Según un informe global de Ipsos, los hombres nacidos entre 1997 y 2012 tienen valores más tradicionales con respecto a los roles de género en comparación con los baby boomers

Los hombres jóvenes mantienen posturas más conservadoras en cuanto a los roles de género que las generaciones anteriores, como sus padres y abuelos, en un contexto donde las expectativas sociales continúan distanciándose de las opiniones individuales. Así lo revela un reciente estudio global de Ipsos y el Instituto Global para el Liderazgo de la Mujer de King’s College de Londres, que muestra que el 31% de los hombres de la Generación Z, nacidos entre 1997 y 2012, sostiene que una esposa debe obedecer siempre a su marido y un 33% cree que el esposo debe tener la última palabra en las decisiones importantes.
En contraste, una proporción menor de mujeres de la Generación Z piensa que una esposa debe obedecer siempre a su esposo (18%), y esta cifra disminuye aún más entre las mujeres baby boomers (6%), quienes nacieron entre 1946 y 1964, según señala este informe publicado con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.
La encuesta, en la que participaron 23.000 personas de 29 países —entre ellos Reino Unido, Estados Unidos, Brasil, Australia e India— evidencia que los hombres jóvenes tienden más que generaciones anteriores a tener perspectivas tradicionales sobre los roles de género. De este modo, casi una cuarta parte (24%) de los hombres de la Generación Z considera que una mujer no debe mostrar demasiada independencia o autosuficiencia, frente al 12% de los hombres baby boomers. Entre las mujeres, esta opinión es menor: 15% en la Generación Z y 9% en las baby boomers.
En respuesta a estos hallazgos, la presidenta del Instituto Global para el Liderazgo de la Mujer, Julia Gillard, subraya la relevancia de promover la igualdad de género y desmontar la idea de que únicamente las mujeres se benefician de este avance. “Es preocupante que las actitudes hacia la igualdad de género no sean más positivas, especialmente entre los hombres jóvenes. Muchos de ellos no solo imponen expectativas restrictivas a las mujeres, sino que también aceptan normas de género limitantes para sí mismos”, señala.

Relaciones sexuales
Las percepciones sobre las normas sexuales también varían según la generación: el 21% de los hombres de la Generación Z opina que una “verdadera mujer” nunca debe iniciar relaciones sexuales, en comparación con el 7% de los baby boomers. Solo un 12% de las mujeres de la Generación Z manifestó estar de acuerdo; mientras que el 7% de ambos sexos entre los baby boomers compartió esta opinión.
El 59% de los hombres de la Generación Z considera que se exige demasiado a los hombres para fomentar la igualdad, en contraste con el 45% de los baby boomers. Esta proporción es superior a la de las mujeres (41% en la Generación Z y 30% en las baby boomers). Pese a que son quienes más sostienen que una mujer no debería mostrarse demasiado independiente, los hombres de la Generación Z también son los que más valoran como atractivas a las mujeres con una carrera exitosa (41% frente al 27% en ambos sexos de los baby boomers).

Expectativas más tradicionales sobre su propio comportamiento
Los resultados de esta investigación global también revelan que los hombres de la Generación Z mantienen expectativas más tradicionales en relación con su propio comportamiento y decisiones que las generaciones anteriores y sus homólogas femeninas. Por ejemplo, un 30% cree que los hombres no deberían decir “te quiero” a sus amigos, frente al 20% de los baby boomers y al 21% de las mujeres de la Generación Z.
Además, un 43% opina que “los jóvenes deberían esforzarse por ser físicamente fuertes, incluso si no tienen una complexión grande”, en comparación con el 32% del total de encuestados y el 28% de las mujeres de la Generación Z. Un 21% también cree que los hombres que cuidan a los niños son menos masculinos que quienes no lo hacen, en contraste con el 8% de los baby boomers y el 14% de las mujeres de la Generación Z.
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Tareas domésticas y crianza
Más allá de las diferencias generacionales, el promedio de los 29 países refleja una brecha entre lo que las personas creen sobre los roles de género en el hogar y lo que piensan que la sociedad espera, a tal punto que solo uno de cada seis encuestados considera que las mujeres deben encargarse principalmente del cuidado de los hijos (17%) o de las tareas domésticas (16%).
El informe señala que menos de una cuarta parte (24%) piensa que los hombres deben ser los principales responsables de la provisión económica, mientras que más de un tercio (35%) cree que en su país se espera que las mujeres se ocupen principalmente de la crianza y las labores del hogar.
Cuatro de cada diez personas (40%) entienden que la mayoría considera que los hombres son los principales proveedores. A nivel mundial, el 31% cree que en su país se piensa que los hombres deben tener la última palabra en las decisiones cruciales del hogar, aunque solo un 21% lo apoya personalmente.

