Shanghái alberga desde el 13 hasta el 15 de marzo el segundo Gran Premio del Mundial de Fórmula 1 de 2026.
Más información: Russell ratifica la superioridad de Mercedes con el triunfo en el GP de Australia en una carrera para olvidar para Alonso y Sainz
China ha reabierto sus fronteras al público internacional justo a tiempo para la vuelta del Gran Premio de Fórmula 1 a Shanghái, aunque con un estricto conjunto de normativas que los aficionados españoles deben conocer antes de viajar para el evento que se celebra entre el 13 y el 15 de marzo.
El país continúa con una política abierta para el turismo, aunque establece límites precisos en la duración de las estancias, nuevos sistemas de control migratorio y obligaciones de registro que podrían sorprender al visitante ocasional.
La principal ventaja para los españoles reside en que, hasta al menos el 31 de diciembre de 2026, pueden ingresar en China sin necesidad de visado para viajes turísticos, de negocios o visitas familiares de hasta 30 días por entrada.
Esta exención es parte de un programa unilateral que Pekín ha implementado con aproximadamente cuarenta países, con el fin declarado de revitalizar el turismo después de la pandemia y facilitar el acceso a eventos importantes como el GP de China.
Para una escapada de cinco o seis días centrada en la Fórmula 1, el plazo es más que adecuado, siempre que el viaje no tenga propósitos laborales ni estancias prolongadas.
Las autoridades chinas han recalcado en semanas recientes que el límite de 30 días es estricto y que el uso de esta exención no está permitido para trabajar, estudiar o residir en el país.
En el caso de ciudadanos españoles, cualquier plan que supere el turismo convencional requiere obtener un visado específico antes del viaje.
Imagen de archivo del Gran Premio de China, en el circuito de Shanghái Europa Press
Además, iniciar un trámite dentro de China no detiene el conteo del plazo: quienes permanezcan más tiempo del permitido se enfrentan a multas, detención administrativa y posibles restricciones futuras para ingresar al país.
Existe otra obligación que afecta directamente a los aficionados que asistan al circuito de Shanghái: el registro de alojamiento.
Quienes se alojen en hoteles verán cómo el establecimiento envía automáticamente sus datos a la policía, pero aquellos que opten por apartamentos turísticos, viviendas de conocidos o alojamientos similares deberán registrar su estancia personalmente o mediante el propietario en la comisaría local dentro de las 24 horas siguientes (72 horas en áreas rurales).
Las consecuencias por no cumplir esta norma pueden ir desde multas económicas hasta la deportación del país.
Paralelamente, China ha anunciado un paquete de diez medidas destinadas a agilizar el tránsito de viajeros internacionales.
Entre ellas destaca la implementación progresiva de una tarjeta de llegada electrónica con acceso mediante código QR, que permitirá completar los datos de entrada hasta 72 horas antes del vuelo y promete reducir los tiempos de espera en los controles fronterizos.
Este sistema, que se está extendiendo a diferentes puertos y aeropuertos nacionales, coexistirá con la política de tránsito sin visado ampliada a 240 horas para quienes realicen escala en camino hacia un tercer país, una alternativa atractiva para los aficionados que combinen el GP de China con otros destinos asiáticos.
Para el aficionado español promedio, el resumen es sencillo: billete de avión, pasaporte con validez suficiente, reserva hotelera y poco más.
No se requieren PCR ni cuarentenas, pero sí existe un conjunto de normas migratorias que es necesario cumplir estrictamente.
Con Shanghái nuevamente convertida en la capital mundial del motor durante ese fin de semana de marzo, la experiencia en el circuito será mucho más agradable si el viaje se organiza cuidadosamente desde el momento del check-in.

