El desajuste entre los salarios y el coste de las rentas ha provocado que la deuda media alcance los 8.500 euros; en comunidades como Cataluña, Madrid o Baleares, esto equivale a casi un año completo de alquiler

La morosidad en el alquiler ha aumentado en España. En apenas un año, la deuda media de los inquilinos ascendió de 7.957,60 euros en 2024 a 8.489,30 euros en 2025, representando un aumento del 16,5%. Esta cifra triplica el crecimiento registrado en el año anterior, que fue del 4,23%, y confirma un cambio de ciclo: el mercado ha entrado en una etapa de impagos estructurales, según expone el informe Situación de la Morosidad en el Alquiler en España en 2025, elaborado por el Observatorio del Alquiler y promovido por la Fundación Alquiler Seguro.
Una de las causas que ha impulsado el aumento de los impagos es el desajuste entre salarios y precios de los alquileres, que ha llevado el esfuerzo financiero para los inquilinos a su “límite crítico”, dada la media del precio del alquiler en España que alcanzó los 1.184 euros mensuales.
El dato más alarmante no es solo el volumen de deuda, sino la rapidez con la que crece. El incremento del 16,5% en 2025 multiplica por cuatro prácticamente el registrado entre 2023 y 2024. El informe advierte que ya no se trata únicamente de retrasos puntuales por dificultades ocasionales. En muchas situaciones, los impagos se extienden durante meses, convirtiéndose en deudas acumuladas que son complejas de solucionar. Bajo este panorama, el mercado, que hasta ahora absorbía tensiones mediante ajustes parciales, ha agotado sus mecanismos de contención, señala el informe.

Cataluña, Madrid y Baleares encabezan la morosidad
El análisis territorial de 2025 confirma una brecha persistente en el mercado de alquiler español, donde el nivel de deuda guarda relación directa con las rentas de alquiler y el dinamismo económico de cada territorio. El informe destaca que, al igual que en años anteriores, “se identifica un patrón claro: las zonas costeras, los archipiélagos y los principales núcleos urbanos registran los índices de impago más elevados”.
El año pasado, cuatro comunidades autónomas superaron la media nacional de 8.489,30 euros en deuda, consolidándose como los territorios con mayor riesgo financiero. Cataluña se mantiene como la región con los niveles más elevados de morosidad en España, alcanzando los 11.619,9 euros. La Comunidad de Madrid presenta una deuda media de 10.420,4 euros.
Por su parte, Islas Baleares también supera la barrera de los diez mil euros con 10.354,4, posicionándose como la tercera región con mayor acumulación de deuda, y País Vasco cierra este grupo con 8.501,7 euros, ubicándose ligeramente por encima de la media estatal.
En un segundo bloque, con deudas que oscilan entre 6.000 y 8.000 euros, se encuentran Andalucía (7.579,2€), Murcia (7.256€), Navarra (7.091,6€), Comunidad Valenciana (7.033,6€) y Canarias (6.348,1€). En el extremo opuesto, Extremadura mantiene el nivel más bajo del país, con 3.403,2 euros, seguida de La Rioja y Castilla y León, aunque todas ellas experimentan incrementos en 2025.

Hasta nueve meses sin abonar alquiler
Al comparar la deuda acumulada con el precio medio de la renta, el diagnóstico se vuelve aún más severo. En ciertas regiones, la morosidad equivale a casi un año completo de pago.
Murcia encabeza el ranking con más de nueve meses de impago acumulado. Andalucía y Cataluña superan los ocho meses. Castilla-La Mancha se acerca a esa cifra, mientras que Galicia y Cantabria rondan los siete meses. En comunidades como Madrid, País Vasco o Baleares, la deuda excede los seis meses de renta. Según los autores del informe, no se trata de atrasos puntuales, sino de situaciones prolongadas en el tiempo.
Barcelona y Madrid lideran por provincias
Respecto a provincias, Barcelona encabeza las listas con una deuda media de 14.036,5 euros, muy por encima del resto del país. Le siguen Madrid, con 10.420,4 euros; Baleares, con 10.354,4 euros; Guipúzcoa, con 10.137,6 euros; y Málaga, con 10.003,1 euros. También destacan Sevilla (8.964,8€), Vizcaya (7.990,5€), Valencia (7.716,4€) y Murcia (7.256€).
En el extremo inferior se encuentran provincias como Zamora, con 2.832,8 euros; Soria, con 2.867,6 euros; y Ávila, con 2.942,3 euros, donde los precios de alquiler son tradicionalmente más bajos.

Málaga, Baleares y Murcia aumentan más del 20%
En cuanto a la velocidad de incremento de la deuda en 2025, la presión fue especialmente notable en los principales polos económicos y turísticos. El mayor crecimiento se observó en la provincia de Málaga con un 21,5%, seguida por Baleares, con un 20,9%, y Murcia, con un 21%, lo que resulta especialmente relevante, ya que, “a pesar de tener precios medios inferiores a las grandes capitales, la región sufre un impacto significativo debido a la fragilidad salarial y la inestabilidad propia del sector servicios en zonas costeras”, señala el informe.
En el caso de Madrid, después de registrar solo un 3,2% entre 2023 y 2024, la morosidad aumentó el año pasado un 18%. Barcelona también mostró un aumento del 19,5%, mientras que Córdoba alcanzó el 19,9%.
La provincia con el aumento más moderado de la morosidad es Huesca, donde creció un 2,3%; seguida por Cuenca, con un 3,6%, y Badajoz, con un 4,2%. Ninguna provincia española presentó una disminución.
Una situación “límite”
El incremento en los niveles de impago, motivado por la subida en los precios de alquiler mientras los salarios no crecen al mismo ritmo, ha elevado el riesgo para los caseros de que un mayor número de inquilinos deje de abonar la renta.
En este contexto, el estudio enfatiza que el mercado podría estar alcanzando su límite de resistencia financiera. “Con un precio medio del alquiler de 1.184 euros y un esfuerzo medio que se mantiene alrededor del 34% de los ingresos mensuales, gran parte de la población arrendataria se encuentra en una situación límite”, señalan los autores del estudio.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comunicado la aprobación de un Real Decreto Ley con tres medidas 'urgentes y contundentes' para la regulación del mercado del alquiler.
La situación se agrava en regiones como Madrid, Barcelona o Baleares, donde “la tasa de esfuerzo en los últimos años ha rondado el 40%, algo insostenible a medio y largo plazo, por lo que cualquier imprevisto económico, por pequeño que sea, puede traducirse en situaciones de impago”, sostienen.
El informe concluye que el aumento de 12 puntos porcentuales en la tasa de crecimiento de la morosidad en solo un año no es un fenómeno pasajero, sino un indicador de que el sistema ha entrado en una fase de mayor fragilidad estructural. La morosidad ya no es un caso aislado. Según el informe, representa el síntoma visible de un mercado tensionado donde el precio del alquiler ha superado la capacidad real de pago de miles de hogares en toda España.

