El futbolista del Real Madrid mantiene un fuerte vínculo familiar a pesar de haberse convertido en uno de los mejores jugadores del planeta.
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Vinícius Jr no puede entenderse sin la presencia de su padre. En una entrevista con GQ, el jugador del Real Madrid lo resume con una frase: «Desde niño, mi padre me enseñó la humildad, el carácter y la personalidad».
Esa educación, forjada en la favela de São Gonçalo, es la base invisible que sostiene hoy a la estrella que brilla en el Bernabéu.
Vini se crió en un ambiente donde solo el talento no era suficiente. En su hogar, faltaban recursos económicos y había razones para desistir, pero su padre decidió transformar cada obstáculo en una enseñanza.
No solo le habló de fútbol, sino también de cómo comportarse en la vida. «Mi padre me enseñó a ser humilde», repite el brasileño, enfatizando que la regla principal era no creerse superior a nadie, aunque desde pequeño destacara con el balón.
Junto con la humildad, su padre le inculcó la importancia del esfuerzo y la fortaleza de carácter. Vinícius ha explicado que desde la niñez vivió con un sistema claro de objetivos. «Me ponía metas personales; al principio, debía marcar veinte goles o dar diez asistencias para comprar un reloj».
Vinicius celebra un gol contra la Real Sociedad. REUTERS
No era solo un deseo material: para alcanzar cada recompensa, debía mostrar constancia, eficacia y ganas de progresar. Hoy, aquel niño que necesitaba anotar veinte goles para un reloj es un profesional que se exige cifras de élite mundial temporada tras temporada.
Un detalle clave es que aún mantiene ese lazo de dependencia saludable con su padre. «Aunque cumplo esos objetivos, todavía le consulto antes de comprar un reloj», confiesa a GQ.
En otra versión de la misma idea, explica que «cada vez que voy a adquirir uno, le pido permiso, porque estas cosas tienen mucho valor». No es un asunto económico, sino de respeto: el criterio de su padre sigue siendo una guía que evita que se pierda entre exceso y tentaciones.
Vinícius también relaciona la influencia paterna con su actitud ante la vida en general. «Escuchar a los mayores me ayuda a ser mejor persona y a disfrutar lo que vivo hoy», comenta.
Entre esos mayores, su padre ocupa el lugar más destacado: «Especialmente mi papá, que siempre me enseñó humildad, carácter y personalidad desde niño».
No se debe olvidar que el extremo del Real Madrid ha afrontado insultos racistas, duras críticas y una enorme presión mediática desde muy joven. En ese contexto, la personalidad de la que habla no es solo apariencia.
«Cuando juego al fútbol, olvido los problemas exteriores y me siento realmente feliz», admite. Esa felicidad, amparada por las enseñanzas de su padre, es lo que le sostiene cuando todo a su alrededor parece diseñado para desconcentrarle.

