Los ‘populares’ critican que el Ejecutivo envíe el buque más moderno de la Armada a una zona de conflicto sin obtener la autorización del Parlamento

La crisis en Oriente Próximo ya ha llegado al Congreso. Este viernes, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha solicitado comparecer en el Pleno para aclarar la postura del Ejecutivo ante la creciente tensión militar en la región tras los ataques iraníes, en medio de la controversia por el envío de la fragata Cristóbal Colón al Mediterráneo oriental.
Esta solicitud se produce pocas horas después de que el Partido Popular reclamara al Gobierno que sometiera dicho despliegue a la aprobación del Congreso. Los populares acusan a Sánchez de tomar una decisión de tal magnitud sin el control parlamentario que exige la Ley de Defensa Nacional y sostienen que España no debería participar en acciones militares en una zona afectada por la escalada bélica sin el permiso previo del Parlamento.
«El Gobierno ha enviado el buque a una zona en conflicto. Nuestra fragata y nuestros soldados están expuestos a posibles ataques en un área donde ya existen nuevas operaciones militares activas», alertó el partido en un comunicado.
Con este argumento, el PP ha exigido que la operación pase por el aval parlamentario y ha afirmado que el presidente «no puede poner en riesgo la vida de los militares sin la autorización del Congreso». Por ello, ha reclamado que la participación española en estas maniobras se someta a la consideración de la Cámara según lo establecido en la ley.
Según lo informado por EL MUNDO, la Cristóbal Colón, con una tripulación de 190 militares, se desplegará en el Mediterráneo oriental con el propósito de fortalecer las capacidades de defensa aérea de la zona. Su misión incluirá complementar el sistema Patriot activo en Turquía y estar lista para intervenir si se requiere evacuar civiles ante la escalada del conflicto.
El dispositivo naval tendrá también respaldo logístico. Está previsto que el buque de aprovisionamiento Cantabria, contando con una decena de efectivos a bordo, navegue brevemente para suministrar combustible y apoyar al grupo naval durante su paso por el Golfo de Cádiz.
En su comunicado, los populares reprocharon igualmente la forma en que se comunicó el despliegue. La formación lamentó que «el principal partido de España» haya tenido que enterarse «por la televisión» de que la fragata, «municionada y lista para entrar en combate», zarpara hacia una zona de conflicto. «El lema de Sánchez no es ‘No a la guerra’, sino ‘No al Congreso’, ya que evita cualquier límite legal y debate, gobernando como si el poder ejecutivo prevaleciera sobre los demás poderes», denunciaron.
Además, recordaron que desde 2006 los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy solicitaron al Congreso hasta 26 autorizaciones para que las Fuerzas Armadas participaran en operaciones en el extranjero. La última de estas solicitudes se registró en 2018, cuando el Ejecutivo pidió permiso para aumentar los efectivos españoles en la misión de la Unión Europea en Mali.
«Exigiremos que se informe a los ciudadanos con una comparecencia en el Congreso y que la autorización se lleve inmediatamente a la Cámara, tal como obliga la Ley de Defensa Nacional. Así podremos conocer en sede parlamentaria la opinión sobre las maniobras de Sánchez», reclamaron los populares.
Bolaños sugiere que no es necesaria la autorización
El ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, defendió el despliegue de la fragata y sugirió que no hace falta el permiso del Congreso al tratarse de «una misión europea en apoyo a un país europeo» como Chipre.
Desde Bruselas, antes de asistir al Consejo de Ministros de Justicia de la UE, recordó que la Cristóbal Colón ya se encontraba operando en el Báltico junto al portaaviones francés Charles de Gaulle en una misión de escolta y entrenamiento con otros aliados. Explicó que ese grupo naval se dirigió hacia el Mediterráneo oriental, por lo que la presencia del buque español está enmarcada en la cooperación entre socios europeos. «Esta es una misión europea conformada por socios europeos para apoyar a un país europeo como Chipre», afirmó.
Cuestionado directamente sobre la necesidad de autorización parlamentaria para el despliegue, Bolaños cerró el tema con una afirmación contundente: «La respuesta está muy clara en lo que estoy diciendo. La respuesta es clarísima».

