La jueza ha ordenado una compensación de 400.000 euros destinada al hijo y hermano de las víctimas, quien se encontraba en la vivienda y logró escapar.

La Audiencia Provincial de Guadalajara ha sentenciado a 46 años, siete meses y medio de prisión y prisión permanente revisable al principal inculpado por el triple asesinato de un matrimonio y su hija en una residencia de Chiloeches (Guadalajara) en abril de 2024, además de otros dos delitos: robo e incendio.
De acuerdo con la sentencia difundida por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, el autor del triple homicidio recibe una condena de 40 años por los dos asesinatos con alevosía de los padres, y prisión permanente revisable por el homicidio con alevosía de la hija, considerado «hiperagravado» conforme al artículo 140.2 del Código Penal debido a que causó la muerte de más de dos personas.
Además, se le impone una pena de 4 años, 7 meses y 15 días por robo con intimidación y violencia contra las personas; y dos años adicionales por el incendio que cometió para encubrir los hechos.
La magistrada fija una compensación de 400.000 euros para el hijo y hermano de las víctimas, quien estaba presente en el domicilio durante los hechos y logró escapar, asignando 150.000 euros por cada uno de los padres y 100.000 euros por la muerte de la hermana.
En la sentencia, la juez señala que el principal acusado se mantuvo «impasible ante los hechos, sin mostrar en ningún momento arrepentimiento o dolor por sus actos».
También resalta la «evidente frialdad con la que ocurrieron los hechos, la irracionalidad de su comisión, así como la extrema brutalidad y crueldad en función del número de puñaladas asestadas a las víctimas», y descarta que «el hecho de haber pedido perdón a los familiares pueda considerarse atenuante de tal reproche».
Los otros dos acusados fueron condenados por robo con intimidación y violencia en domicilio habitado; uno como cooperador necesario, con una condena de 4 años, 3 meses y 1 día de prisión, y el otro como cómplice, a 2 años, 1 mes y 16 días.
Los hechos juzgados sucedieron la noche del 12 de abril de 2024, cuando el acusado del triple homicidio entró armado con una bayoneta y una navaja al hogar familiar de la pareja de uno de los otros inculpados, que también participó en el robo junto con el tercer procesado, proporcionando información sobre las rutinas familiares, la distribución del domicilio y el método de acceso.
Al llegar, ingresó en el dormitorio de la pareja para registrar la habitación, y cuando ellos se despertaron, «los atacó con brutalidad», para luego sorprender a la hija mientras intentaba escapar por las escaleras y apuñalarla, causándole la muerte.
La sentencia indica que el cooperador necesario facilitó detalles precisos de la ubicación de la vivienda, mientras que el condenado como cómplice acompañó al principal acusado en coche hasta la entrada de la urbanización y permaneció a la espera de recibir su llamada.
Finalmente, se establece una responsabilidad civil para el condenado principal por el pago de más de 163.000 euros a una aseguradora, debido a los daños causados tras el incendio provocado en la casa.
El juicio se realizó con tribunal de jurado, que el 20 de noviembre pasado declaró culpables a los tres implicados y descartó que alguno presentara alteraciones cognitivas o volitivas, por lo que eran conscientes de sus actos.
La sentencia no es definitiva y puede ser apelada ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha.

