Mafias marroquíes abastecen a narcotraficantes en Guadalquivir y Costa del Sol con AK-47: detalles de la ruta de armas

Armas de guerra incautadas en las últimas operaciones.

Las mafias procedentes de Marruecos y Francia encabezan la introducción ilegal de armas de guerra hacia Andalucía, suministrando fusiles de asalto como el AK-47 a grupos de narcotraficantes.

Estas armas son transportadas escondidas en vehículos modificados y provienen de conflictos en regiones como Europa del Este, Oriente Medio y el Sahel, lo que agrava la inseguridad en el sur español.

Durante los últimos seis meses, la Policía ha confiscado más de 50 armas largas; en múltiples intervenciones, los narcotraficantes han disparado contra los agentes sin vacilación.

El acceso a armamento pesado por parte de los narcos ha experimentado un crecimiento significativo, utilizándose ahora armas de guerra para proteger estupefacientes y enfrentarse tanto a bandas rivales como a las fuerzas de seguridad.

Las redes criminales que distribuyen droga a lo largo del Guadalquivir y el sur de España cuentan con un arsenal creciente de armas bélicas. Estas se ocultan en refugios clandestinos. No dudan en emplearlas, gracias al suministro masivo que reciben de clanes de Marruecos y Francia especializados en su tráfico.

Así lo confirman a EL ESPAÑOL diferentes responsables en la lucha contra el narcotráfico, tanto de la Policía Nacional como de la Guardia Civil, además del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), dependiente del Ministerio del Interior.

Según relatan en exclusiva los mandos consultados, desde hace tiempo el mercado ilícito de armas de guerra para España está dominado por dos tipos de organizaciones.

Marroquíes y franceses controlan las rutas que introducen fusiles de asalto y otras armas largas, cuya presencia se ha vuelto habitual en manos de los clanes que operan en el sur, punto clave de entrada para cocaína y hachís hacia Europa.

«Los clanes marroquíes y las mafias asentadas en ciudades francesas como Marsella», explica uno de los líderes en la lucha antidroga a nivel nacional.

Estas dos organizaciones han sido las encargadas durante los últimos años de suministrar de manera masiva fusiles de asalto a las bandas que actúan en Guadalquivir, el Estrecho, Campo de Gibraltar y la Costa del Sol.

Los informantes detallan que las mafias radicadas en Marruecos hallaron un mercado lucrativo junto a grupos en Francia, con fuertes vínculos entre sí.

Actualmente, la Policía sigue su pista. «Ellos han logrado posicionarse estratégicamente, manteniendo contactos en Turquía y países del Este«.

Esta fuente describe la cercanía entre ambas mafias: «Los franceses, especialmente en Marsella, mantienen buenas relaciones con Marruecos. Gran cantidad de armas largas llegan a Francia y mantienen una buena coordinación con ellos».

Arsenal incautado por la Policía en la última operación.

Por su parte, los grupos marroquíes mantienen vínculos sólidos y acuerdos con las mafias establecidas en el Campo de Gibraltar, a quienes venden las armas.

Coches caleteados

Estos armamentos se obtienen de manera clandestina durante conflictos en distintas áreas como Europa, Oriente Medio y el Sahel, y finalmente llegan a España. Las mafias francesas y marroquíes transportan las armas ocultas, casi siempre en vehículos con compartimentos secretos.

Este hecho fue confirmado nuevamente por la Policía Nacional hace menos de un mes con la Operación Tocada. En esta se registró la mayor incautación de la historia de Madrid, con 3,5 toneladas en un solo operativo.

Dos vehículos utilizados para transportar armas desde Francia a España contaban con compartimentos ocultos diseñados especialmente. Uno de ellos era un Audi negro. Al inspeccionarlo, los investigadores encontraron un doble fondo con pistolas y fusiles de asalto.

Un arsenal de granadas intervenido en 2025. Fue incautado en la ruta hacia Francia.

La implicación de marroquíes en estas redes quedó evidenciada hace pocos días en una operación donde la UDYCO Central detectó el primer narcozulo registrado en España, ubicado en Marbella.

Esta intervención llevó a otra, en la que se hallaron 25 armas -19 AK-47 y 6 pistolas- que los narcotraficantes emplean para proteger la droga.

Los agentes de la UDYCO Central seguían en Marbella a un Porsche Cayenne que utilizaban para trasladar grandes cantidades de droga desde Algeciras.

La pista terminó en una zona boscosa de la sierra marbellí. Allí encontraron a cuatro hombres, tres vestidos con chalecos de la Guardia Civil, agrediendo al cuarto.

Marroquíes

Los policías se toparon con un ajuste de cuentas: un grupo extorsionando a otro para obligarlo a revelar la ubicación de un alijo de droga.

Al notar la presencia policial, uno de los agresores tiró el arma y huyó. Los otros dos respondieron con una ráfaga de disparos, uno impactando en el retrovisor del coche policial. Los agentes se cubrieron hasta que cesaron los disparos y lograron arrestar a los tiradores.

Tras registrar la zona en busca de droga, localizaron un «narcozulo» subterráneo de gran tamaño, diseñado para ocultar estupefacientes.

En su interior había 30 fardos con un total de 1.056 kilos de cocaína. Además, se encontró un sistema de videovigilancia que controlaba el acceso a la zona donde se ubicaba el escondite.

Tres de los cuatro detenidos eran marroquíes. El cuarto, español. Durante la operación se incautaron tres vehículos de alta gama, dos de ellos robados en Francia.

También se confiscaron armas de guerra: un AK-47, un fusil de asalto AR15 y un subfusil tipo UZI; tres armas cortas, equipo policial, dispositivos de transmisión y bloqueadores de frecuencia.

Un arma de guerra incautada por la Policía Nacional.

Esta operación llevó a una segunda en Algeciras, donde se intervino un total de 19 armas largas y seis cortas. La acción consistía en seguir un vehículo desde Marbella hasta el Campo de Gibraltar.

Una vez en Algeciras, el conductor estacionó el coche y lo dejó estacionado por varias horas. Al comprobar que nadie se acercaba, abrieron el maletero y encontraron el arsenal, que se cree proviene del conflicto bélico en Ucrania.

Expertos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad atribuyen la mayor presencia de armamento pesado en el mercado negro a los conflictos armados que han aflorado en los últimos años.

Especialmente, la invasión rusa ha sido un factor clave. «Gran parte de las armas incautadas son AK-47, un fusil de asalto robusto y fiable, apreciado por su potencia y escasa tasa de fallos», indica un oficial a EL ESPAÑOL. La mayoría provienen de naciones del Este europeo.

El número de armas cortas en manos de clanes activos en España también ha crecido. Estas suelen llegar por vías diferentes.

«Mientras las armas de guerra circulan principalmente desde Europa del Este, las pistolas proceden mayoritariamente de Oriente Próximo», continúan explicando.

Sin embargo, se constata la presencia de armamento estadounidense, calibre OTAN, en manos de estos grupos en el Guadalquivir y la costa andaluza.

«Muchas venían destinadas a conflictos como Ucrania y terminan en el crimen organizado», comenta otro alto mando policial dedicado a la lucha contra las drogas.

Esto evidencia que el mercado ilegal que abastece a los clanes en España es globalizado y no depende de una única fuente.

50 armas largas en 6 meses

Prácticamente no hay operación policial sin que se intervengan grandes cantidades de AK-47, subfusiles Skorpion, ametralladoras, granadas y hasta drones. Los narcotraficantes se arman para protegerse de robos por parte de bandas rivales.

Además, es cada vez más frecuente que los agentes reciban disparos durante sus actuaciones contra estos grupos.

Las cifras son reveladoras. En menos de medio año, más de 50 armas largas han sido decomisadas en España por la UDYCO Central.

Durante este lapso se registraron tres incidentes armados graves en los que varios policías resultaron heridos por balas disparadas por narcotraficantes.

Arsenal incautado en una operación de 2023.

El tiroteo en Isla Mayor, que dejó a un policía nacional ingresado en UCI durante semanas, sigue siendo un ejemplo y advertencia para las fuerzas de seguridad.

Especialistas del Ministerio del Interior continúan tratando de frenar el problema desde su origen, emprendiendo diversas operaciones contra las rutas de suministro de armas que alimentan a estas redes.

La Guardia Civil también constata un «aumento notable» en la posesión de armas de guerra por parte de los narcotraficantes en toda la costa andaluza, facilitadas por los clanes marroquíes y franceses.

Esta tendencia preocupante se ha intensificado durante los últimos cinco años. «Han dejado de temer y las emplean incluso durante las detenciones», explican expertos del Instituto Armado.

«Lo que antes era un fenómeno marginal ahora está presente en casi todas las operaciones policiales en las que intervenimos», señalan las fuentes.

Desde clanes balcánicos hasta europeos del Este, pasando por la Mocro Mafia y organizaciones españolas de primer y segundo nivel, todos disponen de armas de estas características.

Las utilizan en cualquier circunstancia: al custodiar droga, transportarla, mover dinero o robar vehículos y cargamentos a otros grupos. Y con frecuencia, sin mostrar reparo cuando son perseguidos por la Policía.

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