Investigación a dos hermanos de Francisca Cadenas por su desaparición en 2017: afirman su inocencia y denuncian búsqueda de chivo expiatorio

La UCO ha reiniciado la investigación mediante la reconstrucción de los hechos y la realización de diversos interrogatorios

Uno de los dos hermanos, vecinos de la mujer desaparecida hace 9 años, en el portal de su vivienda, en Hornachos, tras prestar declaración ante la Guardia Civil.

Los dos vecinos que están siendo investigados por la desaparición de Francisca Cadenas en Hornachos (Badajoz) en 2017, aseguran que son «inocentes». Ambos hermanos, residentes en la misma calle donde vivía la mujer, fueron trasladados ayer al cuartel de la Guardia Civil de Zafra para prestar declaración; sin embargo, solo uno respondió durante más de seis horas. De testigos del caso han pasado a ser investigados, aunque quien declaró el lunes fue puesto en libertad. No es la primera ocasión en que son interrogados en esta investigación, que permanece bajo secreto de sumario.

Frente a su domicilio en Hornachos, el hermano que declaró atendió brevemente a los periodistas: «Somos inocentes», afirmó con rotundidad, al tiempo que criticó la pesquisa que realiza la UCO, que ha intensificado sus trabajos en el municipio durante las últimas dos semanas: «Están buscando un chivo expiatorio, y nada más».

Durante la declaración de ayer, que se prolongó hasta pasadas las once de la noche, señaló que se dijeron «muchas tonterías y falsedades» en un interrogatorio de ocho horas «muy intensas» con «preguntas constantes…». El hombre, de 55 años (su hermano tiene 50), aseguró que no pueden «decir nada», aunque afirmó que siempre colaboraron con la investigación, facilitando «toda la información» requerida por los agentes.

No obstante, manifestó no entender cómo, a nueve años de la desaparición, vuelven a situarlos en el foco de la investigación. «No sabemos qué motivo hay para esto ahora», declaró. En ese sentido, sugirió que podría deberse «a que somos vecinos; al parecer los vecinos son los culpables… en un pueblo tan pequeño», y confirmó que la Guardia Civil les advirtió que podrían ser llamados en cualquier momento para continuar con las diligencias, que recientemente han incluido la reconstrucción de las últimas horas en las que Francisca Cadenas fue vista con vida.

El vecino criticó cómo su vida ha cambiado bruscamente «de repente, en una situación así… imagínate» y señaló que fue requerido por la UCO cuando se encontraba en la residencia sanitaria de Mérida: «Salí del hospital sobre las 11 o algo más tarde», remitiendo a los medios a una nueva declaración una vez concluido el proceso: «Cuando esto termine y nos permitan declarar, lo haré y contaré todo lo que sé, todo lo que nos están inculpando», anticipó.

Asimismo, explicó que los agentes «estuvieron en mi casa, revisaron mis coches, lo inspeccionaron todo, sin inconvenientes». Según su versión, permitió el acceso voluntariamente: «No entraron con orden judicial ni nada parecido»; pero los dejó pasar: ‘Adelante, miren lo que quieran y ya está'».

Su abogado, José Duarte, mencionó que «no le gustaría (a la UCO) que se gastara mucho tiempo con estas personas» y recordó que sus defendidos siempre han sostenido que «no tienen relación alguna» con la desaparición de su vecina: «La declaración fue favorable, porque de lo contrario habrían sido detenidos y puestos a disposición judicial», subrayó en declaraciones a TVE. El letrado quiso obtener detalles sobre el sumario, pero comunicó que no se le permitió por estar el caso bajo secreto.

«Se sienten señalados»

Duarte indicó que ambos hermanos «están sorprendidos» por haber pasado a ser investigados, principalmente porque el proceso está en secreto y desconocen los motivos, lo que ha provocado su malestar, «aunque siempre colaborando en todo lo que se les ha preguntado». Añadió que los hermanos «se sienten señalados» y «sufren mucho» tras enfocar primero la investigación en otras personas y ahora surgir «cierta desconfianza» hacia ellos por parte de los vecinos. Además, explicó que la relación de los dos hombres con Francisca Cadenas «era de vecindad»; ella conocía mejor a la madre de ambos, y señaló que, pese a que la labor de la UCO «siempre es digna», los investigadores «deberían dedicar su valioso tiempo a otros individuos e investigaciones».

Francisca Cadenas, de 59 años en el momento de su desaparición, no regresó a su casa la noche del 9 de mayo de 2017, alrededor de las 22:50 horas, cuando salió de su vivienda para despedir a un matrimonio de amigos, cuya hija había cuidado durante toda la tarde, como acostumbraba a hacer. «Ahora vuelvo, no prepares nada que luego hago la cena», le dijo Francis a su hijo menor, José Antonio, al cruzar la puerta junto a los amigos y la niña. Nunca volvió al hogar. El recorrido que debía hacer era de apenas 300 metros, y desde entonces no se tiene noticia alguna de ella.

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