La Junta de Andalucía solicita al Gobierno central que actúe con cautela y diplomacia tras el conflicto con EE.UU. respecto al uso de las bases de Rota y Morón.
El Ejecutivo andaluz advierte sobre posibles impactos económicos, incluyendo alzas en los precios del petróleo, gas e inflación, consecuencia de la tensión con EE.UU.
Desde Moncloa no descartan limitar los precios energéticos y reducir impuestos sobre alimentos si la crisis se extiende y afecta la economía.
El cierre del estrecho de Ormuz podría intensificar la inflación global y aumentar el coste de la energía, según alertan analistas y el ministro de Economía.
Precaución, responsabilidad, diplomacia y, especialmente, “evitar riesgos económicos”. Este es el mensaje que dirige la Junta de Andalucía a Moncloa tras el enfrentamiento con Estados Unidos por negar el uso de las bases de Morón de la Frontera y Rota en su estrategia contra Irán.
La situación, que ha derivado en una nueva amenaza comercial por parte de Donald Trump y también tensiones adicionales debido al distanciamiento de España respecto a aliados europeos como Francia o Reino Unido, genera inquietud en el Gobierno andaluz.
Las repercusiones económicas de este conflicto pueden manifestarse en movimientos inflacionarios, incrementos en los precios del petróleo y gas, además de afectar a las empresas con operaciones en la región.
Estas son las cuestiones que monitorea San Telmo, recordando que, aunque la competencia en política exterior corresponde al Gobierno central, «las consecuencias las asumen todos los ciudadanos, incluyendo los andaluces».
Así lo declaró Carolina España, portavoz de la Junta. Consultada sobre la postura del Ejecutivo andaluz respecto al uso de las bases de Morón y Rota, subrayó que «es necesario respetar los tratados».
«Lo habitual es que España esté en sintonía con nuestros socios de la UE», añadió inmediatamente después.
Moncloa considera limitar precios
El aspecto económico representa uno de los factores más importantes en la escalada de tensiones en el Golfo Pérsico.
Moncloa se prepara para eso, sin descartar volver a fijar topes en los precios energéticos y reducir impuestos en alimentos, tal como hizo tras el inicio de la guerra en Ucrania, en caso de que el conflicto se prolongue.
Porque los analistas coinciden en que, si la interrupción del estrecho de Ormuz (uno de los principales corredores comerciales del mundo) continúa, la economía mundial enfrentará graves incrementos en la inflación.
«El aumento de la inflación dependerá de la duración del conflicto«, señaló este miércoles el ministro de Economía, Carlos Cuerpo.
«Ya estamos observando el incremento en los costos de energía. Veremos su repercusión en la electricidad y los efectos derivados del alza en los precios relacionados con el transporte y la logística», enfatizó.

