Ni Casa Real ni la embajada de España ofrecieron explicaciones claras sobre lo ocurrido y remitieron a los encargados del protocolo chileno.

La caravana de vehículos permanecía inmóvil y el reloj evidenciaba un retraso notable. También el reloj del Rey de España, quien aquel 11 de marzo de 2022 sería el último en ingresar a la ceremonia de asunción de Gabriel Boric, lo que provocó la molestia del joven presidente chileno. Cuatro años después, la situación parece encaminada a cambiar significativamente.
Este martes, en todos sus compromisos, el Rey mostró una puntualidad destacada: llegó tres minutos antes de la hora prevista para su entrevista con José Antonio Kast, quien asume hoy la presidencia, y con nueve minutos de antelación para su encuentro con Boric en el Palacio de La Moneda. Entre los diversos temas abordados surgió un anhelo pendiente del monarca: la visita a la Antártida.
Posteriormente, el monarca participó en un encuentro con la comunidad española en Chile, además de saludar a las delegaciones internacionales en la sede gubernamental.
¿Qué ocurrió hace cuatro años, y cuál fue la razón del retraso del Rey en la ceremonia en la que el centroderechista Sebastián Piñera entregó el mando al izquierdista Boric?
«Estuvimos alrededor de 15 minutos detenidos en la entrada a Valparaíso. Vimos pasar otros vehículos y delegaciones mientras nosotros no avanzábamos», recordó en conversación con EL MUNDO un miembro de aquella delegación española de hace cuatro años.
El retraso en el inicio del acto sorprendió a todos en Chile. Piñera y Boric aguardaban en habitaciones separadas, mientras los invitados, ya acomodados en el edificio del Congreso Nacional, se preguntaban qué sucedía. Fuentes de Zarzuela informaron entonces que actuaron «en todo momento conforme a las indicaciones del protocolo y seguridad chileno, quienes establecen el ritmo».
«Efectivamente, el rey llegó, se cerró la puerta y comenzó la ceremonia», destacó la igualmente desconcertada televisión chilena, mientras el monarca saludaba uno a uno a los presidentes latinoamericanos presentes en la ciudad portuaria, situada a 120 kilómetros de la capital de Chile.
Piñera también ingresó visiblemente emotivo, en tanto Boric, sin corbata, accedió directamente al estrado para dar inicio oficial a la ceremonia, en la que se le vio con dificultades para controlar las lágrimas.
Esa misma noche, durante una entrevista televisiva, Boric calificó de «inaceptable» la demora en la ceremonia de asunción, generando una pequeña crisis diplomática: el presidente más joven del continente buscó criticar la organización por el retraso, no al rey, pero su mensaje fue interpretado de otra manera.
Carlos Herrera, en su programa radial, fue duro: «A los chilenos, con este merluzo, les esperan días difíciles».
Y ese término, «merluzo», desconocido hasta entonces en el argot chileno, se convirtió en la expresión favorita de quienes pretendían desacreditar y desestabilizar emocionalmente al presidente más a la izquierda desde Salvador Allende en los años 70.
Boric llegó a abordar el tema públicamente: «Quienes usan ese término, les cuento que me da mucha risa lo de merluzo porque ustedes quedan mucho más en ridículo que yo al decirlo. Me causa mucha gracia, así que gracias por alimentar mi sentido del humor, estimados».
Antonia Urrejola, primera canciller de Boric, brindó una aclaración tardía y a través de un medio poco adecuado, una emisora local de radio.
Cuatro años después, el Rey comienza su jornada con una reunión bilateral con Daniel Noboa, presidente de Ecuador, para luego dirigirse a Valparaíso. Tras la ceremonia, Felipe participará en el almuerzo oficial que Kast ofrecerá a los jefes de estado y gobierno, así como a exmandatarios, entre ellos Mariano Rajoy.
El ex presidente del gobierno llegará este miércoles a Chile y el jueves estará presente en la presentación de la «cátedra Sebastián Piñera», denominación en honor al fallecido ex presidente chileno, en un evento en la Universidad del Desarrollo (UDD) al que también asistirá la líder opositora venezolana María Corina Machado.
Ese mismo miércoles, el Rey Felipe continuará su viaje hacia Bolivia para reunirse con el presidente Rodrigo Paz, cuyo reciente acto de asunción no pudo atender debido a una visita oficial a China. Paz además estará presente en Valparaíso y, para seguir el protocolo, deberá llegar antes que el Rey a La Paz para darle la bienvenida en su país.

