Una forma excelente de romper con el ritmo imparable de la rutina diaria es realizar escapadas puntuales que permitan desconectar de forma tranquila y renovar energías. Por ello, si surge la duda sobre qué lugar elegir para este fin, una opción con éxito asegurado es, sin duda, Cantabria. Explorar su entorno natural, caracterizado por el color verde y su abundancia vegetal, también implica disfrutar de un ambiente rural rico en tradiciones. Así, localidades como Carmona reflejan esta realidad plenamente. Esta villa medieval, perteneciente al municipio de Cabuérniga, fascina con su belleza, motivo por el cual forma parte de la red de Pueblos Más Bonitos de España desde 2019. El empedrado de sus calles es solo un pequeño adelanto de la gran variedad de atractivos que ofrece esta población de aproximadamente 150 habitantes. La artesanía local está presente en cada rincón, con especial atención a la fabricación de albarcas. Durante mucho tiempo, este calzado fue el preferido por quienes se dedicaban a la ganadería y agricultura, ya que protegía sus pies frente a la humedad. Aunque esta artesanía representa un símbolo identitario de Carmona, no es lo único que ofrece la localidad. Entre sus tradicionales viviendas rurales, muchas de ellas datadas entre los s. XVI y XVIII, se pueden visitar joyas como el Palacio de los Díaz Cossío y Mier. Actualmente, este icono arquitectónico funciona como alojamiento turístico, por lo que hospedar allí constituye una oportunidad adecuada para recorrer el pueblo en las mejores condiciones. Este enclave es un referente para visitantes y residentes de Santander, dado que se halla a solo una hora en coche desde la capital cántabra. Esta pequeña villa medieval, que cuenta con el título de Conjunto Histórico Artístico desde 1985, merece una parada breve, incluso para disfrutar de su oferta gastronómica. Su propuesta culinaria, centrada en la comida tradicional montañesa, es el broche perfecto para un viaje reparador en el día a día. Una forma excelente de romper con el ritmo imparable de la rutina diaria es realizar escapadas puntuales que permitan desconectar de forma tranquila y renovar energías. Por ello, si surge la duda sobre qué lugar elegir para este fin, una opción con éxito asegurado es, sin duda, Cantabria.
Villa medieval reconocida como Conjunto Histórico Artístico

