Ejército español busca preservar dos acuerdos esenciales con Estados Unidos: «La defensa debe prevalecer sobre la política»

A pesar del conflicto entre Trump y Sánchez, la amenaza de Estados Unidos es de carácter comercial, no militar

Un buque militar en la base Naval de Rota.

La postura contraria a Trump del Gobierno de Pedro Sánchez ha convertido los intercambios entre el ejecutivo español y el estadounidense en una cadena constante de incidentes diplomáticos, desplantes y reproches públicos por parte de Donald Trump. Sin embargo, la escena montada por ambos líderes —quienes representan posturas ideológicas opuestas sin intención de conciliación— afecta a numerosos intereses, salvo uno: la Defensa.

Estados Unidos requiere a España, y viceversa, de igual manera. Por ello, la reacción de Donald Trump ante la prohibición del uso de las bases de Rota y Morón para un ataque unilateral contra Irán no fue en términos militares. Más bien, el presidente republicano optó por amenazar en el ámbito económico, con la suspensión de las relaciones comerciales. No se registró ninguna acción en el plano defensivo.

El embajador de Trump en España, Benjamin León, aterrizó en España hace dos semanas. Apenas llegó se dirigió al Ministerio de Asuntos Exteriores para entregar sus copias de estilo. Allí, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, sostuvo su primera reunión con él. Al día siguiente, presentó sus cartas credenciales ante el Rey, procedimiento indispensable para poder actuar como jefe de misión en España. Para la semana siguiente, tenía prevista su primera reunión con el Gobierno, que sería con el Ministerio de Defensa. León se verá hoy con Margarita Robles en este primer encuentro, programado antes del ataque estadounidense contra Irán y de las declaraciones del presidente norteamericano contra Sánchez este martes.

«Las relaciones de Defensa están por encima de las discrepancias políticas, ambos países lo tienen claro, y eso abarca no solo bases, ejercicios y movimientos, sino también lo relacionado con la inteligencia», expone a este diario una fuente de alto nivel. De hecho, las Fuerzas Armadas españolas dedicarán especial atención a su presencia en Estados Unidos el próximo 4 de julio, en la conmemoración del 250 aniversario de la independencia estadounidense.

El crucero de instrucción Juan Sebastián de Elcano realizará una parada ad hoc en Nueva York para participar en las celebraciones. De igual manera, el grupo expedicionario Dédalo, compuesto por el portaeronaves Juan Carlos I, dos fragatas y un buque de aprovisionamiento de combate, llevará lo mejor de la Armada para que, además de asistir a las conmemoraciones, participe en el ejercicio Fleetex en aguas estadounidenses. Esto obligará al Dédalo a permanecer desplegado varias semanas en el Atlántico.

En el ámbito naval surge otro motivo que respalda la idea de que la Defensa trasciende las diferencias políticas. Durante este año debe arribar a Rota un nuevo destructor estadounidense, el sexto de este tipo de nave en las bases españolas dentro del despliegue en el Mediterráneo. A pesar de que su llegada apunta a fortalecer el escudo antimisiles de la OTAN, Estados Unidos también puede emplear estos buques para sus propios fines. Actualmente, dos de ellos brindan apoyo antimisiles en la operación Furia Épica contra Irán.

A lo largo de ayer, varios aviones estadounidenses despegaron y aterrizaron en Rota y Morón. No violaron el veto español al uso de estas bases en la ofensiva en Oriente Próximo, lo que no implica un bloqueo a las capacidades estadounidenses en Cádiz. «Con frecuencia notifican a España que se dirigen a otra base, donde realizan una escala para luego continuar hacia otro destino. Es una forma de evitar pedir permiso para operaciones unilaterales», explica a EL MUNDO una fuente del Ejército del Aire. Así actuó el avión cisterna con matrícula RCH284, que al cierre de esta edición sobrevolaba Arabia Saudí procedente de Turquía, donde aterrizó el lunes tras salir de Rota. El lunes y martes despegó de Morón un Lockheed C-5 Galaxy con destino desconocido. Finalmente, un Hércules, que venía de Sigonella (Italia), llegó ayer a la base.

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