Entre las fuentes consultadas, el capítulo 10 de "Mathematical Circus" de Martin Gardner y el sitio web Math1089.

