El agente de la Policía Local que recibió la llamada de un vecino al 112 no adoptó las acciones necesarias

La Policía Local de Santander estaba al tanto del deterioro de la pasarela de El Bocal desde el día anterior a la tragedia, tras la comunicación de un ciudadano al 112. A pesar de ello, el agente encargado de atender la llamada no adoptó las medidas adecuadas.
Gema Igual, alcaldesa de Santander, recibió esta mañana el informe solicitado por el Consistorio para esclarecer lo ocurrido tras ese aviso.
«No se actuó correctamente», fueron las firmes palabras de la primera edil de Santander durante la rueda de prensa celebrada algo después de las 11:00 horas.
«La cadena de respuesta del agente de la Policía Local falló, no funcionó como debía, ya que no alertó sobre un riesgo grave o inminente. No registró la incidencia y señaló que en ese momento no contaban con los equipos necesarios. Sin embargo, se confirmó que no contactó con ningún equipo para verificar esta información».
«Es necesario asumir esta equivocación y se iniciará un expediente sancionador contra el agente de la Policía Local», afirmó con firmeza Gema Igual.
En relación con el trágico incidente, la alcaldesa mencionó actuaciones previas ante alertas similares. «El 29 de julio de 2024, se recibió un aviso indicando que el puente de La Maruca se había hundido y presentaba riesgo. En aquel caso, un equipo colocó una cinta para restringir el acceso».
Tras dos días de intensa búsqueda, fue posible recuperar el cuerpo de Elena Sirbu, la joven desaparecida después de caer al vacío cuando la pasarela por la que caminaba con sus compañeros del centro La Granja de Heras se desplomó el martes. De los siete estudiantes, solo una persona sobrevivió y está siendo atendida en el hospital Marqués de Valdecilla.
En cuanto al mantenimiento, el Ayuntamiento atribuye la responsabilidad al Gobierno mediante un «acto administrativo» para justificar el abandono de la pasarela. El equipo de Gema Igual (PP) sostiene que su administración debe encargarse del cuidado solo «una vez que las obras hayan sido concluidas», pero esta afirmación «no se corresponde con la realidad» debido a que no existe registro formal de dicha finalización. La senda costera que incluía la pasarela fue impulsada por Demarcación de Costas, dependencia estatal. Este organismo diseñó, adjudicó y llevó a cabo la obra. El expediente inicial data de 2004, cuando el entonces alcalde Gonzalo Piñeiro y el concejal Íñigo de la Serna firmaron el acuerdo para que el Ayuntamiento asumiera el mantenimiento «una vez finalizadas las obras» y tras la recepción formal por parte del Consistorio, acuerdo ratificado por la Junta de Gobierno Local el 12 de abril de ese mismo año.
No fue hasta diez años después que las labores comenzaron. De acuerdo con el calendario municipal, la construcción inició el 13 de enero de 2014, aunque el 27 de octubre Costas suspendió los trabajos tras recibir quejas de los vecinos. Durante ese periodo se erigió la pasarela de madera cuyo colapso produjo la muerte de seis jóvenes. En agosto de 2016, el Ministerio elaboró el proyecto denominado Finalización de la Senda Peatonal desde el Faro de Cabo Mayor hasta la Virgen del Mar. El Ayuntamiento destaca que el propio nombre indica que las obras quedaron sin concluir.
El plan fue sometido a información pública en 2017, pero «nunca se licitó ni se llevó a cabo», según el Consistorio. Para este, ese hecho resulta clave: «Al no existir un acto administrativo de recepción, la gestión, titularidad y, por tanto, la obligación de supervisar la estabilidad de la estructura han permanecido siempre bajo la responsabilidad exclusiva de la Administración General del Estado».
El Ayuntamiento recuerda que en octubre de 2019 todos los grupos municipales aprobaron por unanimidad una moción que instaba a Demarcación de Costas a iniciar trabajos de limpieza y retirada del material dejado en la obra abandonada. El acuerdo también permitía que el Ayuntamiento actuara subsidiariamente si fuera necesario, siempre tras los trámites administrativos correspondientes y con la autorización del propietario del terreno, que es Demarcación de Costas.
La postura del Consistorio se resume así: Costas diseñó el proyecto, lo ejecutó, lo paralizó y lo volvió a replantear. Al quedar las obras incompletas, el Ayuntamiento sostiene que el compromiso de mantenimiento acordado en 2004 nunca llegó a aplicarse.
«No es momento para analizar hipótesis, hacer conjeturas o explorar causas y responsabilidades, puesto que la Policía Judicial continúa trabajando en el lugar», expresó el miércoles el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, quien subrayó que la investigación, dirigida por una jueza, permanece abierta y cualquier especulación «solo genera mayor incertidumbre y preocupación».

