La red criminal desplazaba droga entre Marruecos, Cataluña y Milán

Los Mossos d’Esquadra y la Guardia di Finanza de Milán han desbloqueado una estructura criminal transnacional relacionada con el tráfico de hachís en una operación conjunta que ha concluido con 17 arrestados en España e Italia.
Según comunicó este viernes la Policía de la Generalitat, la investigación impulsada por el Juzgado de Instrucción número 4 de Badalona (Barcelona) y la Fiscalía Antimafia de Milán ha permitido desmontar esta red criminal que distribuía droga entre Marruecos, Cataluña y Milán.
El operativo, ejecutado simultáneamente en Italia, Cataluña, Zaragoza y Málaga el pasado 10 de febrero, culminó con la captura de 17 individuos con edades comprendidas entre 20 y 60 años.
Dos de los arrestos se realizaron en Savona y Milán (Italia), mientras que los 15 restantes ocurrieron en Cataluña y otras zonas de España.
A los detenidos se les imputan delitos relacionados con la salud pública por tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal.
Las pesquisas dirigidas por ambos cuerpos policiales lograron identificar dos redes criminales distintas pero vinculadas entre sí.
Por una parte, un primer grupo con una estructura consolidada en Cataluña se encargaba de importar hachís desde Marruecos y establecer centros logísticos para su almacenamiento.
Mientras tanto, un segundo conjunto que recibía la droga en Cataluña coordinaba su traslado hacia el norte italiano, donde se procedía a su distribución.
Durante el operativo, agentes italianos se desplazaron a Marbella (Málaga) para efectuar diversas entradas y registros dentro de un dispositivo conjunto con la DIC y con apoyo de la Policía Nacional.
Simultáneamente, efectivos de los Mossos d’Esquadra se desplazaron a la localidad aragonesa de Tauste (Zaragoza) para realizar dos entradas y registros, en colaboración con la Guardia Civil.
El operativo abarcó un total de 14 entradas y registros, concentrándose en Cataluña principalmente en el área metropolitana de Barcelona, incluyendo Badalona, Sant Adrià de Besòs, Tiana, Mataró, Calella, Montcada i Reixac y Llorenç del Penedès.
El dispositivo concluyó con la incautación de más de 40 kilos de hachís, dos vehículos de alta gama, dos armas de fuego —una real y otra simulada— y más de 60.000 euros en efectivo.
Este tipo de organizaciones no operan bajo una rigidez piramidal, sino que funcionan como una red con varios grupos interconectados, cada uno con cierta autonomía pero con dependencia funcional mutua, según explicaron los Mossos.
Así, en Cataluña, un grupo principal gestionaba la recepción y distribución inicial, mientras que grupos secundarios actuaban como proveedores alternativos en caso de que los principales no aseguraran el suministro de droga.
Finalmente, estructuras compradoras ubicadas tanto en España como en Italia obtenían la droga para su posterior distribución final. Este sistema permitía que diferentes células asumieran rápidamente funciones si algún nodo era desactivado, garantizando la continuidad de la actividad ilícita.
Las investigaciones policiales, iniciadas en 2024 dentro de un equipo conjunto de investigación, han permitido la incautación total de más de 500 kilos de hachís y 10 kilos de marihuana, con un valor de mercado estimado cercano a tres millones de euros.
Asimismo, las pesquisas indican que la red podría haber transportado más de 400 kilos adicionales de hachís que no fueron intervenidos.

