Los familiares de Teresa, Laura, Sonia y Leticia, entre otros, comparten sus vivencias durante la presentación de ‘Después del minuto de silencio’, un libro en el que los testimonios personales ocupan el protagonismo.

Cuando Blanca abrió la puerta a la Policía, creyó que su hija Teresa, de 22 años, había sufrido un accidente. Un agente le entregó «un papel con un número de teléfono» de Bélgica, al que llamó para preguntar en francés qué había ocurrido. Teresa fue asesinada a cuchilladas, «à coup de couteau«, rememora ella antes de añadir: «No deseo que nadie más pase por lo que yo viví».
Esto fue expresado por la madre de Teresa, en consonancia con las historias compartidas por los seres queridos de Laura, Sonia, Sesé, Leticia y otras voces que componen Después del minuto de silencio (La Esfera de los libros, 2026), una recopilación de experiencias coordinada conjuntamente por la presidenta de la Fundación Mujeres, Elena Valenciano, y la abogada Soraya Rodríguez, ambas exdiputadas del PSOE.
Las autoras presentaron el libro en una abarrotada biblioteca del Ateneo de Madrid, a pocos días del 8-M, una conmemoración que estará marcada por las controversias que rodean al Gobierno y al Partido Socialista en esta materia. Han enfatizado que «la violencia de género es un asunto que afecta a todos», pues «los hombres también son víctimas: padres, hijos, hermanos», explicó Valenciano. Por su parte, Rodríguez señaló que «conocer la realidad acerca a las personas a ella». Este conocimiento es crucial porque, según expuso, «no solo la política debe luchar contra esta problemática, sino que es necesaria la implicación de toda la sociedad».
«Si la sociedad pudiera conocer el nombre, el rostro, los sueños y la vida de estas personas, ganaríamos mayor fortaleza para establecer medidas que eviten que 10 mujeres y dos menores sean víctimas de esta situación, pero también para acompañar en el duelo y en la reconstrucción de sus vidas», destacó quien fuera cabeza de lista del PSOE en 2019.
En este sentido, ambas autoras resaltaron los retos más importantes en el presente. Mencionaron desde «la ausencia de apoyo comunitario general» hasta la falta «de datos comparables a nivel europeo ya que los homicidios no se registran de igual forma», además de señalar fallos «en la evaluación del peligro por parte del sistema de protección Viogen» y el creciente «sentimiento de culpa» que enfrentan las familias afectadas por estos sucesos.
«Queda un largo recorrido por delante. Tras el minuto de silencio, nosotros nos retiramos, pero ellas empiezan una nueva etapa en la que deben continuar sin la persona que amaban y que ha sido arrebatada de manera violenta y cruel», agregó Rodríguez.
En esta línea, Valenciano y Rodríguez coincidieron en afirmar que «las sociedades avanzan cuando existe un consenso» y un Pacto de Estado. Por ello, criticaron que «el tercer partido de España», en referencia a Vox, niegue esta realidad, así como que la izquierda radical intente «patrimonializar y excluir».
«Ser feminista no garantiza que alguien no pueda perder la vida», afirmó Josué, hijo de una mujer asesinada en estas circunstancias, al final del acto, añadiendo que «no debe ocurrir una tragedia para que comiencen los cambios».

