La gran banca española se muestra ‘tacaña’ al remunerar el ahorro, mientras que entidades extranjeras aún ofrecen depósitos con hasta un 4% TAE, aunque a un mes

Queda lejos aquel interés superior al 4% que ciertos bancos ofrecían por sus depósitos a plazo fijo a un año. La decisión del Banco Central Europeo (BCE) de reducir los tipos en junio de 2024 impactó negativamente en la rentabilidad de estos productos, situándola actualmente en torno al 1,64%, cifra que representa un descenso del 21,9% en un año, según datos del Banco de España.
Así, un ahorrador que invierta 20.000 euros en un plazo fijo con un rendimiento del 1,64% obtendría una ganancia de 328 euros al año. Esta cantidad, según explica Cristina Casillas, experta en finanzas de HelpMyCash, hace que el depósito «ya no sea tan atractivo» por mantener el dinero inmovilizado.
“El BCE comenzó a reducir tipos en junio de 2024, iniciando un cambio de ciclo tras un periodo de aumentos, y desde entonces la rentabilidad del ahorro a plazo comenzó a descender”, apunta Casillas. Destaca que, aunque las tasas del eurobanco han permanecido estables en el 2% desde junio de 2025, “la tendencia no sólo se mantiene, sino que se ha intensificado”.
La gran banca española mantiene una política conservadora
En este contexto, la gran banca española continúa ofreciendo una retribución inferior por los depósitos respecto a la banca extranjera, especialmente frente a los bancos online, históricamente más generosos para captar clientes y aumentar su liquidez, ventaja que las entidades españolas no necesitaban.
“Durante el ciclo alcista de tipos del BCE, la gran banca española no incentivó la remuneración de los depósitos. Ahora, con los recortes, han optado simplemente por ajustar aún más la escasa rentabilidad que ya ofrecían”, explica Casillas.
Aunque el interés medio ronda el 1,61%, existen depósitos en España que lo superan, alcanzando la mejor oferta de un 3% a doce meses si se cumplen ciertas condiciones. Mientras tanto, entidades extranjeras llegan a pagar hasta un 4% TAE, aunque sólo a un mes.

Producto dirigido a ahorradores conservadores
Pese a una rentabilidad menor, el ahorro a plazo sigue siendo una alternativa válida para inversores cautelosos que prefieren proteger su capital antes que buscar mayores retornos. Entre sus ventajas está que su rendimiento está garantizado. “Con los depósitos a plazo fijo se conoce de antemano qué TIN se obtendrá por el capital invertido”, aclara Pedro Ruiz, especialista en depósitos de Kelisto.
Además, tanto los depósitos a plazo fijo españoles como los de bancos europeos cuentan con protección gracias a fondos de garantía de depósitos, que aseguran la recuperación de hasta 100.000 euros por titular en caso de quiebra de la entidad. Otra ventaja es la diversidad de plazos, que van desde un mes hasta 120 meses, permitiendo al ahorrador seleccionar según cuánto tiempo desee mantener el dinero inmovilizado.
No obstante, estos productos no se adaptan a todos. “Es fundamental que el ahorrador se comprometa a mantener su dinero inmovilizado y tenga en cuenta que, de necesitar retirarlo antes, debe asumir una penalización”, advierte Ruiz. Además, algunos depósitos no permiten la cancelación anticipada, impidiendo la recuperación del dinero antes de finalizar el contrato.
Otro motivo de disuasión es que muchos de los mejores depósitos requieren una inversión mínima de 10.000 euros o más, por lo que “para quienes recién comienzan a ahorrar, quizá no sea el producto más adecuado”, señala el experto. En esas situaciones, las cuentas remuneradas que ofrecen hasta un 5% de interés bajo ciertos requisitos representan una alternativa.
Los depósitos pierden fuerza: la banca actúa con cautela y reduce su rentabilidad siguiendo la línea del BCE para proteger sus márgenes.
Salida de depósitos: las familias retiran 2.800 millones
El bajo rendimiento de los depósitos ha disminuido su atractivo para los ahorradores, quienes en enero de este año retiraron 2.800 millones de euros de estos productos, conforme a datos del Banco de España.
A finales de enero, los hogares tenían en depósitos bancarios en España un total de 1,092 billones de euros, tras reducir sus fondos un 0,25% frente al cierre de 2025, lo que supone esos 2.800 millones. Sin embargo, en tasa interanual, comparado con enero de 2025, los depósitos de clientes en la banca española aumentaron un 5,1%, equivalentes a 53.000 millones.
El ahorro a plazo ha crecido constantemente desde 2020, aunque en 2022 se registró una caída respecto al año anterior tras la pandemia y el inicio de la guerra en Ucrania, pese a lo cual se cerró por encima del billón de euros, hito alcanzado en 2021.
En cuanto a los depósitos empresariales, su volumen descendió un 4,02% en enero de 2026 en relación a diciembre de 2025, lo que supone una reducción de 14.700 millones en un mes, hasta situarse en 351.200 millones. En comparación con enero del año anterior, los depósitos de las empresas crecieron en 17.600 millones, equivalente a un 5,27%.
Perspectivas sobre el interés
Respecto a la evolución de la rentabilidad de los depósitos a corto plazo, los analistas prevén que podría repuntar, especialmente si la inflación se incrementa y el BCE decide subir nuevamente los tipos para controlarla. Por ahora, la tendencia es ligeramente al alza.
“Parece que esta será la pauta tras la suspensión de la reducción de tipos por parte del BCE, que ahora vigila de cerca la evolución de la inflación en el corto y medio plazo”, destaca Pedro Ruiz.

