Juan Carlos I confirma que no planea regresar a España a pesar de los ataques iraníes en Abu Dabi, afirmando que se siente seguro y bien protegido allí.

Diseño: Arte EE

Juan Carlos I ha optado por permanecer en Abu Dabi a pesar de los ataques iraníes contra Emiratos, afirmando que se siente seguro y bien atendido allí.

El rey emérito se trasladó desde su residencia privada en la isla de Nurai a un hotel de máxima seguridad situado en el distrito financiero, debido a la ausencia de defensa antiaérea en su vivienda habitual.

El conflicto en Oriente Próximo ha impulsado una gran operación de repatriación española, sin embargo Juan Carlos I decidió cancelar su regreso a España para continuar en Emiratos.

El exmonarca pasa tiempo con su nieto Froilán, quien también vive y trabaja en Abu Dabi, aunque no comparten la misma residencia.

El rey Juan Carlos I ha descartado volver a España pese a los repetidos bombardeos iraníes sobre Emiratos Árabes Unidos. Según confirmó a EL ESPAÑOL, el ex jefe de Estado prefiere seguir en Abu Dabi: «Aquí se está muy seguro y bien atendido».

El padre de Felipe VI lleva cerca de dos semanas alojado en un hotel con alta seguridad en Abu Dabi, ubicado en el distrito financiero de la capital emiratí. Su traslado se debió a la falta de defensa antiaérea en el entorno de su residencia habitual, una villa de lujo en la isla privada de Nurai.

De acuerdo con algunas fuentes, el emérito estaría instalado en el hotel Four Seasons en Abu Dabi, en la isla de Al Maryah, donde fue captado recientemente mientras compartía un almuerzo con su nieto Froilán, que también reside en Emiratos.

Froilán lleva más de un año viviendo en Abu Dabi y trabaja en una compañía internacional. Según medios del corazón, abuelo y nieto pasan tiempo juntos con frecuencia, aunque sus residencias son distintas.

La ofensiva iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero aceleró un traslado temporal que ya estaba planificado debido a unas obras de reforma en su villa de Nurai, fundamentado en una decisión de seguridad reforzada.

Irán reaccionó con lanzamientos masivos de misiles y drones contra varios países del Golfo Pérsico, incluyendo la capital emiratí, Abu Dabi. Por ello, la isla de Nurai, sin defensas militares cercanas, fue descartada como residencia segura.

Su equipo valoró que disponer de una habitación blindada en un hotel con estrictas medidas de seguridad era «más práctico» y «menos aislado» que la villa. Además, el complejo ofrece mayor conectividad, una posible salida rápida y cercanía a servicios de emergencia.

Según el Ministerio de Exteriores, España ha desplegado «la mayor operación de evacuación de ciudadanos en su historia» desde el inicio del conflicto. El Gobierno calcula que se han evacuado a más de 7.000 españoles en Oriente Próximo en menos de dos semanas, de un total de más de 31.000 residentes en la región.

La comunicación entre Zarzuela y el emérito es constante. El ministro José Manuel Albares destacó que «cualquier español, incluido el rey emérito, recibe el apoyo y atención de la embajada». Exteriores activó la unidad de crisis el 28 de febrero y reforzó su delegación en Emiratos.

El emérito tenía planificado viajar a España el 11 de marzo para asistir a las regatas de Sanxenxo y realizar un chequeo médico en Vitoria. Sin embargo, el 7 de marzo canceló ambos compromisos por razones de seguridad y «solidaridad con sus anfitriones».

Fuentes cercanas afirmaron a Europa Press que fue decisión propia mantenerse en Emiratos. Ese mismo sábado, su biógrafa Laurence Debray difundió una foto del emérito almorzando en la terraza del Four Seasons con su nieto Froilán y dos amigos británicos.

Hoteles de Abu Dabi bajo ataque

En la madrugada del 28 de febrero, la aviación de Estados Unidos e Israel bombardeó de forma coordinada blancos en Irán en la llamada Operación Furia Épica. Estos ataques causaron la muerte del líder supremo, Alí Jamenei, y de buena parte de la cúpula del régimen.

Irán respondió lanzando misiles y drones contra bases militares estadounidenses en Baréin, Catar, Kuwait, Arabia Saudí y Emiratos.

La base aérea de Al-Dhafra, en Abu Dabi, fue uno de los primeros blancos atacados. No obstante, la República Islámica extendió sus ataques a instalaciones civiles también. En Dubái, misiles impactaron cerca de Palm Jumeirah, causando un incendio en el hotel Fairmont The Palm.

El Burj Khalifa fue evacuado y los ataques continuaron en los días posteriores. El 1 de marzo, dos drones impactaron en la base naval Al-Salam de Abu Dabi y los restos de otro dron interceptado causaron daños en el complejo Etihad Towers, hiriendo a una mujer y su hijo.

Esta escalada bélica derivó en el cierre del espacio aéreo sobre gran parte del Golfo Pérsico. A partir del 7 de marzo el tráfico aéreo empezó a restablecerse parcialmente, aunque la actividad permanece limitada, autorizándose solo vuelos muy específicos.

«Todo lo necesario»

Juan Carlos I reside en Emiratos desde agosto de 2020, cuando abandonó España debido a investigaciones judiciales sobre sus finanzas, actualmente archivadas. Está bajo la protección del emir Mohamed bin Zayed Al Nahayan, con quien mantiene una relación personal cercana.

De acuerdo con el ex jefe de Estado, el líder emiratí se encarga de que el emérito tenga «todo lo que pueda requerir». Hasta hace un par de semanas, vivía en la villa situada en la isla privada de Nurai, a 15 minutos en barco de la costa, solo accesible por mar o helicóptero.

La propiedad está valorada en aproximadamente 11 millones de euros y, según informes, cuenta con más de 1.000 metros cuadrados: seis dormitorios, piscina con vista al mar, helipuerto y playa privada. Medios de sociedad reportan que el coste anual, incluyendo seguridad y servicios, ronda los tres millones de euros.

El equipo de seguridad cuenta con escoltas españoles provenientes de la antigua Unidad de Seguridad de la Casa del Rey, además de agentes emiratíes integrados en su entorno.

Scroll al inicio