Detalles sobre el ataque reportado por Cuba a una lancha civil estadounidense durante una supuesta «infiltración» con saldo de 4 muertos y varios heridos

Una persona de espaldas, frente al mar, en Cuba

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    • Título del autor, BBC News Mundo
  • 26 febrero 2026
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El choque entre una embarcación estadounidense y una patrulla fronteriza cubana frente a la costa norte de la isla, que el miércoles terminó con cuatro muertos, genera preocupación por un posible aumento de tensiones entre estos históricos adversarios.

El Ministerio del Interior cubano (Minint) informó que cuatro ocupantes de una lancha que se aproximó a la costa de la isla fueron abatidos, tras desoír la orden de detención emitida por una patrulla cubana y disparar contra los oficiales.

El gobierno dirigido por Miguel Díaz-Canel sostiene que los pasajeros de la embarcación eran cubanos residentes en Estados Unidos, que estaban armados y pretendían ingresar al país con “fines terroristas”.

Washington ha negado: “no fue una operación de Estados Unidos”, indicó su secretario de Estado, Marco Rubio, destacando que no hubo participación gubernamental y que las autoridades están investigando el incidente.

Según el Minint, los tripulantes de la lancha abrieron fuego contra los agentes cubanos al acercarse a ellos.

Un comandante de la patrulla cubana y los otros seis ocupantes de la lancha que intentaban entrar a Cuba resultaron heridos.

Al menos uno de los fallecidos tenía nacionalidad estadounidense.

El hecho inusual, del cual solo se conocen por ahora los datos difundidos por las autoridades cubanas, ocurre en un momento delicado para ambos países.

La embajada cubana en Washington DC señaló el jueves por la tarde que las autoridades de Cuba han mantenido contacto con sus homólogas estadounidenses sobre el incidente y afirmó que se está desarrollando una investigación para clarificar los hechos.

Mapa de Cuba con el punto en el que se produjo el incidente.

Qué dice Cuba que sucedió

Según el Minint, el incidente se produjo en aguas territoriales cercanas a Cayo Falcones, en la provincia central de Villa Clara.

De acuerdo con las autoridades cubanas, la lancha rápida con matrícula de Florida se hallaba a aproximadamente una milla náutica al noreste del canal El Pino cuando fue interceptada por una patrulla de superficie de las Tropas Guardafronteras, compuesta por cinco agentes, que se acercó para identificarla.

Buques guardacostas cubanos en La Habana.

Fuente de la imagen, Adalberto ROQUE / AFP via Getty Images

Desde la lancha, según la versión del Minint, se efectuaron disparos hacia los agentes fronterizos, ocasionando heridas al comandante de la patrulla.

“Como resultado del enfrentamiento, hasta el cierre de esta información, cuatro agresores extranjeros fueron abatidos y seis resultaron heridos, quienes fueron evacuados y recibieron atención médica”, indicó el ministerio en su primer comunicado.

Más tarde, el miércoles, en otro comunicado, el Minint confirmó que “la lancha rápida neutralizada, con matrícula FL7726SH de Florida, transportaba a 10 personas armadas que, según declaraciones preliminares de los detenidos, tenían la intención de realizar una infiltración con fines terroristas”.

Según las autoridades cubanas, se incautaron fusiles de asalto, armas cortas, artefactos explosivos caseros (cocteles molotov), chalecos antibalas, mirillas telescópicas y uniformes de camuflaje.

El ministerio detalló además que “todos los involucrados son cubanos residentes en Estados Unidos”.

Desde la cuenta oficial en X, la presidencia cubana afirmó que “reafirma su compromiso de proteger las aguas territoriales, fundamentado en que la defensa nacional constituye un pilar esencial del Estado cubano para salvaguardar su soberanía y la estabilidad regional”.

En consonancia, el presidente Miguel Díaz-Canel publicó el jueves en X que “Cuba responderá con decisión y firmeza ante cualquier agresión terrorista y mercenaria que busque afectar su soberanía y estabilidad nacional”.

Quiénes son los fallecidos y los heridos

Las autoridades de La Habana difundieron el jueves por la tarde los nombres de las cuatro víctimas fatales: Pavel Alling Peña, Michael Ortega Casanova, Ledián Padrón Guevara y Héctor Duani Cruz Correa.

Los seis tripulantes de la lancha que resultaron heridos fueron identificados como Amijail Sánchez González, Cristian Ernesto Acosta Guevara, Conrado Galindo Sariol, José Manuel Rodríguez Castelló, Leordan Enrique Cruz Gómez y Roberto Álvarez Ávila, según la última actualización.

Los heridos fueron trasladados a un hospital en la isla para recibir atención médica, conforme informó La Habana.

La mayoría de los implicados cuentan, según las autoridades cubanas, con un “historial conocido de actividad delictiva y violenta”.

También fue arrestado en Cuba Duniel Hernández Santos, “enviado desde EE.UU. para garantizar la recepción de la infiltración armada, quien se encuentra actualmente confeso de sus acciones”, según el comunicado del Ministerio del Interior.

El Minint aseguró que “continúan las pesquisas para esclarecer en su totalidad los hechos” y reafirmó la voluntad de Cuba de resguardar sus aguas territoriales, así como “su soberanía y la estabilidad en la región”.

Un hombre en bicicleta pasa delante de un mural con los rostros de Miguel Díaz-Canel, Fidel y Raúl Castro.

Fuente de la imagen, YAMIL LAGE / AFP via Getty Images

Misael Ortega Casanova, hermano de una de las víctimas, afirmó que Michael perdió la vida en lo que definió como una búsqueda “obsesiva y diabólica” de la libertad en Cuba, según declaró a la agencia de noticias Associated Press.

Ortega Casanova, su hermano, era camionero y ciudadano estadounidense que llevaba 20 años residiendo en EE.UU., y deja esposa e hija embarazada.

“Se obsesionaron tanto que no consideraron las consecuencias ni sus propias vidas”, lamentó en diálogo con AP. “Solo los cubanos que hemos vivido allí lo comprendemos”.

Uno de los heridos nombrados, Conrado Galindo Sariol, fue entrevistado el verano boreal pasado por Martí Noticias, una página web con sede en EE.UU. que promueve el cambio de gobierno en Cuba.

Galindo Sariol fue presentado como “antiguo preso político” y afirmó apoyar la lucha de los cubanos, especialmente en la región oriental de la isla, “para alcanzar la libertad necesaria”.

Según expresó al medio, las protestas en Cuba en aquel entonces “no eran un fuego pasajero”, tal y como recogió AP.

Respecto a la embarcación, medios de Florida señalaron que era una Pro-Line de 24 pies, una lancha pequeña diseñada fundamentalmente para la pesca deportiva en mar abierto.

La lancha tiene registro en Florida con matrícula FL7726SH, como confirmaron las autoridades cubanas.

Su dueño, residente en Miami, aseguró a las autoridades estadounidenses que el bote estaba amarrado en un puerto deportivo de los Cayos de Florida y denunció su robo, por lo que inicialmente se descarta su implicación en el caso, según informó la cadena Fox News.

Cuál ha sido la respuesta de EE.UU.

Las autoridades estadounidenses reaccionaron con sorpresa ante el incidente.

El país confirmó que inició una investigación sobre los hechos, así como sobre la ciudadanía y situación migratoria de los ocupantes de la embarcación. Participan el Departamento de Seguridad Nacional y la Guardia Costera.

El vicepresidente JD Vance declaró estar informado sobre el suceso, que se encuentra bajo investigación: “Esperamos que no sea tan grave como tememos”, manifestó a los medios.

“Es realmente inusual presenciar tiroteos en alta mar como este. No es algo que suceda comúnmente. De hecho, no se había registrado algo similar con Cuba en mucho tiempo”, aseguró el secretario de Estado, Marco Rubio, quien se encontraba en San Cristóbal y Nieves para reunirse con líderes caribeños.

“Averiguaremos con detalle qué ocurrió, quiénes participaron, y tomaremos decisiones basadas en lo que descubramos”, añadió Rubio, cuyo origen familiar es de migrantes cubanos.

El secretario de Estado aseguró que no confían plenamente en la información proporcionada por las autoridades cubanas y que Washington verificará los hechos de manera independiente.

Marco Rubio.

Fuente de la imagen, Jonathan Ernst / POOL / AFP via Getty Images

Carlos Giménez, congresista de Florida y cubanoestadounidense, exalcalde de Miami, solicitó en la red social X una investigación “urgente” sobre lo que calificó de “masacre”.

Giménez expresó que las autoridades estadounidenses “deben determinar si alguna de las víctimas tenía ciudadanía o residencia legal” y afirmó que el gobierno cubano “debe ser relegado al olvido”.

Por su parte, el fiscal general de Florida, James Uthmeier, anunció que ha “ordenado a la Fiscalía Estatal cooperar con agencias federales, estatales y policiales para comenzar una investigación”.

“No se puede confiar en el gobierno cubano, y haremos todo lo posible para que estos comunistas rindan cuentas”, afirmó categóricamente.

Cuál es el contexto

Este suceso ocurrió en un contexto de elevada tensión entre Cuba y Estados Unidos.

Tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro el 3 de enero por fuerzas estadounidenses, Washington ha intensificado el cerco contra Cuba, y el exmandatario Donald Trump ha amenazado a La Habana para que “llegue a un acuerdo pronto” o “soporte las consecuencias”.

La isla atraviesa la peor crisis económica y humanitaria de su historia reciente, agravada por el embargo estadounidense a los suministros de petróleo desde Venezuela, su aliado tradicional en la región.

Trump firmó una orden ejecutiva para imponer aranceles a cualquier país que suministre petróleo a la isla, complicando la situación de México, otro de los principales proveedores de combustible.

No obstante, este mismo miércoles el Departamento del Tesoro de EE.UU. anunció que autorizará el envío de petróleo venezolano al sector privado en Cuba.

Las regulaciones estadounidenses aclaran que estas transacciones deben “favorecer al pueblo cubano, incluido el sector privado”, mientras que aquellas que involucren o beneficien al ejército cubano u otras instituciones públicas seguirán prohibidas.

Desde la vuelta de Trump a la Casa Blanca, Washington ha endurecido su postura frente a Cuba, y el presidente ha amenazado con nuevas intervenciones internacionales, exigiendo en sus redes sociales a La Habana que negocie “ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE”.

“Cuba vivió durante años gracias a grandes volúmenes de PETRÓLEO y DINERO provenientes de Venezuela. En contraparte, Cuba ofreció ‘servicios de seguridad’ a los dos últimos dictadores venezolanos, ¡PERO YA NO!”, publicó Trump en enero en su cuenta Truth Social.

Unas personas cocinan con leña en la calle en La Habana.

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En sus declaraciones, Trump pareció descartar la posibilidad de una operación militar.

Según el medio estadounidense Axios, Marco Rubio mantiene conversaciones secretas con el nieto del exlíder cubano Raúl Castro.

De acuerdo con la publicación, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, apodado “El Cangrejo”, habría tenido esos diálogos fuera del conocimiento oficial cubano, lo que sugeriría, según Axios, que Washington considera a Raúl Castro, de 94 años y retirado formalmente, como el verdadero responsable de las decisiones en la isla.

El diario Miami Herald informó el jueves que funcionarios estadounidenses vinculados al secretario de Estado se reunieron el miércoles de forma privada con Rodríguez Castro en el contexto de la cumbre anual de líderes caribeños celebrada en San Cristóbal y Nieves.

El medio, citando fuentes familiarizadas con el encuentro, asoció esta reunión con posibles negociaciones sobre reformas económicas y políticas en Cuba.

No es la primera vez que sucede

Incidentes de este tipo no son habituales, pero tampoco inéditos.

En 2022, el gobierno cubano confirmó haber interceptado 13 lanchas rápidas provenientes de Estados Unidos dedicadas al tráfico de migrantes durante ese año, y que mantuvo un intercambio de disparos con dos de ellas.

En uno de esos episodios, una lancha rápida originaria de EE.UU. disparó contra fuerzas fronterizas cerca de Villa Clara, causando heridas a un oficial cubano.

Otro incidente sucedió en Bahía Honda, al oeste de la isla, donde una embarcación estadounidense colisionó con una patrullera del Ministerio del Interior. La lancha se hundió y varios tripulantes fallecieron.

Las autoridades cubanas reportan regularmente el hallazgo de lanchas rápidas abandonadas o capturadas en la costa norte (Ciego de Ávila, Villa Clara, La Habana), utilizadas comúnmente para recoger migrantes potenciales, calificando estas acciones como “violaciones territoriales y tráfico humano”.

*Con información adicional de Atahualpa Amerise.

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