La distribución del poder en Irán después del fallecimiento del ayatolá Alí Jamenei y el proceso para designar a su sucesor

Mujer sostiene una fotografía de Jamenei en Teherán.

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    • Título del autor, BBC News Mundo
  • 1 marzo 2026
  • Tiempo de lectura: 7 min

El ayatolá Ali Jamenei falleció este sábado, coincidiendo con el inicio de los masivos bombardeos aéreos de Estados Unidos e Israel contra Irán, tras décadas de intentos diplomáticos infructuosos para resolver el conflicto relacionado con el programa nuclear iraní.

La muerte del líder de 86 años, que mantuvo el control durante casi cuarenta años, marca un capítulo nuevo y lleno de incertidumbre, tanto para Irán como para la región, y genera importantes dudas sobre quién asumirá su cargo.

Este es un momento crucial para la nación islámica. Las autoridades establecieron un periodo de duelo nacional de 40 días y declararon siete días festivos.

En una entrevista exclusiva concedida a Al Jazeera, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, indicó que un nuevo líder supremo podría ser designado en «uno o dos días».

Como jefe de Estado y comandante supremo de las Fuerzas Armadas, que incluyen al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), Jamenei ejercía una autoridad absoluta.

Gran parte de su poder también provenía del vasto imperio financiero paraestatal llamado Setad, que estaba bajo su control directo, señala la agencia de noticias Reuters.

Con un patrimonio valorado en decenas de miles de millones de dólares, Setad experimentó un crecimiento sustancial durante su mandato, destinando miles de millones para financiar a la Guardia Revolucionaria.

Jamenei se encontraba en el centro de una compleja red de centros de poder en conflicto, aunque disponía del veto para cualquier asunto de política pública y tenía la potestad de elegir personalmente a los postulantes a cargos oficiales.

El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, en una entrevista con una televisión.

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De acuerdo con la Constitución, el presidente, el jefe del poder judicial y un clérigo de alto rango perteneciente al influyente Consejo de Guardianes gobernarán de forma interina mientras la Asamblea de Expertos selecciona a su sucesor, describe la corresponsal principal de la BBC, Lyse Doucet.

Desde 1979, Irán, que cuenta con más de 90 millones de habitantes, es una teocracia, un sistema donde política y religión están estrechamente vinculadas. La supremacía no recae en el presidente, sino en el líder supremo, el ayatolá.

Rosa Meneses, analista e investigadora especialista en Medio Oriente del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos (Cearc), explicó a BBC Mundo cómo se determina la sucesión en la República Islámica: «La Asamblea de Expertos, integrada por 88 miembros, todos clérigos, es la encargada de evaluar y elegir al próximo Guía Supremo de la Revolución Islámica».

«Así ocurrió tras el fallecimiento del ayatolá Ruhollah Jomeini en 1989, cuando fue designado Ali Jamenei, ahora fallecido».

Partidarios del gobierno iraní queman banderas estadounidenses e israelíes durante una manifestación a favor del gobierno iraní celebrada frente al consulado de Irán en Estambul, Turquía, el 18 de enero de 2026.

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Los preparativos para este momento crucial se intensificaron meses anteriores, especialmente conforme aumentaban las tensiones con Estados Unidos e Israel, que reiteraron que el clérigo de línea dura era un objetivo prioritario.

Los líderes religiosos y militares más influyentes de Irán se prepararon para esta eventualidad, especialmente durante el conflicto de 12 días contra Israel en junio de 2025.

Ese enfrentamiento dejó al menos 30 altos mandos fallecidos.

Actualmente, varios de los posibles sucesores de Jamenei también han muerto tras el ataque del sábado, elevando la incertidumbre sobre quién ocupará su lugar.

Organigrama del liderazgo de Irán

Incertidumbre tras los bombardeos

En junio se reportó que Jamenei, quien permaneció durante la guerra en un búnker especial, estaba configurando listas con funcionarios de seguridad que pudieran asumir rápidamente su sucesión, evitando así cualquier vacío en las altas esferas del poder.

«Jamenei tuvo el tiempo necesario para entender la importancia de organizar su sucesión, y parece que lo hizo, pues se sabe que dejó establecidas hasta cuatro cadenas sucesorias para las posiciones clave», explica Meneses.

No obstante, convocar de inmediato a todos los miembros de la Asamblea de Expertos mientras Irán sufre ataques de Estados Unidos e Israel puede ser complicado por temas de seguridad.

«Será necesario esperar a quién designa la Asamblea de Expertos. Actualmente desconocemos quiénes son los candidatos, así como el estado en que se encuentran los miembros de la Asamblea o los potenciales sucesores tras estos bombardeos, y cómo estará esta situación en los próximos días», añade la especialista.

Esto implica su estado vivo o fallecido.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria iraní afirmó que responderán a la muerte del líder supremo con la operación más devastadora de toda su historia.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán calificó los ataques iraníes como «un acto de defensa propia y represalia a la agresión estadounidense».

La gente camina por las calles de la capital iraní, Teherán, mientras la vida cotidiana continúa.

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Los primeros pasos indican que el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, junto con el jefe del Poder Judicial y uno de los juristas del Consejo de Guardianes —otro organismo de peso encargado de supervisar la legislación— dirigirán el periodo de transición tras la muerte de Jamenei.

El segundo hijo de Jamenei

Una persona que ha sido objeto de numerosas especulaciones es Mushtaba, el segundo hijo de Jamenei.

«Cuenta con considerable influencia política y está vinculado al Consejo de la Guardia Revolucionaria. Sin embargo, en Irán, una sucesión directa de padre a hijo no sería bien recibida entre el clero chiíta», señala Meneses, analista del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos.

También se menciona a Hassan Jomeini, nieto del fundador de la República Islámica y anterior ayatolá.

«Dispone de la legitimidad de su abuelo, después de dos generaciones. Por eso no sería percibido como una república hereditaria. Además, se presentó a las elecciones, aunque fue descalificado, lo que le da cierto estatus de disidente, apartado de los círculos de Jamenei», comenta Meneses.

«Esto podría ser valorado favorablemente desde el exterior», añade.

Alí Lariyaní con barba blanca y gafas.

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Otra figura relevante dentro del régimen es Alí Lariyaní, secretario actual del Consejo Supremo de Seguridad Nacional.

Según Reuters, Larijaní maneja un amplio repertorio de temas, abarcando desde las negociaciones nucleares hasta las relaciones regionales de Teherán y la firme represión de las manifestaciones internas.

Miembro de una de las familias clericales más influyentes del país, supervisó los intentos de Irán para lograr un acuerdo nuclear con Estados Unidos solo un mes después de que Washington lo sancionara en enero por presuntamente liderar la represión brutal contra protestas antigubernamentales.

«Ha mantenido una estrecha relación con Jamenei y pertenece a la línea dura, por lo que podría ser uno de los nombres que se consideren. Insisto, todo esto son especulaciones; por ahora, desconocemos el estado real del régimen para adoptar decisiones de este tipo», añade Meneses.

La cúpula de poder

En otras instituciones iraníes, los miembros actuales o antiguos de la Guardia Revolucionaria, ya convertidos en políticos, tienen una fuerte influencia.

Por eso, según Meneses, otra alternativa, especialmente después del giro hacia una república más militarizada impulsado por Jamenei en años recientes, podría ser la aparición de un rostro poco conocido dentro de este círculo.

Para Ángel Saz, director de EsadeGeo (Esade Center for Global Economy and Geopolitics), la situación actual de Irán está marcada por una gran incertidumbre a medio plazo.

«El objetivo es derrocar al régimen, aunque no hay un reemplazo claro. No parece haber una figura comparable a Delcy Rodríguez en Venezuela, y la oposición está muy dividida», comenta Saz a BBC Mundo en referencia a la presidenta interina venezolana tras la captura de Maduro en enero.

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