Vox ha rechazado la investidura de María Guardiola como presidenta de Extremadura en la primera votación.
La formación demanda un acuerdo programático y mantiene su postura negativa hasta que se cumplan sus condiciones, que incluyen propuestas presupuestarias y políticas concretas.
Entre las peticiones de Vox sobresalen la continuidad de la Central Nuclear de Almaraz, la promoción del regadío en Tierra de Barros, el aumento de fondos para sanidad y recortes fiscales.
El PP lamenta la postura contraria de Vox y advierte que, si no se alcanza un acuerdo antes del 4 de mayo, podrían celebrarse nuevas elecciones en Extremadura.
Vox preserva su postura firme en Extremadura. El Grupo Parlamentario reiteró su «no» a María Guardiola para presidenta de la Junta de Extremadura en la votación inicial de investidura realizada este miércoles.
El portavoz de Vox, Óscar Fernández, se mostró contundente. «No designaremos presidente, o presidenta, al primero que pase por la calle», afirmó desde el estrado. Agregó que «la respuesta será sí o no, sin lugar a medias tintas».
Fernández aclaró que, actualmente, el voto será negativo. «Si existe acuerdo, habrá un sí y si no, un no, y por ahora no hay ningún acuerdo», subrayó.
Sin embargo, ofreció la posibilidad de negociar para el viernes, fecha prevista para una segunda votación en la que la mayoría simple bastaría.
El representante de Vox recordó que el PP tiene desde enero un documento con propuestas para promover el «cambio real» y con «garantías» en Extremadura.
Según Fernández, el foco del debate debe estar primero en los proyectos y su financiación presupuestaria. Lo «menos importante» sería posteriormente «la ubicación de cada uno en los escaños».
También criticó a la propia candidata, señalando que su discurso quedó «más en titulares que en el núcleo del asunto» y sugirió que el bloqueo responde a decisiones desde la dirección nacional.
«Si no se llegó hoy a un acuerdo, es porque en Génova aún no lo quieren«, lanzó.
La reacción del Partido Popular
Por su parte, el PP expresó su pesar por la negativa de Vox a respaldar a María Guardiola en la primera votación de investidura.
Los populares esperan que Vox, liderado por Santiago Abascal, no vote junto al PSOE en contra durante el segundo intento fijado para este viernes.
El PP sostiene que ninguna estrategia nacional, ya sea por las elecciones en Castilla y León o por otros cálculos electorales, justifica «dejar en provisionalidad» a los habitantes de Extremadura.
Recuerdan que los votantes de Vox les han otorgado representación para facilitar la gobernabilidad, no para obstaculizarla.
Además, recalcan que su disposición al diálogo ha sido evidente durante las negociaciones. Aseguran que han mantenido abiertos los canales y mostrado voluntad de entendimiento en todo momento.
El cronograma es apremiante. Si Guardiola no es elegida este viernes, se abrirá un plazo de dos meses desde la primera votación, hasta el 4 de mayo, para intentar una nueva investidura. Si ningún candidato prospera, la Asamblea se disolvería y se convocarían elecciones.
Las condiciones planteadas por Vox
Entre los requisitos de Vox está la continuidad de la Central Nuclear de Almaraz hasta 2050 y la puesta en marcha inmediata del regadío en Tierra de Barros.
También solicitan la protección del sector primario frente al Pacto Verde Europeo y la simplificación de la legislación ambiental.
El conjunto de demandas incluye 500 millones adicionales para sanidad, la contratación de 1.200 enfermeros y una reducción significativa de impuestos.
Incorporan medidas en apoyo a la natalidad, incentivos para la vivienda juvenil y la liberación de suelo para VPO, además de la prioridad nacional en ayudas sociales.
Además, proponen eliminar subvenciones a entidades ideológicas y ONG relacionadas con la inmigración ilegal.
Rechazan el reparto de inmigrantes en la región y plantean disminuir el número de diputados en la Asamblea. Condiciones que, por ahora, mantienen en suspenso la investidura.

